16 de noviembre de 2006

LECTOR LUDI-42

El proceso a Guillermo S.
Una defensa gratuita (in-necesaria) ante el maledicente Tribunal de la Crítica Literaria

- Carta abierta para reseñar el nuevo libro de Guillermo Sánchez Trujillo:
- "El crimen de Kafka. Caso cerrado", La Carreta Editores E. U., Medellín, 2006 (240 p.)
- Un alegato contra el comentario de Marta Kovacsics, en Pie de Página, No. 7
- Una pieza de evidencia genética: el ADN mitocondrial de "don Kijote Qafka"

Por Iván Rodrigo García Palacios

TABLA DE CONTENIDO

1. CAPÍTULO PRIMERO: EL MALEDICENTE TRIBUNAL
2. CAPÍTULO SEGUNDO: ADN MITOCONDRIAL
3. CAPÍTULO TERCERO: EL HUEVO O LA GALLINA
4. CAPÍTULO CUARTO: DESPERTAR SIENDO "EL OTRO"
5. CAPITULO QUINTO: DORMIR, SOÑAR, DESPERTAR
6. CAPÍTULO SEXTO: CASO CERRADO

Mi querido Guillermo S.

Con tu nuevo libro, que no último, aprovecho para hacerte mi reseña y la oportunidad de decir dos cosas. La primera, ya vieja y enquistada, sobre los que, a mí me lo parecen, maledicentes comentarios de Marta Kovacsics, en Pie de Página, No. 7, sobre tu Edición crítica de "El proceso".

La segunda, ponerte a consideración una pieza de evidencia genética, a lo mejor curiosa para tu genoma dostokafkiano, en la que creo ver las claves y códigos del ADN mitocondrial (que como bien sabes es el que se trasmite intacto a todos los hijos desde la primera madre), tanto para los dos descendientes, cuyos genomas descifraste, "Crimen y castigo" y "El proceso", como para ese hijo-personaje que denominas "don Quijote Kafka", a quien, por razones de parodia científica, yo, como acostumbraba a hacer el mismo Kafka, juego a invertir las letras iniciales, para llamarlo: "don Kijote Qafka". Esto lo explicaré más adelante.

CAPÍTULO PRIMERO:


EL MALEDICENTE TRIBUNAL

Puede que sea tu deseo el dar por cerrado y presentar ponencia final sobre "tu caso Kafka", para tus amigos y lectores y ante el virtual y maledicente Tribunal de la Crítica Literaria que, desde publicaste el primer alegato (1) y, mucho más, cuando publicaste tu Edición crítica (2), te tomó, como a Josef K., como a reo, "chivo expiatorio" y víctima del, dulce pero traicionero, veneno de su escarnio, que alaba para destruir.

O, será que, simplemente, como un Sísifo redimido, decidiste dejar ya la roca en su lugar, gústele a quien le guste... y punto.

De todas maneras, quien publica sus obras se somete al juicio público, y eso es bueno. Sólo que, ante ese Tribunal, a diferencia de los de la justicia ordinaria, se es por siempre culpable, así se demuestre lo contrario, pues, al más mínimo desvió de las herméticas y subjetivas leyes establecidas por quienes se adueñan de autores y obras, desata la furia de los infiernos.

Y tú cometiste el peor de los desaguisados: dedicarte en cuerpo y alma a la obra de Kafka para desentrañar sus misterios, pensando por tu propia cuenta y riesgo, sin someterte al dominio y explotación de esas leyes de urbanidad carreñesca.

O, lo que es mucha más grave injuria contra los amos de ese poder, no mostrar el sumiso respeto ni hacer el reconocimiento debido en una aparatosa acumulación de citas y pies de página, la mayor parte de las veces, innecesario y superfluo, pero que demuestran erudición, pericia académica (por aquello de tener asistentes que encuentran referencias) y, por supuesto, un ego adaptado para la supervivencia en el ambiente del "publicar o desaparecer" y "el citar para ser citado por otros".

En fin, parece que no cumpliste con esas leyes, según lo interpreto del insidioso comentario de Marta Kovacsics, en Pie de Página, No. 7, como lo manda la sacrosanta crítica literaria académica: utilizar el trabajo y las ideas de otros para pensar y, por supuesto, mostrar el debido sometimiento.

Por el contrario, creaste e inventaste una nueva forma de gozar a Kafka, y eso, hasta ella, tuvo que reconocerlo.

