Lecturas y escrituras de un LECTOR LUDI para demostrarse que los libros son una fuente de gozoso "furor".
19 de abril de 2006
Sobre la mística y las relaciones de la mística y el poder
- "La filosofía moderna ha expulsado al místico de su esfera [...]".
- Las ideologías dominan a los hombres por su ilusión de un paraíso: el miedo a desaparecer.
- Citas del libro: Las palabras del silencio, el lenguaje de la ausencia en las distintas tradiciones mística, editores: Óscar Pujol y Amador Vega, Editorial Trotta, Madrid, 2006 (130 p.). Ponencias del X Seminario Internacional de Mística, auspiciado por el Centro Internacional de Estudios Místicos del Ayuntamiento de Ávila.
- Del contenido: Silencio y habla en el budismo zen, por Shizuteru Ueda; El silencio como modo de espiritualidad en la mística judía, por Paul Fenton; El lenguaje excesivo de los místicos alemanes, por Amador Vega; El simbolismo del alfabeto sánscrito, por Óscar Pujol; De lo sensible a lo suprasensible: estética india tradicional: conceptos clave de Rasa, Dhvani y Bhâva-anukirtana, por Kamleshdutta Tripathi; Desde la ignorancia, por Chantal Maillard.
Por Iván Rodrigo García Palacios
La mística siempre me ha sido un asunto extraño, porque después de mucho oír hablar de ella, sin poder comprender mayor cosa de lo que se me decía y, porque, similar a lo que ocurre con la Metafísica (con la cual se la relaciona), en la cual, la frontera final de la razón es lo inexpugnable, lo que hace que muchos deriven en la fantasía y el delirio y, porque son muy pocos los que proponen estudios serios.
Así que decidí enfrentar mi ignorancia, gracias a una serie de textos que la Editorial Trotta ha ido publicando con la recopilación de las ponencias de los Seminarios Internacionales de Mística que periódicamente se reúnen en Ávila con el auspicio del Centro Internacional de Estudios Místicos del Ayuntamiento de Ávila, bajo la dirección y edición de reconocidos expertos de todo el mundo y de las diversas tradiciones místicas. Al igual que otros textos deliciosos.
Los títulos de algunos de los textos de Editorial Trotta:
- La experiencia mística, estudio interdisciplinario, edición de Juan Martín Velasco.
- El sol a medianoche, la experiencia mística: tradición y actualidad, edición de Luce López-Baralt y Lorenzo Piera.
- Mujeres de luz, la mística femenina, lo femenino en la mística, edición de Pablo Beneito y coordinación de Lorenzo Piera y Juan José Barcenilla.
- Asedios a lo Indecible, San Juan de la Cruz canta al éxtasis transformante, por Luce López-Baralt.
LAS CITAS
Para no extenderme más, transcribo a continuación dos citas de Las palabras del silencio. La primera, tomada de la presentación de los editores, sobre la naturaleza de la mística. La segunda y más sabrosa, para mi gusto, de la ponencia de Chantal Maillard, Desde la ignorancia, en la que hace una luminosa crítica al aprovechamiento que el poder hace de la mística para su dominación ideológica de la humanidad; además de otros asuntos que ayudarán al lector a "ver" la mística con otros ojos, y los cuales dejo para que los LECTORES LUDI se deleiten por su cuenta.
PRIMERA CITA
De la presentación del libro, por Óscar Pujol y Amador Vega:
"La filosofía moderna ha expulsado al místico de su esfera, por ser éste el único "sabio" que se ha atrevido a afirmar que es capaz de conocerlo todo tal cual es. Aunque, diría el místico, tras ese conocerlo todo no queda nada de aquello que el filósofo llamaría "conocimiento". Percibir simultáneamente la cosa, la palabra, su significado, quién la habla y quién la escucha, el acto de comunicación y el silencio como fuerza bruta detrás del sonido de las palabras es el privilegio de un acto sintético de autorreflexión que el místico realiza en el espejo de su propio ser. ¿Lo realiza, es realizado o es poseído por la palabra divina, cuyo otro nombre es silencio? ¿Y cuando se ha despojado de todo el ropaje de los verbos puede, sin lenguaje, comunicar su experiencia o queda mudo como aquel que nada ha conocido? ¿Podrían los místicos de las distintas tradiciones conversar sin palabras o serían como convidados de piedra en un banquete donde la comida es sólo arena?".
SEGUNDA CITA
Desde la ignorancia, por Chantal Maillard:
"¿Y qué hay del paraíso...? Es cierto: nada dice todo esto acerca de otro mundo. Nada acerca de otra vida. Menos acerca de un paraíso o de un más allá (de la muerte). Volvemos a la cuestión que soslayé voluntariamente: la del miedo a desaparecer. Decir paraíso es decir voluntad de permanencia, algo que siempre ha sido utilizado convenientemente por quienes tienen voluntad de gobernar. Los poderes políticos utilizan las teologías y las convierten en religiones porque facilitan el gobierno de un pueblo. Los individuos han de estar unidos para ser manejables, y ¿qué puede unirlos mejor que un credo, algo que aplaque la angustia de perderse, algo que responda al deseo de permanencia, y acorde a lo cual puedan dictarse normas de convivencia (de acogida, de pertenencia, de exclusión, etc.)? Unidos en un credo, los individuos son manejables. Así, pues, después de haberle atribuido existencia a la idea-síntesis, se la encarna para que pueda ser adorada, y el ritual, que siempre congrega, se instituye. Los supuestos religiosos no pueden ser rebatidos. Afirmarlos o negarlos depende de su utilidad y, como muy bien sostuvo William James, es a menudo más conveniente afirmarlos que negarlos.
Pero la unidad anhelada por el místico poco tiene que ver con la unidad alentada por los gobiernos y las iglesias de cuya influencia se sirven.. La religión es un instrumento de poder y, como tal, requiere de un suprema dualidad: los fieles, por un lado, unidos en su credo y en su miedo y, por otro, el objeto del credo, al que se atribuye poderes supremos. Al místico, en cambio, no le interesa la unidad con su pueblo, sino la unidad con la síntesis absoluta. El suyo es un camino personal que no atañe al grupo, antes bien, al contrario, implica que quien lo siga se margine, se aparte del grupo y contradiga, la mayoría de las veces, las normas establecidas para el buen funcionamiento de la sociedad, lo cual le hace sospechoso a los ojos de sus congéneres. Por eso el místico se ha considerado -y se ha comportado- en todas las tradiciones como un marginado, un heterodoxo (el que piensa de otro modo), frente al ortodoxo (el de opinión justa, recta). Lo que le interesa es resolver todas las diferencias, proceder a la síntesis última y vivirla. La unidad que anhela trasciende las diferencias. Esto, por supuesto, para los "doctos" de una religión dualista, es una heterodoxia. No así para las metafísicas no dualistas. Lo que ocurre, no obstante, es que los sistemas no dualistas tienden a convertirse rápidamente en dualismos, aun encubiertos. Tenemos ejemplos de esto en el budismo (el caso del yogâcâra), en el sivaísmo, en el vedanta incluso (el dualismo de Mahâdeva), sistemas que convierten el principio metafísico supremo en uno de los polos de la dualidad. Para subsanar esto, entonces, se propone una unidad superior que englobe a las anteriores: la noción de parânirvâna (en el budismo) o la de Parâsiva (en el sivaísmo) son buenas muestras de ello, nociones que salvan la unidad más allá (para) de los contrarios cada vez que el más allá se convierte en el contrario del más acá. Y es que una de las características más comunes de una metáfora es su tendencia a convertirse en metáfora muerta. Cuando se olvida lo que una palabra significa, el uso que se hace de ella puede ser muy distinto y, en algunos casos, perverso, como es el caso del término nirvâna (lit. "no soplo"), que se utiliza para designar un lugar o un estado fuera del mundo y opuesto a él.
No obstante, no por serlo se libra el heterodoxo de pertenecer a un credo, ni de seguir un código religioso".
Hasta aquí las citas, espero que las disfruten.
17 de abril de 2006
El hombre: dios, diablo u otro ser
- ¿Cómo podría explicar la psicología la espiritualidad?
- Citas del libro: René Guénnon (1), El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, Paidós, Colección Orientalia, Barcelona, 1997 (245 p.)
Por Iván Rodrigo García Palacios
Como todavía no han llegado los tiempos en los que los humanos podamos responder a las preguntas claves de la existencia: ¿Qué es el hombre? ¿Qué son los seres humanos? ¿De dónde venimos y para dónde vamos?, y ni siquiera la más sencilla: ¿Qué nos hace ser humanos?, cualquier especulación es posible, así sea con hipótesis descabelladas como las que a veces propongo.
De todas formas, se podrían simplificar y agrupar en tres clases las definiciones sobre lo qué es el hombre, de las que parten tanto las ciencias exactas como las liberales o humanísticas.
Las primeras, son las que pecan de soberbias, tan afectas al delirante intelecto de todos los tiempos que pretenden que el hombre es un ser superior, dios o demonio, o ambas cosas a la vez.
Las segundas, son las que pecan de materialistas, frutos de la ilusión científica de ser capaz de probarlo todo y que consideran al hombre un conjunto de átomos organizados funcionando de manera compleja.