Claro que, como LECTOR LUDI, reconozco las excepciones que confirman esa regla y me quito el sombrero y agradezco a aquellos sabios críticos que utilizan el conocimiento anterior para criticarlo y crear uno nuevo y maravilloso, con el cual iluminan a la humanidad, tal como, y sólo menciono tres grandes ejemplos, M. Bajtin, G. Steiner y H. Bloom, a cuyas ideas les deben, más de lo que les reconocen, la caterva de presuntuosos y carreñescos criticones literarios. Claro que G. Steiner, H. Bloom, y Bajtin, si estuviera vivo, no desaprovechan la oportunidad para sacárselos en cara y enrostrarles su presumida ignorancia.

ALGUNOS ALEGATOS

Para ilustrar mi innecesaria defensa, pues ni tú ni tu trabajo la necesitan, escribo algunas notas al margen del maledicente comentario de la señora Kovacsics, que es el único que conozco hasta el momento, para argumentar mi alegato.

En primer lugar, la señora Kovacsics menosprecia el que Guillermo Sánchez Trujillo hubiera encontrado un nuevo orden para los capítulos de "El proceso".

Ella no reconoce que uno de los resultados del original método desarrollado por él, fue demostrar que el orden de los capítulos de "El proceso", que él descubre, respondía a la intención y a la lógica que Kafka quiso darle al sentido y significado de su estructura y construcción, cuyas claves, para descifrarlos y decodificarlos, las había encriptado en otros de sus relatos que, como a muñecas rusas, eran, también, necesario decodificar.

Como lo demuestra Guillermo Sánchez Trujillo, y yo asumo que su resultado es mucho más ajustado a la intención y personalidad de Kafka, quien era más atraído por las estructuras y construcciones complejas, míticas y bíblicas, así como de conexiones excéntricas que era necesario desvelar.

Pienso que, una ordenación de los capítulos, según "una cronología interna del desarrollo de los sucesos", como cita la señora Kovacsics que argumenta Hans Elema para justificar su orden a la edición de 1977, es demasiado simplista, si se conoce mejor a Kafka y a su escritura.

Como desconozco la "sustentación muy seria" de Christian Eschweiler, para su inclusión del capítulo "Un sueño" que agrega a su edición de 1989, y a quien también cita la señora Kovacsics, me abstengo de comentario alguno.

Sin embargo y de todas maneras, me siguen gustando más las razones y explicaciones de Guillermo Sánchez Trujillo para la inclusión y el lugar de "Un sueño", junto con todo el sentido onírico de la obra de Kafka, más ampliamente expuesto ahora en el capítulo diez de este "último" libro: "El crimen de Kafka. Caso cerrado".

Es que, esas cosas de las técnicas y métodos de la arqueología literaria, como la cronología, la filología y otras, son útiles e interesantes y ayudan a desentrañar la naturaleza y misterios de las obras literarias, pero, al igual que en los asuntos de la arqueología del origen del hombre, desatan las más alborotadas peloteras y polémicas. Al fin y al cabo, les sirven a los arqueólogos para llamar la atención, establecer verdades mediáticas que pronto se disuelven, con las cuales reclamar prestigios y autoridades, más evanescentes que sus mismos descubrimientos.

Pareciera que la anterior fuera la gran descalificación que hace la señora Kovacsics a la edición crítica de "El proceso" realizada por Guillermo Sánchez Trujillo, pero, lo único que demuestra ella, es la "sacrosanta asnidad" de muchos críticos literarios que en su prepotente ignorancia confunden dar orden con dar ordenes.

CRÉDITOS Y MÉRITOS

La otra y gran objeción de la señora Kovacsics, contra el estudio y trabajo de Guillermo Sánchez Trujillo, tiene que ver con no someterse al dominio y explotación de las leyes de la urbanidad carreñesca:

Gran pecado: No citar, por su nombre y su currículo de grandes méritos, a algunos o ningunos de los supuestos amos y señores del esclarecimiento de los misterios de la obra de Kafka y de sus relaciones con la obra de Dostoievski... Como si, en primer lugar, fuera un dato patentado y con propiedad intelectual. El mismo Kafka, como lo digo más adelante, ya lo había dejado por escrito y se lo había comunicado a sus amigos.

Y, en segundo lugar, ¿para qué?, si esas fuentes eran innecesarias. ¿Era, acaso, obligatorio hacer acto de sumisión y adulación para ser aceptado?

Por supuesto que no. Eso sería estupidez. Como el mismo Guillermo Sánchez Trujillo lo ha contado. Él, para llegar a su método, arranca de querer satisfacer una necesidad del alma y así cumplir y resolver una intriga que lo acosaba: "Tratar de averiguar de dónde sacaba Kafka sus historias".