Las terceras, son aquellas más prudentemente humildes que resuelven sus problemas por el término medio, sin arriesgar nada y que consideran al hombre una criatura entre dios y demonio, pero también otra clase de ser. Estas definiciones no se atreven a afirmar nada hasta tanto no se alcanza alguna que otra certeza.
Acertadas o no, estas definiciones han sido más peligrosas que útiles para la misma humanidad, porque han sido convertidas en causas de poder y dominación y, en consecuencia, utilizadas como motivos para el exterminio y la destrucción, pero, también y como excepción, para alcanzar los logros más sublimes del ser humanos.
Como las búsquedas y discrepancias por un conocimiento cierto parecen no tener fin, prefiero, mientras tanto, divertirme encontrando argumentos y denuncias que exponen los fallos y sofismas de propuestas erradas, sobre todo cuando se trata de mantenerlas como paradigmáticas.
Tal es el caso de la extensa cita que transcribo a continuación, en la que René Guénnon, critica la psicología actual, heredera de la seudo ciencia de Freud y Jung y que sus herederos pretenden mantener como irrefutable legado.
René Guénnon, en uno de los capítulos de su obra, el titulado Los desmanes del psicoanálisis, expone algunos de su fallos lógicos y algunos de sus sofismas. Transcribo el referente al uso ilógico del concepto "subconsciente":
SUPARA E INFRA
"Ciertamente se plantea algo más que una mera cuestión de vocabulario en el hecho, muy significativo en sí mismo, que la psicología actual nunca considere más que el "subconsciente" y no el "superconsciente" que lógicamente habría de ser su término correlativo; sin duda, ésta es la expresión de una extensión que sólo opera por abajo, es decir, por el lado que corresponde, en este caso en el ser humano como en otros puede ocurrir con el medio cósmico, a las "grietas" por donde penetran las influencias más "maléficas" del mundo sutil, pudiéndose incluso decir que son las que tienen un carácter más verdadera y literalmente "infernal" (*). También hay algunos que adoptan el término "inconsciente como equivalente o sinónimo de "subconsciente", si bien esta palabra, tomada al pie de la letra parece referirse a un nivel todavía más inferior aunque, ciertamente, corresponda en menor grado a la realidad: si se refiriese a algo verdaderamente inconsciente, no llegamos a comprender cómo se podría llegar a hablar de ello, sobre todo en términos psicológicos; por otra parte, ¿en virtud de qué, si no es de un simple prejuicio materialista o mecanicista, podría llegarse a admitir que verdaderamente existe algo inconsciente? Sea como fuere, también es digna de comentario la extraña ilusión que obliga a los psicólogos a considerar una serie de estados tanto más "profundos" cuanto en el fondo no son sino más inferiores; ¿no es éste ya un indicio de la tendencia a oponerse a la espiritualidad que es la única que de verdad puede ser calificada como profunda precisamente por se la única que se refiere al principio y al propio centro del ser? Por otra parte, al no haberse expandido el ámbito de la psicología hacia arriba, el "superconsciente" sigue siendo para ella tan ajeno como siempre; cuando encuentra algo que parecer referirse a él, pretende anexionarlo sencillamente por asimilación con el "subconsciente"; esto es lo que confiere a sus supuestas explicaciones referentes a cuestiones como la religión, el misticismo y ciertos aspectos de las doctrinas orientales como el Yoga, sus características prácticamente constantes; además, en esta confusión de los superior y lo inferior, también existe un factor que puede ser considerado con todo rigor como constitutivo de una auténtica subversión" (p. 202).
(*) Cabe apuntar a este respecto que al principio de su Traumdeutung Freud colocó el siguiente y significativo lema: "Flectere si nequeo superos. Archeronta movebo" (Virgilio, Eneida VII, 312).
(1) René Guénnon. Nació en Francia en 1886. Se convirtió al islamismo en 1912 y adquirió la nacionalidad egipcia en 1948. Profesor de Filosofía y prolífico autor. Murió en El Cairo en 1951.
10 de abril de 2006
De la pérdida de los sueños
y sus graves consecuencias
- Citas de un estudio sobre la importancia de lo sueños para una vida saludable
- Tomadas del libro: Patricia Cox Miller, Los sueños en la antigüedad tardía, Siruela, Madrid, 2002 (391 p.)
Por Iván Rodrigo García Palacios
Un amigo, también LECTOR LUDI, tuvo la amabilidad de prestarme uno de sus libros al enterarse de mi interés sobre la importancia de los sueños y mi crítica tanto a que se les hubiese expulsado de las culturas moderna y posmoderna como a que se les hubiese trivializado y demonizado, hasta el punto de convertirlos en supercherías, por la acción ideologizante, por una parte, de las iglesias institucionalizadas, como por parte de las seudo psicologías analíticas de Freud u Jung (*).
Pues bien, voy a compartir con ustedes unas pocas citas y un par de comentarios sobre los sueños, en primer lugar, por una definición que hace la autora del estudio, que me parece importante e invita a reflexionar sobre lo que ya he dicho y, en segundo lugar, por las citas de autores antiguos que muestran lo que pensaban y la importancia que, en ese entonces, tenían los sueños para los individuos y los pueblos.
EL LENGUAJE DE LOS SUEÑOS
Cuando la autora, Patricia Cox Miller, habla del uso de los sueños como parte de las actividades adivinatorias, lo define así:
"La adivinación como una aproximación imaginal y poética de aspectos del mundo natural (incluidas las relaciones y actividades humanas) de cara a la construcción de un lenguaje de signos. Como formas de lo que podría denominarse una semiótica antigua, estos lenguajes de signos, por estar visualmente articulados, proporcionan, al darles forma y figura, un modo de explorar esas esperanzas, miedos, ansiedades y otros sentimientos que bullen bajo una superficie de la conciencia ordinaria y que, si no fuera por el modelo iconográfico proporcionado por las técnicas adivinatorias, podría permanecer incompleto y por ello, "oculto" (p. 22).
A lo anterior, yo aventuro un par de comentarios. En primer lugar, así se desconozca la palabra o sus significados, ello no significa que ni la una ni los otros existan. Y, si por casualidad, esa palabra tiene un alto peso cultural, peor, pues actuará de manera "oculta", como lo precisa la autora.
En segundo lugar, de mi cuenta y riesgo yo interpretaría esa definición de la siguiente manera:
"Los sueños son el lenguaje con el que el individuo enfrenta lo desconocido, la incertidumbre, los miedos, las culpas, las emociones, los sentimientos profundos, las esperanzas, los deseos irrealizados o por realizar, en fin, todo aquello que podemos ver y contemplar en la mente, pero para lo cual carecemos de modelos o signos adecuados para expresar".
De todas manera, Patricia Cox Miller, concluye diciendo que los sueños sirven "para comprenderse a sí mismos y comprender el mundo en que vivimos" (p. 28)
COMENTARIOS Y CITAS
Como ya lo he dicho, así todavía no haya emprendido la exploración lúdica a esos tiempos, los sueños fueron fundamentales para casi totalidad de los pueblos y culturas anteriores a la Grecia Clásica y que esta se lucró e hizo su propia síntesis de aquellos conocimientos.
Es a partir de esta cultura greco romana y helenística que la cultura occidental ha desarrollado sus conocimientos de los sueños, pero más significativo todavía, de sus prejuicios y estigmatizaciones. Por esa razón, voy a trascribir algunas citas sobre el tema de algunos autores de ese entonces.
PRIMERA CITA
De los fragmentos conservados del filósofo presocrático Heráclito de Efeso:
"La vigilia tiene un único mundo en común, mientras que cada persona que duerme regresa a un mundo privado, de su propiedad".
"El hombre enciende en la noche una luz para sí mismo. Aunque su visión se extingue".
SEGUNDA CITA
No podría faltar la cita de Platón, que si bien no escribió propiamente un tratado sobre el tema de los sueños, si hizo varios comentarios en sus diálogos. Del Timeo, lo siguiente:
"Ningún hombre logra la adivinación verdadera e inspirada cuando está en su mente racional, sino sólo cuando el poder de su inteligencia está encadenado durante el sueño o cuando ha enloquecido por la enfermedad o en razón de alguna inspiración divina. Pero corresponde al hombre cuando está en su recta razón recordar y sopesar las cosas habladas en sueños o en visión despierta por la naturaleza inspirada y adivinatoria, y todas las formas visionarias que se hayan podido contemplar, y por medio del razonamiento discernir en ellas todo aquello que tienen de significativo".
TERCERA CITA
Aristóteles escribió tres textos sobre los sueños. Invito a los LECTOR LUDI interesados a consultarlos. Ellos son:
- De somno
- De insomniis
- De adivinatione per somnus.
CUARTA CITA
Ya en el mundo judeocristiano, Patricia Cox Miller cita y dice lo siguiente de Atanasio, obispo de Alejandría:
"Ocho siglos más tarde (después de Platón), un obispo cristiano de Alejandría, Egipto, está todavía ocupado en teorizar las relaciones entre el alma y los sueños. Sin embargo, Atanasio empleaba la experiencia de los sueños ¡como prueba de que el alma es racional e inmortal" (p. 60).
Y, la cita de Atanasio, en su obra, Contra gentes:
"Cuando el cuerpo está tranquilo, en descanso y durmiendo, el hombre está en movimiento interior: contempla [theorei] lo que está fuera de él, atraviesa tierras extrañas, encuentra amigos, y a menudo a través de ellos [los sueños] adivina [manteuomenos] y se entera por adelantado de sus acciones diarias. ¿Qué otra cosa podría ser esto sino un alma racional [psuche logike]".
QUINTA CITA
Y continuando con Patricia Cox Miller, dice y cita a San Agustín:
"Para Agustín, los sueños podían introducir al soñador "en" la conversación comunal y en la experiencia compartida" (p. 62).
Y la cita de San Agustín, en La ciudad de Dios:
"Creo que una persona tiene una modalidad incorpórea que, en su imaginación o en sus sueños, adopta formas diversas a través de la influencia de circunstancias de innumerables clases. Esta modalidad incorpórea no es un cuerpo material; y, sin embargo, con una sorprendente rapidez adopta formas semejantes a las de los cuerpos materiales, y, sostengo, puede de alguna forma inexplicable presentarse en forma corporal a la percepción de otras personas cuando sus sentidos físicos están dormidos o en suspenso".
SEXTA CITA
Cicerón, en De divinatione:
"Por naturaleza quiero expresar esa actividad esencial del alma [animus] a causa de la cual nunca permanece tranquila y nunca está libre de ninguna agitación, movimiento u otra cosa. Cuando como consecuencia de la languidez del cuerpo no puede utilizar ni los miembros ni los sentidos, cae en visiones variadas e inciertas que surgen, como dice Aristóteles, de los residuos persistentes de las cosas que el alma hizo y pensó cuando estaba despierta. A veces surgen extraños tipos de sueños de la confusión [provocada por esos residuos]".
(*) COMENTARIO APARTE
Si lo piensan bien, por estas breves notas podrán ver por qué y además, de que Freud y Jung sólo llamaran la atención y pusieran de moda "el oculto universo de la mente desconocida", hasta el punto de mitificarlo (con consecuencias desastrosas), poco más aportaron y lo poco útil de sus propuestas, las pusieran a servir sus intereses y lucros particulares.
Estudios como estos y las denuncias que hicieron Mircea Eliade y Henry Corbin, sobre el aprovechamiento que hizo C. G. Jung, de sus estudios, sin reconocerles el crédito correspondiente, los ponen en evidencia.
Pero, ese es otro asunto.
Nos veremos en nuestros buenos sueños.
4 de abril de 2006
De la imaginación al poder
al poder de la imaginación
- La imaginación es un proceso mental, no una ilusión
- No existe inteligencia sin imaginación
- Qué dicen los filósofos de la imaginación
- Citas de Platón, Plotino, Giordano Bruno, Hume, Kant, Schelling, Coleridge, Wordsworth, Sartre, Wittgenstein, Morin
Por Iván Rodrigo García Palacios
La idea con estas notas no es formular una receta universal o infalible para remediar los males de la humanidad, de ello ya se encargan y lucran muchos con sus autoayudas para todos y todo. Prefiero pensar que que estoy proponiendo algunos ejemplos que estimulen a jugar y reflexionar sobre pequeños asuntos, que no por minúsculos son menos dañinos o benéficos, en especial sobre aquello de que "loro viejo no aprende a hablar", lo cual es totalmente falso, probablemente, porque demande un mayor esfuerzo, pues son muchos los vacíos, así como vicios y la información adquiridos. Pero, a la larga, si uno se divierte en el proceso, los resultados serán más fáciles y satisfactorios... hasta se aprenda a algo más que hablar.
Empecemos por el principio, y en el principio, para la mente, todo es uno. Toda percepción, convertida en sensación, que ingresa al cerebro recién estrenado es un todo que recorre la totalidad del sistema nervioso, para informarlo, formarlo y encontrar su lugar específico. Me atrevería a decir que, en esos momentos, se posee una conciencia total del objeto y del sujeto, la cual y aún más tarde, cuando ya se han desarrollado todas las condiciones y habilidades de expresión, será imposible de manifestar o explicar en su integridad, pues todavía el cuerpo humano carece de los recursos y medios adecuados para lograrlo.
Todavía no se sabe qué son las sensaciones, ni qué es la conciencia. Mejor dicho, estamos como los habitantes del mito de la caverna que Platón narra en el diálogo La República (1), o peor, como en el cuento de los ciegos que describen al elefante por lo que han percibido con sus otros sentidos.
Sin embargo, ello no impide que a partir de las pequeñas cosas no nos podamos dar el gusto de jugar con la mente y liberarla de paradigmas e ideologías, no para convertirnos en mártires de causas perdidas, sino para disfrutar conscientemente de las maravillas del universo y defenderse de las visiones alienantes y manipuladoras de los que pretenden dominar y uniformar a la humanidad.
Los LECTORES LUDI tienen la ventaja y el privilegio de poder ver en sus lecturas que no existe una sola y única manera ser y ver, pues "Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad", como bien lo dijo Platón en su diálogo La República.
Antes de continuar, a los LECTORES LUDI les sugiero algunos autores y títulos: Paul K. Feyerabend, Contra el método, Ariel (209 p.), autor que es, a su vez, criticado por Edgar Morin, a quien algunos de ustedes recordarán de su visita a Medellín, hace algunos años, y de quien recomiendo, Introducción al pensamiento complejo, Gedisa (167 p.). Y, Francois Jacob, El juego de lo posible, Grijalbo (132 p.). Con ello no excluyo a otros autores y títulos que puedan ilustrarlos sobre este asunto de ver lo simple, que no lo es tanto, sino "lo simplificado", de que hablaba el historiador de la ciencias, Bachelard.
Y, con la cita de Platón, ingreso en el tema que motiva a este CUADERNO DE CITAS: el poder de la imaginación.
LA IMAGINACIÓN AL PODER
Me imagino que que la IMAGINACIÓN es uno de los procesos mentales más amplio y poderoso de la mente. Para el manejo de la visión y las imágenes, el cerebro emplea el mayor volumen y sectores de su constitución. Ver, es el verbo y la acción que más se emplea como concepto y metáfora de conocer y comprender. Sabios son quienes mejor ven. En fin y como ya lo había comentado en textos anteriores, las imágenes y el imaginario, son asuntos bastante desconocidos y fundamentales para la existencia y supervivencia humana.
Todavía recuerdo con simpatía el grafiti que los muchachos del 68 escribieron en las paredes de París con la ya célebre frase de Charles Fourier: "La imaginación al poder" y de cómo su sueño, en parte, se convirtió en la realidad y en las pesadillas que todavía nos afectan. Pues bien, ese recuerdo me sirve para ilustrar el poder de la imaginación, los sueños y las imágenes.
Así que, para empezar con las citas, utilizo la siguiente de Giovanni Reale, en la que explica el sentido y uso que los griegos tenían de la palabra "visión":
PRIMERA CITA
"El ejemplo más importante está en su uso de la palabra griega para "visión" o "contemplación" (theoria), que, por supuesto, se ha convertido, con toda facilidad, en nuestra palabra "teoría", por la que denotamos un nivel de discurso totalmente abstracto, pero que Platón utiliza para sugerir la "contemplación" de realidades que, una vez alcanzadas, están ahí para ser vistas" (2).
SEGUNDA CITA
"La creación se nos ha mostrado, claramente como "contemplación". Pues ella es producto de la contemplación, de una contemplación que sigue siendo pura contemplación y que no hace otra cosa que crear siendo "contemplación".
Plotino, Enéadas.
TERCERA CITA
"Es preciso que el hombre comprenda en virtud de aquella a la que se llama idea, procediendo de una multiplicidad de sensaciones a una unidad reunida mediante el pensamiento. Y esta es una reminiscencia de las cosas que nuestra alma vio en un tiempo, cuando iba en seguimiento de un dios y miraba desde lo alto las cosas de las que se afirma que son, elevando la cabeza hacia aquello que es verdaderamente".
Platón, Fedro.
CUARTA CITA
"Es ley que el alma que ha visto el mayor número de seres se trasplante en una simiente de hombre que deberá convertirse en amigo del saber y amigo de lo Bello, o amigo de las musas, o deseoso de amor"
Platón, Fedro.
QUINTA CITA
"El alma que no haya contemplado nunca la verdad no podrá alcanzar jamás la forma de hombre".
Platón, Fedro.
SEXTA CITA
"- Conviene considerar (...) que la educación no es como dicen algunos que hacen profesión de ella. Dicen, en efecto, que, aun no existiendo en el alma el conocimiento, ellos lo implantan en ella, como se implanta la vista en ojos ciegos.
- Lo dicen, efectivamente.
- En cambio, nuestro razonamiento demuestra que a esta facultad, presente en el alma de cada uno, o sea, al órgano con el cual cada uno aprende, del mismo modo como no sería posible volver el ojo de las tinieblas hacia la luz sino junto con todo el cuerpo, así es preciso apartarlo del devenir junto con toda el alma, hasta que sea capaz de resistir la contemplación del ser y del fulgor supremo del ser, o sea, a lo que decimos que es el bien. ¿O no es así?
- Sí.
- Por tanto, de esto puede existen un arte, a saber, de esta conversión, o sea, de qué modo puede girarse más fácil y eficazmente el alma. Y no se trata, pues, de implantar la vista, sino de procurársela, como si ya la tuviese pero no la orientase en la dirección debida y no mirase a donde debiese.