PASOS DE UN FORENSE LITERARIO

A partir de allí, como lo dice el poeta Machado, fue hacer camino, que fueron los pasos que siguió Guillermo Sánchez Trujillo, como amenamente lo cuenta en la introducción de su Edición crítica y, ahora, en "El crimen de Kafka. Caso cerrado":

- Primer paso: tomar la obra de Kafka, en la que él "había reconocido como sus "hermanos de sangre" a Flaubert, Dostoievski, Kleist y Grillparzer e, incluso, había dicho que su novela "El desaparecido" trataba de imitar a Dickens".

- Segundo paso: "Escogí la biografía titulada "Kafka", a secas, de Klaus Wagenbach, uno de los más reputados kafkólogos".

- Tercer paso: "Se le aparece la Virgen", mejor dicho, se le aparece la puntica del hilo que lo conduce a esclarecer la relación Kafka-Dostoievski. O, sería mejor decir, el hilo de ese código genético que emparienta íntimamente a "El proceso" y a "Crimen y castigo" (*)

Eso era todo lo que necesitaba Guillermo Sánchez Trujillo. Sabiendo que existía una conexión genética, sólo eran necesarias las obras de los dos escritores, las herramientas que ya poseía, más otras que tuvo que inventar en el proceso de decodificación y las demás que fue considerando necesarias, que son citadas adecuadamente. Para qué más citas y referencias, si el asunto es pensar por sí mismo y no, necesariamente, pensar con el pensamiento ajeno.

Desentrañar o desenredar esa madeja genética le costó, sangre, sudor y lágrimas, por más de veinte años, proceso que ahora quiere dar por terminado.

Además, hay que partir de que, Guillermo Sánchez Trujillo, asumió su misión de descubrir "El crimen de Kafka", más como un forense y hasta arqueólogo criminalista, que como un presumido crítico literario, currículo del que no hace ostentación.

Todo este cuento está mejor contado por el propio Guillermo Sánchez Trujillo en sus cuatro libros.

- En fin. Con esto doy por concluido "el caso de la señora Kovacsics". Y que cada cual haga lo que le corresponda.

CAPÍTULO SEGUNDO:

ADN MITOCONDRIAL

Como ya lo dije, la ascendencia genética materna se identifica en el ADN mitocondrial.

Como es de aceptación universal, la madre de toda la novela moderna es "Don Quijote de la Mancha". Un poco más o un poco menos, todos los grandes novelistas están unidos a ese ADN mitocondrial.

Pero, resulta que tus dos autores, Fiódor Mijáilovich Dostoievski y Franz Kafka, maestros únicos y extraordinarios de la parodia, además de tener ese vínculo genético universal con la madre y entre ellos mismos, como redunda la señora Kovacsics y tu demuestras mejor, hicieron algo más: dejar por escrito, así fuera encriptado, el código y las claves de su deuda con esa madre, para que "el que tuviera ojos para ver...".

Lo más asombroso. Ese vínculo, que demostraste y que hermana, íntimamente, a "Crimen y castigo" y al "El proceso", va aún más allá: une genéticamente a don Quijote, Raskolnikov y Josef K., desde el texto mismo de "Don Quijote de la Mancha", logrando, en primer lugar, que para mí que, tu "don Quijote Kafka", se convierta en "don Kijote Qafka", que Raskolnikov sea descendiente de don Quijote y así, en antecedente de Josef K...

Continuando con esta metáfora genética que hace a don Quijote, Raskolnikov y Josef K., hermanos de sangre, empiezo por mostrar algunos de los códigos comunes de su genoma que los unían por sus pensamientos e ideologías:

- En primer lugar: porque los tres son, también, las víctimas del crimen de un mismo sueño que comienza en el despertar en una cálida mañana de verano a principios de julio. Y, ese despertar los transforma "en el otro", por un extraño proceso de asimilación:

Don Quijote pierde la razón porque encarna las ideas luminosas del Renacimiento, y con ello, subvierte a las ideas dominantes y a los poderes establecidos de su época.

A Raskolnikov, lo perturban las ideas napoleónicas de hombres superiores y pone en evidencia la cruenta persecución de la policía del zar contra los intelectuales y políticos de ideas socialistas, engarzados en polémicas, muchas veces, estériles.

Y Josef K., está pasmado y sólo ante los absurdos de la vieja y la nueva Ley y el "nuevo mundo" que estaba surgiendo. Todo ello, además, de la particularidad de sus crímenes.