- Por tanto, las otras, así llamadas virtudes del alma, puede ser que sean afines a las del cuerpo, o sea que, aun no estando presentes con anterioridad, se le introduzcan después con el hábito y el ejercicio; en cambio, según mi parecer, la de la inteligencia, más que ninguna otra, está asociada a algo más divino, que no pierde nunca su propia potencia sino que se torna útil o favorable, o bien, por el contrario, inútil o dañina a causa de la conversión ¿O no has notado que la pobre alma de los que se denominan malvados, pero que son inteligentes, ve de manera penetrante y distingue agudamente las cosas a las que se dirige, en cuanto no tiene la vista en mal estado, sino constreñida a servir a la maldad, de modo que, cuanto más agudamente ve, tanto mayores son los males que produce?
-Ciertamente.
- Por tanto, dije, si a una naturaleza semejante se le podaran a su al rededor desde la infancia estos que son como pesos de plomo asociados al devenir, los que, adhiriéndose a ella mediante los alimentos, los placeres y las molicies de este género, arrastran hacia abajo la vista del alma, así pues, si, liberándose de ellos, se convirtiese hacia la verdad, esta misma naturaleza de estos hombres vería agudísimamente también tales cosas, así como ahora ve aquellas a las que, en cambio, se ha vuelto.
- Es natural".
Platón, República.
SÉPTIMA CITA
"Si tienes dispuesto el carro de la razón, encamínate a donde no es posible ir con los pies; únete a los lejanos astros y conoce a partir de ello lo que es un mundo: la misma sustancia de los principios lo compone. De este modo puedes reconocer allí tierras y soles, a los cuales la venerable antigüedad llama Careres y Bacos.
¿Acaso no te está permitido dirigir tu carrera mediante las alas del ingenio allí donde con los pies no puedes hacerlo desde el orbe de la tierra? Ea, pues, imagínate en primer lugar (si es cierto que no quieres confesarlo), imagínate, digo, que dejas la sede de nuestra tierra y asciendes en línea recta hacia el cuerpo vecino de la luna".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.
OCTAVA CITA
"El Nolano (...) ha liberado el ánimo humano y el conocimiento que estaba encerrado en la estrechísima cárcel del aire turbulento, donde apenas, como por ciertos agujeros, podía mirar las lejanísimas estrellas y le habían sido cortadas las alas a fin de que no volara a abrir el velo de esas nubes y ver lo que verdaderamente se encontraba allá arriba, liberándose de las quimeras introducidas por aquellos que (salidos del fango y cavernas de la Tierra, pero presentándose como Mercurios y Apolos bajados del cielo) con multiforme impostura han llenado el mundo entero de infinitas locuras, bestialidades y vicios como si fueran otras tantas virtudes, divinidades y disciplinas, aniquilando aquella luz que hacía divinos y heroicos los ánimos de nuestros padres, aprobando y confirmando las tinieblas caliginosas de sofistas y asnos".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), La cena de las cenizas.
NOVENA CITA
"No perseguimos una contemplación ligera y vano, sino gravísima y dignísima del hombre perfecto, cuando buscamos el resplandor, la fusión y la comunión con la divinidad y la naturaleza, no en un individuo egipcio, sirio, griego o romano; no en una comida, bebida o alguna materia más innoble junto con el contingente de los atónitos y nos imaginamos y soñamos que lo hemos alcanzado, sino en la augusta morada del omnipotente, en el inmenso espacio etéreo, en la infinita potencia de la naturaleza que a la vez se hace todas las cosas y hace todas las cosas".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.
DÉCIMA CITA
"Los filósofos son en cierto modo pintores y poetas, los poetas pintores y filósofos, los pintores filósofos y poetas; los verdaderos poetas, los verdaderos pintores y los verdaderos filósofos se estimas y admiran recíprocamente, pues no es filósofo sino quien imagina (fingit) y pinta, por lo que no sin razón se dice que "inteligir es especular con imágenes y el intelecto es imaginación o no es sin imaginación" (...). Del mismo modo que nada inteligimos sin imagen, tampoco recordamos nada sin imagen"
Giordano Bruno (c. 1548-1600), Sigillus sigillorum.
... Y, hablando de la influencia de Giordano Bruno:
"Ut pictura poesis erit similisque poesi
Sit pictura..."
("Un poema será como una pintura, y que también una pintura sea semejante a un poema".
Du Fresnay, De Arte Graphica.
DÉCIMA PRIMERA CITA
"Ya se observó (...) que los hombres se hallan poderosamente guiados por la imaginación y adaptan sus afecciones más a la manera como un objeto se les aparece que a su valor intrínseco y real. Lo que les impresiona mediante una idea intensa y vivaz prevalece corrientemente sobre lo que se presenta oscuramente".
David Hume (1711-1776), Tratado de la naturaleza humana.
DÉCIMA SEGUNDA CITA
"Lo primero que se nos da es la apariencia. Cuando se combina con la conciencia se le llama percepción. Ahora bien, puesto que toda apariencia contiene una multiplicidad, y puesto que, por tanto, en el espíritu ocurren percepciones distintas, por separado y una por una, se requiere una combinación de ellas tal como no pueden tenerla en los sentidos. Por tanto, debe existir en nosotros una facultad activa para la síntesis de esta multiplicidad. A esta facultad la llamo Imaginación".
Immanuel Kant (1724-1804), Deducción trascendental.
DÉCIMA TERCERA CITA
"El ojo espiritual que penetra su casco, y siente la fuerza en acción dentro de ellas".
Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling (1775-1854), Sobre la relación de las artes plásticas y la naturaleza.
DÉCIMA CUARTA CITA
"La imaginación es ese poder reconciliador y mediador que, incorporando la razón en las imágenes del sentido, y organizando, por decirlo así, el flujo de los sentidos por la permanencia y las energías auto-circuladoras de la razón, hace nacer un sistema de símbolos, armoniosos en sí mismos y consustanciales a las verdades de que son conductores".
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), Biographia Literaria.
DÉCIMA QUINTA CITA
"Este amor espiritual no actúa ni puede existir
sin la imaginación que, en verdad,
no es sino otro nombre para el poder absoluto
y las visiones más claras, la amplitud de espíritu,
y la Razón en su forma más exaltada".
William Wordsworth (1770-1850), El preludio.
DÉCIMA SEXTA CITA
"Toda teoría de la imaginación debe satisfacer dos requerimientos. Debe explicar la discriminación espontánea hecha por el espíritu entre sus imágenes y sus percepciones; y debe explicar el papel que las imágenes desempeñan en la operación del pensamiento".
Jean-Paul Sartre (1905-1980), La psicología de la imaginación.
DÉCIMA SÉPTIMA CITA
"El cuadro que es descrito cuando alguien describe lo que imagina (...) hemos de preguntar no qué son las imágenes ni qué ocurre cuando imaginamos algo, sino como se emplea la palabra "imaginación". Pero ello no significa que sólo quiera hablar acerca de palabras, pues la cuestión de la naturaleza de la imaginación está tan relacionada con la palabra "imaginación" como mi propia pregunta. Y sólo estoy diciendo que esta cuestión no quedará decidida, ni para la persona que hace el acto de imaginar ni para nadie más, con señalar; ni tampoco por una descripción de ningún proceso".
Ludwig Wittgenstein (1889-1951), Investigaciones filosóficas.
DÉCIMA OCTAVA CITA
"Detrás de la unidad evidente de un "yo te amo", hay una multiplicidad de componentes, y es justamente la asociación de esos componentes tan diversos que hace la coherencia del "yo te amo".
En un extremo, tenemos un componente físico, y por "físico" entendemos el componente "biológico", que no es solamente sexual, sino también el compromiso de ser corporal. En el otro extremo, existe el componente mitológico, el componente imaginario; yo son de aquellos que cree que el mito y lo imaginario, no son simples superestructuras, mucho menos ilusiones, sino que son realidades humanas profundas. Estos dos componentes son moldeados por las culturas, por las sociedades".
Edgar Morin (1921- ), El complejo de amor (3).
NOTAS
(1) Para leer sobre el significado del mito de la caverna: Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 332
(2) Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 260
(3) Edgar Morin, Amor, poesía, sabiduría, Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998 (77 p.)
25 de marzo de 2006
CUADERNO DE CITAS-11
Todos nacemos genios
hasta que la sociedad nos destruye
- La inteligencia no es todo lo que se cree de ella
- ¿Es posible convertirnos en SABIOS o FILÓSOFOS?: Por supuesto
- La imaginación:
Por Iván Rodrigo García Palacios
Tras siglos de rendirle culto a la inteligencia como supremo atributo humano, hasta el punto de haberla convertido en icono de moda y paradigma por medio del cual se condena al fracaso o al éxito a quienes se supone la poseen o no, me temo que puede resultar herético o perogrullesco afirmar que lo que supone es la inteligencia no es otra cosa que el resultado, acertado o no, de un proceso conjunto, simultáneo y continuo de procesos mentales, y no un proceso mental por ella misma, lo que en otras palabras significa que para ser inteligente es condición necesaria el adecuado desarrollo de aquellos procesos mentales, que viene a ser lo mismo que la estimulación o formación de las habilidades o inteligencias múltiples que se supone poseemos (1), así como de otras cualidades.