Ya paso a explicar todo ello. Pero, antes, una justificación: Como ya sabes, estas notas son el resultado del juego con mis hipótesis descabelladas y a que, sólo quiero jugar con las piezas de tu mecano y con algunas de las piezas del mío, para trazar y armar, con las tres novelas como lados, un triángulo, en el que pongo mi pedacito de ADN mitocondrial.

Espero que me digas si exagero o me equivoco o me meto en lo que no me compete o, por el contrario, lo único, es que estoy poseído por otro entretenido juego de mi imaginación delirante que encuentra hipótesis descabelladas por doquier.

INTERCAMBIO DE Q : K

Antes de proceder a mostrarte el código original de mi ADN mitocondrial, Dostoievski-Kafka y su unión genética en "Don Quijote de la Mancha"-"Crimen y castigo"-"El proceso", quería decirte que SI, que el "don Quijote Kafka" que tu bien explicas tanto en la Edición crítica como ahora el "El crimen de Kafka. Caso cerrado", es la demostración de esa asunción que hace Kafka de sí mismo como "persona literaria" que sale al encuentro de hipotéticas Dulcineas al azar, así como a afrontar azarosas aventuras de caballería con las cuales nutrir su imaginación y escritura.

Pero, sólo que para mí, a ese "don Quijote Kafka" le hace falta la unión del ADN mitocondrial que lo convierta en, el que yo denomino, "don Kijote Qafka" y que es precisamente la conexión genética que une al Franz Kafka biográfico con la persona literaria. Esa unión genética se logra por las dos siguientes razones:

La primera, como bien sabes, en Kafka existe una profunda y conflictiva contradicción afectiva-erótico-sexual, que lo parte en pedazos tanto en su vida cotidiana como en su encarnación literaria y que él resuelve más o menos así:

En el Kafka, íntimo y escrito, operan dos eróticas simultáneas: La una, la erótica lujuriosa, más cercana a los caballeros andantes "Tirant Lo Blanc" o "Amadís de Gaula", o a la erótica "Celestina". Ese es el caballero lujurioso.

La otra, la erótica, casi mística y sublimada del don Quijote con la que se asume el Kafka-Quijote y que es la que Kafka trata de proyectar hacia las Dulcineas de "carne y hueso" con las que establece relaciones sociales o amorosas y a las que, la mayor parte de las veces, trata de seducir de acuerdo a la primera erótica. Ese es el caballero de brillante armadura.

Es, en esa profunda y conflictiva contradicción, donde se originan las torturas y los martirios eróticos que Kafka sintetiza en su literatura como un juego perverso de ficción y realidad. Tal y como lo había planteado, hace un par de años, en mi LECTOR LUDI-5 (*), al hacer mi reseña del libro de Daniel Desmarquest, "Kafka y las muchachas" (3).

DULCINEA-ALDONZA

La segunda razón y aquí es donde entra la novedad de mi argumento.

Siento que, a este Kafka-Quijote, le faltaba un elemento fundamental y acorde con la personalidad y escritura de Kafka, que lo conecte íntimamente con el "Don Quijote de la Mancha", de Cervantes.

Como bien se sabe, el Kafka-Quijote, como Don Quijote, sale en búsqueda de "su" Dulcinea. Ambos la encuentran en ese territorio erótico-imaginario de sus aventuras y ambos las trasmutan en esos seres maravillosos y sublimes de sus literaturas. Hablo de la imaginación desbordada de don Quijote que es la literatura de Cervantes.

Sólo que, la Dulcinea de don Quijote, nunca es "conocida" por él, en ambos sentidos del término. Su "conocimiento" es sólo el resultado de los "inventos" que le cuenta Sancho Panza y que él convierte en los delirios de sus sueños, para su alivio, tranquilidad y certeza.

En cambio, don
Quijote-Kafka, si se encuentra con varias Dulcineas, estas sí personas reales que, posiblemente, para su imaginación erótica sean sólo una y que, en lo profundo de su complejidad psicológica, se convierten en tormento de la carne y gozo de la escritura.

Y, ahora sí, el quid del asunto. Como en la vieja adivinanza: ¿Qué fue lo que al Quijote-Kafka le hizo falta en tu genoma dostokafkiano, pero que el don Quijote de Cervantes si encontró?

¿Cuál es el elemento fundamental de la obra de Kafka, que es igualmente fundamental para Cervantes en "Don Quijote..." y que los conecta? Es, exactamente, el elemento de sus propias biografías que es convertido en ficción. La conexión biográfica de Cervantes y don Quijote ya ha sido bien demostrada.