(Para que no se piense que el asunto de las inteligencias múltiples fue una novedad de nuestro tiempo, he aquí una referencia curiosa a las inteligencias múltiples de un humanista del siglo XV. Según Gianozzo Manetti, el hombre está destinado a "muchas operaciones de comprensión y de actuación" ("multiplices intelligendi et agendi operatines"), así como a "vivir bien y felizmente" ("bene beateque vivendum"). Algo de lo que ya, muchos siglos antes, Platón también había hablado en su diálogo Alcibíades, el mismo del que se vale Michel Foucault para su Curso en el Collège de France, 1981-1982, en el que analiza la "inquietud de sí mismo" ("epimeleia heautou"), la que luego conecta con "el arte de vivir" ("la famosa "tekhne tou biou") (2).
Y es que la inteligencia ha sido motivo de innumerables interpretaciones, todas ellas, por más críticas que se propongan, decididas a exaltar la calidad superior de unos resultados, que por muy importantes que estos sean, no dejan de ser, al fin de cuentas, más que simples habilidades. Pues, al fin y al cabo, pienso, como muchos más, que la verdadera inteligencia es aquella SABIDURÍA o FILOSOFAR del que hablaba el Sócrates de Platón en El banquete, y que más adelante transcribiré y que, como ellos se lo propusieron a la juventud griega, es posible lograr en cualquier momento y lugar, basta con proponérselo.
De todas maneras, pareciera que todavía no es posible ni definir qué es o cómo funciona la inteligencia.
Lo anterior no quiere de ninguna manera menospreciar el valor o importancia que la inteligencia o inteligencias tengan para las personas. Por el contrario, lo que deseo es demostrar, como lo dije en el título, que todos nacemos genios hasta que la sociedad nos destruye, es decir, que por la vana insistencia en obligar a las personas a ser inteligentes funcionales: lógico-matemáticos, capaces de memorizar, repetir y actuar, a partir de pautas y paradigmas establecidos y legitimados, se les niega, reprime o destruye, la posibilidad de desarrollar, manejar y controlar, los procesos mentales que los conducirían a la verdadera inteligencia, es decir, a la capacidad de pensar y actuar eficiente y eficazmente en beneficio propio y de los otros, a partir de la adecuada estimulación y desarrollo de tales procesos mentales, entre otros: las percepciones, las sensaciones, las asociaciones, las emociones, las simbolizaciones, los sentimientos, el pensamiento, el ánimo, la imaginación, la memoria y, finalmente, la expresión inteligente de sí mismo y de los conocimientos, lo que, en resumidas cuentas, permitiría que el HOMBRE IDEAL, al que aspiraron los verdaderos filósofos griegos de la antigüedad, así como los humanistas renacentistas con su "Hombre Nuevo", fuera posible en la realidad y no una mera utopía.
Como sé, por propia experiencia, que todo ello es posible tanto para que los niños desde que nacen como para los que ya son adultos, se conviertan en SABIOS o FILÓSOFOS, propongo el tema para reflexión y trascribo a continuación algunas citas que bien podrían despertar curiosidades.
PRIMERA CITA
"- Ninguno de los dioses hace filosofía, ni desea llegar a ser sabio, desde el momento que ya lo es. Y ninguno otro que sea sabio filosofa. Pero tampoco los ignorantes hacen filosofía ni desean llega a ser sabios. Pues la ignorancia tiene precisamente esto de penoso: el que no es bello ni bueno ni sabio considera serlo, sin embargo, de modo conveniente. Y aquel que no considera estar necesitado no desea aquello de lo que no considera tener necesidad.
- ¿Quiénes son, pues, Diotima, los que filosofan, si no los sabios ni tampoco los ignorantes?
- Esta claro hasta para un niño que son los que se encuentran en el medio entre unos y otros, y precisamente unos de estos es Eros. Pues la sabiduría es una de las cosas más bellas, y Eros es amor por lo Bello. Por eso es necesario que Eros sea filósofo y que, en cuanto filósofo, sea intermedio entre el sabio y el ignorante".
Platón, El banquete.
SEGUNDA CITA
"Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad"
Platón, República.
TERCERA CITA
"El alma que no haya contemplado nunca la verdad no podrá alcanzar jamás la forma de hombre"
Platón, Fedro.
CUARTA CITA
"Porque, dime, ¿de qué nos sirve conocer la naturaleza de fieras, aves, peces y serpientes e ignorar o menospreciar, en cambio, la naturaleza del hombre, sin preguntarnos para qué hemos nacido ni de dónde venimos ni a dónde vamos?"
Petrarca, La ignorancia del autor y la de muchos otros (De sui ipsius et multorum ignorantia).
QUINTA CITA
"Si tienes dispuesto el carro de la razón, encamínate a donde no es posible ir con los pies; únete a los lejanos astros y conoce a partir de ello lo que es un mundo: la misma sustancia de los principios lo compone. De este modo puedes conocer allí tierras y soles, a los cuales la venerable antigüedad llama Careres y Bacos.
¿Acaso no te está permitido dirigir tu carrera mediante las alas del ingenio allí donde con los pies no puedes hacerlo desde el orbe de la tierra? Ea, pues, imagínate en primer lugar (si es cierto que no quieres confesarlo), imagínate, digo, que dejas la sede de nuestra tierra y asciendes en línea recta hacia el cuerpo vecino de la luna"
Giordano Bruno, De inmenso et innumerabilibus.
SEXTA CITA
"Los filósofos son en cierto modo pintores y poetas, los poetas pintores y filósofos, los pintores filósofos y poetas; los verdaderos poetas, los verdaderos pintores y los verdaderos filósofos se estimas y admiran recíprocamente, pues no es filósofo sino quien imagina (fingit) y pinta, por lo que no sin razón se dice que "inteligir es especular con imágenes y el intelecto es imaginación o no es sin imaginación" (...). Del mismo modo que nada inteligimos sin imagen, tampoco recordamos nada sin imagen"
Giordano Bruno, Sigillus sigillorum.
(Estas dos citas anteriores serán igualmente válidas para el tema de mi próximo CUADERNO DE CITAS, que versará sobre el poder de la imaginación).
NOTAS
(1) Howard Gardner, Estructuras de la mente, la teoría de las inteligencias múltiples, Fondo de Cultura Económica, México, 1999 (448 p.)
- Howard Gardner, Inteligencias múltiples, la teoría en la práctica, Paidós, Barcelona, 1999 (313 p.)
(2) Michel Foucault, La hermenéutica del sujeto, Fondo de Cultura Económica, México, 2002 (539 p.), p. 95
15 de marzo de 2006
Tercera parte: Sueños o pesadillas de la humanidad
Del imperio de la palabra
a la dictadura de la imagen
- Los sueños que fundaron las religiones monoteístas
- Pesadillas que masacran a millones
Por Iván Rodrigo García Palacios
¿Mitos, leyendas, realidades? La historia consigna algunos sueños que por sus consecuencias han forjado o marcado, hasta hoy, la historia de la humanidad, esa imagen que se tiene del mundo, de uno mismo y de los demás. No se trata, propiamente, de aquellos en los cuales los dioses, con sus sueños, crean el mundo y con él, a los hombres, las criaturas y las plantas que lo poblarán.
Para ser más específico, son sueños que hombres o mujeres fundamentales, han soñado en algún momento fundacional o crítico para la formación y existencia de aquellos pueblos cuyas culturas todavía continúa influyendo en las culturas actuales, como por ejemplo, los sueños fundacionales de Jacob, José, San José, los Reyes Magos y San Pablo, para el judeo-cristianismo; Mahoma, para los pueblos de Oriente Medio y aquellos que árabes y turcos conquistaron por cerca de diez siglos; Buda, para buena parte de los pueblos de Asia.
Como puede verse y en principio, son las tres religiones monoteístas y una de las religiones más importantes de Oriente, para mostrar que las religiones, más que cualquier otro tipo de ideología, han sido punto de partida en la formación de pueblos y culturas y que en ellas el mito fundacional de un sueño, es elemento clave; al fin y al cabo, los sueños todavía continúan manteniendo ese halo de misterio en la relación de los humanos con lo ignoto y lo desconocido, por lo que se les ha atribuido en carácter sagrado; así como, también, es un territorio de la mente que apenas ahora empieza a desvelarse. Pero ese es otro asunto.
No voy a tratar aquí de la interpretación de los sueños, tan importante para muchos pueblos, pues era una actividad que hacía parte de su vida cotidiana tanto colectiva como individual, hasta el punto de que por ellos se decidía el destino de las personas o todo el pueblo.
Sin embargo, vale la pena aclarar algunos puntos sobre el sentido de los sueños en el nacimiento de las tres religiones monoteístas. Pienso que para el pueblo judío del Antiguo Testamento, los sueños tenían ese valor mencionado en el párrafo anterior. Similar para el nacimiento de Buda.
Pero esta situación cambia en el momento en el cual San Pablo teologiza el asunto para los cristianos; teologización que se extiende tanto al Nuevo como al Antiguo Testamento. En el caso del Islam, los sueños de Mahoma son la fuente de su inspiración divina y de demarcación de su territorio.
Voy a enumerar algunos de esos sueños para que cada cual se sienta libre de extender la lista:
FUNDACIÓN DEL PUEBLO JUDÍO
Son numerosos los sueños importantes para la vida del pueblo judío que se narran en el Antiguo Testamento, pero el primero y fundacional es el de Jacob, y como consecuencia y a continuación, la habilidad, del hijo de Jacob, José, para interpretar los sueños, determinan el destino de ese pueblo por varios siglos. Esos sueños son, y que cada cual los consulte en su propia Biblia:
1. El sueño de la escala de Jacob, en el cual se muestra la conformación que tendrá y futuro del pueblo judío.
2. José, hijo de Jacob, interpreta los sueños del faraón - y, como consecuencia,los judíos se establecen en Egipto hasta que Moisés, varios siglos después, los libera de la esclavitud a la que los someten los faraones, y los conduce a la tierra prometida... cuna de pueblos, culturas, religiones y los conflictos que todavía hoy perduran.
FUNDACIÓN DEL CRISTIANISMO
En el Nuevo Testamento, los sueños son la excepción, de ahí la importancia que se le puede atribuir a su sentido y significado.
Sin pretender de teólogo, ni mucho menos atribuirle importancia desmedida a lo que posiblemente no lo tiene, considero que los sueños fundacionales del cristianismo en el Nuevo Testamento, tienen un valor inexplorado para otras interpretaciones no teológicas. Esos sueños son:
1. Los sueños de San José, padre putativo de Jesús, quien tiene tres sueños. En el primero, un ángel le dice que no debe repudiar a María pues está esperando a Jesús. En el segundo, un ángel le advierte que debe ir a Egipto con María y Jesús para librarlos de la persecución de Herodes. Y en el tercero, le avisa que ya puede salir de Egipto.
2. Si se piensa que San Pablo es prácticamente quien da forma y extensión al cristianismo, es, además de extraño, que sea el único de los promulgadores de la Buena Nueva a quien se asocie con el tema de los sueños.
En primer lugar, existe una anécdota que no he podido verificar si aparece ni en Hechos de los Apóstoles, ni en las Epístolas paulinas, en la cual se narra el sueño de San Pablo en el que un macedonio lo llama para que visite a los filipenses.
3. Pero lo que si es cierto es que San Pablo es el iniciador de la teología cristiana y en sus epístolas trató el tema y sentido de los sueños.
FUNDACIÓN DEL ISLAM
Los sueños de Mahoma fueron fundadores y fundamentales para el nacimiento del islamismo.
1. Sus entrevistas, en sueños o en éxtasis, con el arcángel Gabriel, se persuadió de que él era el elegido de dios para reformar tanto la religión como la vida social (1). En estos sueños, también el mismo arcángel, le revela el Corán.
2. Así como se habla del célebre su sueño de Jerusalén, según el cual, el profeta viajó en caballo y en compañía del arcángel Gabriel, para posarse sobre la famosa piedra en la colina que se sitúa arriba del Muro de las Lamentaciones, hoy guardada bajo la cúpula de la mezquita de la Piedra y por el cual los musulmanes exigen su dominio sobre el lugar y la ciudad.
FUNDACIÓN DEL BUDISMO
Los budistas, por supuesto, son los seguidores de las enseñanzas del Buda y su influencia se extiende, mayormente, por Asia. Acorde con el tema de los sueños fundadores, si bien el origen de Buda es motivo de múltiples leyendas, una de las más conocidas está relacionada con un sueño:
1. El sueño premonitorio de la madre de Buda antes de su nacimiento. "Se dice que su madre lo concibió después de un sueño en el que vio al futuro Buda entrar en su seno bajo la forma de un elefante blanco" (2).
SUEÑOS QUE SON PESADILLAS
Y en vista de que es necesario continuar la búsqueda de otros sueños fundadores, esta vez laicos, suspendo por el momento, pero no sin antes anticipar, en serio y en broma, algunos de los sueños que se han convertido en pesadillas de la humanidad:
1. El sueño del espíritu alemán (3).
2. El sueño americano.
3. El sueño de los justos.
3. Por supuesto, el sueño de la razón...
En esta categoría se podrían agregar, no propiamente como sueños sino como propuestas políticas que se invocan casi como sueños, estarían:
1. Los sueños de Simón Bolívar para los pueblos suramericanos, que ya se sabe en que van.
2. Los sueños de Gandhi para la India: "satyagraha" (en sánscrito, "abrazo de la verdad").
3. Los sueños de Mao Tsé-thung para la China, reproducidos como poemas en El libro rojo y que terminaron en la cruenta pesadilla de la Revolución Cultural.
4. Y, lo más parecido a los sueños, "I have a dream", de Martin Luther King.
Todos ellos parte de la historia, sobre los que las ciencias sociales ya se han encargado.
Y, el asunto continúa...
NOTAS
(1) (2) E. Royston Pike, Diccionario de religiones, Fondo de Cultura Económica, México, 1978
(3) Igual que para C. G. Jung, el ideal ario o el sueño del espíritu alemán, tiene extensas y profundas raíces en los pueblos de origen y habla germana en el centro de Europa. Jung se identifica descendiente de esa corriente y, como podrá leerse en el libro de Richard Noll, Jung, El Cristo ario (Vergara Editor, Barcelona, 2002 (416 p.), en su delirio, se propuso ser un profeta, o mejor, un mesías de ese sueño.
9 de marzo de 2006
Segunda parte: los sueños son pensamiento en imágenes y sensaciones
Del imperio de la palabra
a la dictadura de la imagen
- Para saber pensar, es necesario saber imaginar y saber soñar
- Pareciera que se hubiera instaurado la visión de Goya: "El sueño de la razón produce monstruos"...
- ¿Es posible soñar para los otros?
- Por una crítica de la imagen pura
Por Iván Rodrigo García Palacios
Amigos LECTOR LUDI
Se han preguntado ustedes por qué algunas personas tienen VISIÓN: la habilidad de visualizar algo que les es desconocido o una situación compleja y abstracta y, a partir de ello, descubrir, inventar o deducir nuevas ideas, ciencias o tecnologías, así como también establecer y realizar un plan de acción que concluye con un resultado exitoso.
Si lo piensa y lo averigua, encontrará que son personas que piensan en palabras, imágenes y sensaciones, y saben cómo integrar ese pensamiento en sus procesos de decisión y acción.
Me pregunto, también, si tienen una mejor comprensión de su actividad onírica... ¿serán capaces de leer correctamente algunos de sus sueños y actuar en consecuencia?.
Por el contrario, quienes no han aprendido a pensar, así tengan la mente llena de imágenes y sensaciones, como muchos de los niños y jóvenes de la era audiovisual, son muy imaginativos y sensuales, pero poco prácticos.
De ese tema trata esta segunda parte del LECTOR LUDI que complementa el anterior, y aunque no ofrezco ningún método de autoayuda, propongo algunas ideas para cada cual piense y resuelva sus propias inquietudes. Ojalá las compartamos.
Y, CONTINÚA...
En la primera parte proponía la idea que, lo que se denomina por simpleza mediática: "la cultura o civilización de la imagen", podría ser la manifestación de una nueva mutación de la mente y el pensamiento, en la cual, a diferencia del primitivo estado mental determinado por los sentidos y del posterior estado determinado por la palabra, ahora se estaría desarrollando un estado determinado por la imaginación: imágenes y palabras unidas como formas de ver, comprender y conocer al universo y a los otros (1). La imagen del mundo y nosotros mismos de que tanto se habla.
Si se reflexiona sobre cómo los primitivos y los hombres modernos veían, comprendían y conocían su mundo y a sus congéneres, se entiende que los nuevos hombres, criados en esta atmósfera audiovisual, se están adaptando a nuevas condiciones y necesidades para la supervivencia, evolución y desarrollo de la especie.
¿Será por ello que los niños y los jóvenes de hoy tienen la habilidad de percibir, procesar, analizar, comprender y responder, con mayor precisión a un volumen mayor y más rápido e intenso de información (¿data?) audiovisual, comparativamente igual a como sucede cuando un ilustrado de la palabra es sometido a un curso intensivo de lectura?
Pues bien, quiero pensar que ese poder de la imaginación y de la imagen siempre ha permanecido latente y activo en la mente humana, una veces más influyente que otras, pero que sólo recientemente y gracias a los desarrollos científicos y tecnológicos creados por la razón, se están encontrando el caminos en el cerebro para su adecuada evolución y desarrollo.
SUEÑOS, PESADILLAS Y MONSTRUOS
En el principio fueron los sueños, los mismos que por épocas han sido más o menos significativos, los que dirigían el destino de los pueblos. Posteriormente, fueron las expresiones plásticas: danzas, música y dibujos, los que fijaron la visión del mundo; luego, se logró darle imagen gráfica a las palabras para acumular y trasmitir cuentos, mitos, historias y conocimientos. Y, actualmente, se logró reproducir, artificial y conjuntamente, el movimiento, el color y el sonido (no está lejano el día en que se incluyan tacto y olor), para conservar, impresionar y trasmitir, sensaciones, emociones y conocimientos: ya podemos soñar para otros.
Es pues así que también existen otras diferencias entre mi hijo y yo: la percepción de las imágenes y las formas de nuestros sueños; los dos soñamos distinto, pero no en el sentido de que cada cual es cada cual, sino que, a pesar de las diferencias individuales, en cada cultura, grupo o comunidad, hay elementos comunes que unen y diferencian.
En mi ociosa curiosidad llegué a la conclusión de que para los muchachos de la generación de mi hijo y posteriores, a diferencia de los de mi generación y cercanas, sus sueños ya están lejanamente dominados por la imaginería y tabú de los cerca de los dos mil años de judeo-cristianismo y los cien del psicoanálisis, así se persista, cada vez menos, en creer, falsamente, en los poderes sobrenaturales de los sueños, esos poderes que tanto para los nuevos como para nosotros los viejos, no son otra cosa que fuentes de pesadillas y producción de monstruos.
Eso demuestra que los sueños son, además de necesarios para la supervivencia de la especie, medio poderoso, tanto para la evolución y, más próximamente, parte fundamental de la salud individual y colectiva, por supuesto, de ninguna manera por sus poderes sobrenaturales, sino por su necesidad para la salud física y mental, al igual que para una mejor y más creativa visión, comprensión y conocimiento del universo, sus leyes y de los otros.
¿QUE SON LOS SUEÑOS?
Los sueños son pensamiento en imágenes y sensaciones.
Neurológicamente, tanto el pensamiento como los sueños se manifiestan de manera similar en el cerebro, en el primero predominan y se percibe por palabras, en los segundos predominan y se percibe por imágenes y sensaciones, pero, igualmente, ambos desatan asociaciones y reacciones en todos los niveles del cerebro y el resto del cuerpo. En consecuencia, pareciera ser que, para el cerebro y el cuerpo, pensamiento y sueños son una misma cosa (2).
Advierto anticipadamente que para efectos de lo que aquí se está tratando, tanto los sueños como los ensueños son iguales, salvo que, con relación a los segundos, se podría argumentar que se presentan en la frontera de la vigilia y el dormir, y que, de alguna forma, pueden ser manipulados por la conciencia (3).
Entonces, ¿dónde se presentan sus diferencias?
La primera diferencia y presuntamente determinante, sería que el pensamiento es una actividad que se ejercita en la vigilia y los sueños son una actividad que se presenta, mientras se duerme, situación espontánea, que se nos impone, como se ha pensado desde Platón (4). Pero esta diferencia, como lo dije antes, se disuelve en la ensoñación. Esa misma disolución se producirá en la medida en que se conozca más del sueño y la vigilia, del pensamiento y los sueños, cuando se demuestre que, si bien son estados diferentes, su continuidad y finalidad son una y la misma, y me atrevería a decirlo con la clásica paradoja del Segismundo, de Calderón de la Barca: "La vida es sueño y los sueños, sueños son".
La segunda diferencia sería que el pensamiento se maneja por la palabra y los sueños por las imágenes y las sensaciones, pero no necesariamente determinante, como lo mostraré. Como ya he afirmado antes, para la palabra ya existen sistemas o medios estructurados y universales por medio de los cuales se puede percibir el pensamiento ajeno y expresar el propio, al igual que permiten su comprensión y desarrollo, tal y como se consigna en el extenso conocimiento lingüístico, así todavía se continúe explorando para establecer su origen y funcionamiento, afirmación, esta última, válida también para los sueños.
He dicho que esta segunda diferencia no es necesariamente determinante, para el cerebro y la mente es indiferente si se trata de palabras o de imágenes u otras sensaciones. Lo que realmente hace funcionar la mente es el sistema que ordena, organiza y decide el funcionamiento de la mente en su percepción, actividad cerebral y mental y la expresión, finalmente resultante, y el círculo vuelve a girar.
Aquí cabe preguntarse: ¿Qué determina que cerebro y mente funcione o priorice sus acciones en uno o en múltiples sentidos para dirigir el comportamiento y las manifestaciones del humano? Sin entrar en complejidades filosóficas o metafísicas, pareciera que existe un centro de control, una voluntad autónoma (5), pero integrada a las condiciones y necesidades del todo. Un asunto que es mejor dejar para otra ocasión.
El que existan sistemas o medios estructurados y universales por medio de los cuales se puede percibir el pensamiento ajeno y expresar el propio, y que igual situación no se dé todavía, en forma plena, para las imágenes, los sueños y las sensaciones, no se constituye en una condición excluyente o diferencial, pues una vez se desarrollen los sistemas, propios y universales, para comprender y expresar las imágenes, los sueños y las sensaciones, como ya lo sugería en LECTOR LUDI-23 y CUADERNO DE CITAS-3, se hará la luz.
Como consecuencia práctica a tal Iluminación, el sentido de la existencia se ampliará enormemente. Y, agregando, que si en las actuales condiciones los sueños se muestran poderosos a la hora de resolver problemas de difícil solución, esclarecer misterios y abrir puertas desconocidas, en fin y además, de otras situaciones que se confunden con lo sobrenatural, una vez se esparza esa luz y se comprenda y conozca su funcionamiento, como se conoce el de la palabra, las posibilidades, como se dice exageradamente, serían infinitas: se integrarían para la mente palabras, imágenes y sensaciones como varios sistemas en uno para la percepción, comprensión, conocimiento y expresión, del universo, sus misterios y leyes, pero, quizás lo más importante, de sí mismos y de los otros. Una imagen del universo y de nosotros más completa y poderosa.
REALIDAD FRAGMENTADA, REALIDAD TOTAL
Y para finalizar, por el momento, voy a enunciar otra aparente diferencia que dejaré para una posterior argumentación: la percepción de la realidad con el pensamiento es diferente a la percepción de la realidad por los sueños y las sensaciones.
Ha corrido mucha tinta bajo el puente sobre el tema de la percepción de la realidad en el estado de vigilia. Lo cierto del caso es que las realidades que percibimos en la vigilia son fragmentarias.
Por el contrario, se sabe que en los sueños las realidades son percibidas como un todo, cada sueño es una realidad total y completa.
¿A qué puede deberse tal situación? Especulo, posiblemente, a que los sueños y sensaciones, por carecer del sistema estructurado del que se ha escrito antes, se perciben en el cerebro y la mente como realidades totales, mientras que para el pensamiento es necesario desmenuzar lo que se percibe y realizar un análisis independiente y, finalmente, integrarlo, en lo que, también, sería una realidad parcial y momentánea, en una dinámica sin fin.
CRÍTICA DE LAS IMÁGENES Y SUEÑOS
Si se está sucediendo, como lo supongo, una mutación y una evolución mental hacia una mayor incidencia de las imágenes y las sensaciones en la forma de ver, percibir, comprender, conocer y manifestarse de los humanos en el universo, es urgente empezar a desarrollar las vacunas contra esa enfermedad que tanto le gusta al poder: la manipulación.
En consecuencia y al igual, que como lo dije antes, tras siglos de manejo de la palabra, pensada, hablada y escrita, fue posible para que la filosofía y otras ciencias, tal el caso de Kant, elaboraran y formularan una crítica de la razón, así como de ese tipo de pensamiento y expresión, lo suficientemente efectiva como para poder defenderse de la manipulación por medio de la razón y la palabra, es necesario, ahora, elaborar una crítica similar para el pensamiento en imágenes y sueños, pues, tal y como están las cosas en este momento, el bombardeo permanente de imágenes, con oscuras intenciones, sobre el cerebro y las mentes de personas indefensas, con el cual se controla la imagen que se tienen del mundo y de nosotros mismos, se está produciendo una alienación tal que se la soñaría el más perverso de los "Grandes Hermanos", pero que para humanidad es una pesadilla.
Y, como para decir, parodiando a Goya: "Las imágenes y los sueños, también, producen monstruos".
De todas formas, el asunto queda abierto.
P.D. En el próximo LECTOR LUDI intentaré iniciar una lista de los sueños fundacionales de las culturas del mundo, y de aquellos sueños que son una pesadilla para la humanidad. Hasta tanto.
NOTAS
(1) Sobre el tema de la imaginación recomiendo el libro de Mary Warnock, La imaginación, Fondo de Cultura Económica, México, 1993 (363 p.)
(2) Como de costumbre, remito a los interesados a leer las buenas obras de divulgación neurocientífica.
(3) Para los interesados en el tema del ensueño, sugiero la lectura de las obras de Gaston Bachelard: El derecho de soñar, La poética de la ensoñación, El aire y los sueños, La poética del espacio, El agua y los sueños, Fragmentos de una poética del fuego. Todos ellos publicados por Fondo de Cultura Económica, Colección Breviarios, excepto Fragmentos..., publicado por Editorial Paidós.
(4) Sobre este asunto recomiendo leer el capítulo 6 del libro de Graham Cairns-Smith, La evolución de la mente, Cambridge Univesity Press, Madrid, 2000 (296 p)
(5) ¿Se podría pensar que los filósofos del siglo XIX, Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche y otros que, como ellos, reflexionaron sobre la importancia de la voluntad en el "Ser humanos" o las condiciones de humanidad, anticipaban la posibilidad de que en el cerebro y la mente existiera un mecanismo que gobierna su actividad? Interesante asunto.
4 de marzo de 2006
Del imperio de la palabra
a la dictadura de la imagen
PRIMERA PARTE
- La percepción y la expresión humanas en la evolución: la revolución de los sentidos
Por Iván Rodrigo García Palacios
¿Qué diferencias pueden existir en las formas de ser y comportarse de los humanos cuyos ámbitos culturales están dominados por las palabras o por las imagénes?
Como bien se sabe, cultura y lenguaje determinan buena parte de lo qué somos y cómo nos manifestamos o comportamos. Somos lo que pensamos, y pensamos, sentimos, imaginamos, etc., de acuerdo al lenguaje en el cual nos hemos desarrollado. Las anteriores afirmaciones parecieran, a estas alturas del conocimiento humano, axiomas o verdades de Perogrullo.
Pensaba en estos días de total ocio en el ejercicio de la lectura y de la escritura de mis LECTOR LUDI y CUADERNOS DE CITAS, en las notables diferencias y las características de las películas de distribución masiva y comercial producidas en Hollywood hasta los ochentas y el cine y demás producciones audiovisuales de los últimos años. Y me preguntaba, ahora que tanto se habla de que las nuevas generaciones son formadas y dominadas por los medios audiovisuales y electrónicos, ¿qué me diferenciaba a mí, nacido en 1945, de mi hijo, nacido en 1988?
Esta, aparentemente simple cuestión, me sumió en estático estado de teorización -en el pleno sentido que los griegos daban a este concepto, y del cual ya hice, hace algún tiempo una anotación definitoria-, que si bien me obligaba o a establecer un riguroso método de estudio, arduo y eterno, o a razonable y lúdicamente especular, relacionar, sugerir, sobre algunas ideas, para que cada quien se inquietara y pensara a su gusto.
Obviamente y acorde con mi manera de ver la vida, opté por la segunda alternativa, no sé si de mayor riesgo, pero al fin y al cabo, el camino fácil del que moralmente criticaban mis maestros antiguos (1), al que siempre he considerado el camino que más demandaba la suma de sagacidad e inteligencia, y considerándome apenas un ejercitador y promotor de ambas cualidades, porque pienso que la facilidad (la sencillez) es el origen de las leyes, conocidas o no, del universo -complicar las cosas es tarea de la mediocridad-, y es más lúdico y gozoso vislumbrar la perfección de lo sencillo.
En fin y de todas maneras, la primera respuesta que se me vino a la mente fue comprender que la visión del mundo que tenían mis padres, salvo algunas divergencias ideológicas, mayores o menores, era similar a la que yo me había formado y aprehendido: un mundo que se conocía y explicaba, me condicionaba y me determinaba, a través de las palabras. Nosotros eramos los hijos de las leyes escritas en el Libro, los efectos audiovisuales eran sólo eso, efectos. Y que, tres mil años de escritura y quinientos de imprenta, habían acumulado suficiente conocimiento sobre el poder y manejo de las palabras, hasta el punto de permitir la dominación de la mente humana.
Por el contrario, mi hijo y sus contemporáneos, como bien se ha demostrado, nadan como peces en el agua en sus peceras de imagénes, en un mundo en el que ellos son "casi" una imagen más, una percha de las apariencias, que tienen grandes dificultades con las palabras, las que poco más les sirven para expresarse, y sin que exista todavía un lenguaje o sistema articulado y universal que les permita entender y expresar los que sienten con la imaginación. Para ellos toda respuesta está motivada por un estímulo visual: videos musicales, video juegos, modas, cine, etc., para no hablar de las drogas psicotrópicas que les hacen ver el mundo en otras dimensiones ¿Será eso lo que los hace ser tan emotivamente expresivos y tan aceleradamente perceptivos de lo que ven e imaginan? Sólo preguntas y especulaciones. No estoy de acuerdo con los que dicen que los miembros de las generaciones recientes carecen de imaginación, pienso, más bien, que carecen de ese lenguaje o sistema articulado y universal con el cual expresarse y hacerse entender. Véase si no la sagacidad e inteligencia de todos aquellos muchachos que han sido los generadores y desarrolladores en el ámbito de las nuevas tecnologías: les sobra imaginación y capacidad para crear, les hace falta, eso sí, los medios adecuados para expresarse, comunicarse y relacionarse con los otros ...cada cual se ve y se entiende muy bien a sí mismo.
La comparación que tenía pendiente y para no dejarla de lado, era sencilla. El viejo cine era prácticamente una lectura visual de textos escritos y como tal se veía en la pantalla, con una gramática asimilada de los idiomas escritos, la que bien evolucionaría hasta su propio sistema expresivo: historias contadas con la lentitud, la expansión y el detalle, de un libro escrito; un cine tan afecto a los gustos de los viejos críticos y espectadores.
Para no extenderme, los invito para que realicen un sencillo experimento: comparen las versiones originales de Godzilla y King Kong, con las de reciente realización, especialmente de la segunda que se supone es una "fiel" copia actualizada con las actuales tecnologías. En mi opinión, para sólo poner un ejemplo, en los efectos incluidos con las nuevas tecnologías se pierde el sentido dramático y literario que en las mismas escenas contenía la versión original. ¿Exagero?, el cine de Hollywood es ahora, más que antes, un aparato de reproducción ideológica imperial y capitalista, parodiando a Marx, "el cine es el opio del pueblo".
EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS
Y como me gusta viajar por la historia antropológica, se me ocurrió pensar que, antes que la palabra, como lenguaje o sistema articulado, determinara la supervivencia, evolución y desarrollo de la especie y se estableciera el pensamiento como hoy se le conoce, fue el predominio de los sentidos los que jugaron ese papel: contacto físico y visual, olores, sabores y sonidos, eran el único vínculo y medio de socialización en el cual se realizaban los intercambios de conocimiento y reconocimiento (2).
Allí, en aquel reducido espacio tribal y en aquel largo tiempo histórico, se inició la evolución del pensamiento, comenzando con un tipo de pensamiento, al que yo denomino "sensual", el que todavía hace parte importante de la naturaleza humana, del cual se continuó, con el desarrollo de cada vez más adecuados, eficaces y artificiales, sistemas de lenguaje, al surgimiento de las condiciones que dieron paso al pensamiento en palabras (conceptos abstractos, etc.), con el cual se llegaría a la modelación de la mente racional que alcanza su máxima expresión en la modernidad, pero al que la posmodernidad, con todas sus manifestaciones antropológicas, culturales, filosóficas, científicas, etc., introduce en un nuevo campo de experimentación evolutiva del que todavía poco más se conoce, pero, estoy seguro, se continuará en una nueva forma de pensamiento y desarrollo mental que se sumará y perfeccionará a los anteriores.
¿Mayor poder y horror para la humanidad?, o, por el contrario, ¿al fin, se descubrirá ese utópico reino de La Cucaña, en donde todos serán felices? "Amanecerá y veremos, dijo el ciego".
Se puede afirmar que esas transformaciones mentales son el resultado de mutaciones generadas por condiciones culturales biológicas y que una nueva mutación ya está en proceso de universalización, por ejemplo, como consecuencia de las simbiosis lingüísticas y culturales entre Occidente, identificado por la racionalidad fundada en la palabra, y Oriente, identificado por sus lenguajes ideográficos y el manejo común del imaginario y las imágenes. Los ojos y los sentidos de unos y otros, perciben de manera diferente el mundo.
Señales de esa nueva mutación, y para continuar con la anécdota del cine, se manifiestan en la nueva ola de películas, muy populares, realizadas por chinos, japoneses y otros orientales, así como por los descendientes de orientales, para la industria cinematográfica de Hollywood, en las cuales ya se evidencia la aparición de un nuevo lenguaje visual y una nueva sensibilidad para percibir a la humanidad y la imagen que tenemos del mundo y los demás.
Sería asunto de estudiar éstos y otros fenómenos culturales y psicológicos para demostrar que esas transformaciones se están manifestando y que, si bien, cada nuevo ser que nace es diferente de sus progenitores y sus descendientes, la antropología y la historia saben que hay rasgos comunes que se continúan y lentamente cambian en la evolución, pero que también se presentan mutaciones dramáticas que transforman aspectos fundamentales de las especies para adaptarlas a las circunstancias cambiantes de los ámbitos que habitan.
Lo cierto es que, ahora como lo fue antes, un nuevo pensamiento y una nueva mente se están forjando, y así tiene que ser. Llámese posmodernidad, o quizás esa ya sea una vieja etiqueta, el caso es que la humanidad requieres de una nueva mente y un nuevo pensamiento para comprender y conocer el cosmos, el microcosmos, así como las cosmologías, que la mente y el pensamiento actual le han estado descubriendo (3).
SUEÑOS, PESADILLAS Y MONSTRUOS
Pareciera que se hubiera instaurado la visión de Goya: "El sueño de la razón produce monstruos"...
Como bien lo saben mis amigos LECTOR LUDI, el asunto de los sueños me ha inquietado y ya escribí algunas notas anteriormente para ustedes.
Ahora, como pienso que palabras, imágenes y sueños están íntimamente relacionados, en una segunda parte continuaré con mis ideas e hipótesis descabelladas.
Hasta pronto.
NOTAS
(1) Referencia que puede ser explorada en: Thomas Bernhard, Maestros antiguos, Alianza, Madrid, 1991 (193 p.)
(2) Para una más amplia apreciación de estos conceptos: Peter Sloterdijk, En el mismo barco, Siruela, Madrid, 1994 (108 p.), particularmente, ps. 22-36
(3) A los interesados y curiosos sugiero la lectura sobre las nuevas teorías sobre lenguaje y pensamiento, desarrolladas por neurolingúistas y neurocientíficos, que con toda seguridad les darán mayor ilustración sobre estos asuntos.
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