Pero, y ¿en la biografía de don Quijote-Kafka? Le hacía falta la piedra angular, esa que completara la unión, esa que armonizara la simetría y la sincronización kafkiana en su arco de unión y soporte mutuo, entre ficción y biografía, esa que completara el reparto de su drama en escena.

Esa piedra angular tenía que ser: descubrir quién era su Aldonza Lorenzo, una real y biográfica, una que cayera en el juego de las manipulaciones literarias de su mente perversamente inocente. Y ella fue: Felice Bauer.

Don Quijote decide escoger como su "Dama" de caballero andante a Aldonza Lorenzo, la corpulenta pastora, que no es ninguna Dulcinea.

Y, ¿Kafka? Decide convertirse, unilateralmente, en el "caballero acompañante" de Felice Bauer, desde el nunca realizado viaje a Palestina del que hablaron el día que se conocieron en la casa de Max Brod, el 13 de agosto de 1912, cuando, don Kijote Qafka, se forma el "juicio inquebrantable", que anota en su diario en agosto 20 de 1912.

Pero, como para el abogado-escritor, Kafka, los contratos se realizan por escrito, y sus cartas parecieran serlo, él le impone a Felice Bauer, su decisión desde la primera carta que le escribe, 20 de septiembre de 1912, "[...] en lo tocante a llevarme a lo largo de un viaje en calidad de acompañante, guía, lastre, tirano o lo que de que de mí pueda buenamente resultar" (Diario y carta citados de "El crimen de Kafka"..., pp. 123 y 125).

Para mi gusto, nunca antes en la literatura una persona real, convertida en literatura, había encarnado física y psicológicamente y de manera tan exacta, a un personaje de ficción. Aldonza Lorenzo y Felice Bauer son idénticas: feas, bruscas, desaliñadas e incultas en el trato social y en el vestir, simples y pragmáticas ante la vida, etc. Ambas se burlan de don Quijote y de Kafka, pero, más que nada, son también las víctimas de un escarnio peor: sufrir la tortuosa imaginación de ambos novelistas.

Por los Diarios y la correspondencia, se sabe que Kafka nunca se manifestó con Felice Bauer de manera similar a como lo hizo con las "otras Dulcineas". ¿Por qué esa evidente diferencia? ¿Es ella un personaje diferente en su planeada vida/literatura? ¿De todo ese drama/proceso que montó para "El proceso"?

Eso parece y con ese dato ya puedo justificar mi anagramático juego kafkiano para convertir tu "don Quijote Kafka", en mí "don Kijote Qafka", porque este último, a diferencia del primero, al encontrar su Aldonza Lorenzo: Felice Bauer, encuentra la mujer que, encriptada, protagoniza el proceso de "El proceso".

El resto de las comparaciones, que esta vez no demeritan, quedan al gusto de los LECTOR LUDI.

CAPÍTULO TERCERO:

EL HUEVO O LA GALLINA

Ahora sí, a lo que vinimos. La decodificación de mi ADN mitocondrial que emparienta, como a "hermanos de sangre", a don Quijote, Raskolnikov y Josef K., en un triángulo genético, cuyo orden de tiempos e incidencias no me atrevo a establecer, pero que, para trazarlo, descifrarlo e interpretarlo, sigo las claves que tanto Dostoievski como Kafka dejaron, diferentes a las tuyas, pero de las cuales se inspira. Veamos:

Sin meterme con la exuberante bibliografía en la que se estudian las relaciones entre Cervantes y Dostoievski y, a su vez, de Kafka con ellos dos, mi propósito es mostrar dos cosas:

La primera: Explorar a ver si, Dostoievski como Kafka, se sirvieron e inspiraron de "Don Quijote de la Mancha" para crear sus personajes y escenarios y, así, encriptar sus escrituras.

La segunda, presentar el código del cual se toma el ADN mitocondrial que conecta la parodia que hace Dostoievski en "Crimen y castigo" de "Don Quijote de la Mancha" y que, por ende, lo conecta con tu genoma dostokafkiano, ya plenamente decodificado.

Como ya dije, no puedo resolver el asunto de "qué fue primero, el huevo o la gallina". Me es imposible determinar la precedencia de si Kafka leyó primero a "Don Quijote de la Mancha" y a Cervantes, o a "Crimen y castigo" y a Dostoievski. O, a Dostoievski por Nietzsche, de lo que hablaré más adelante. O, en fin, como en "El cuento del gallo capón"...

Lo cierto es que Kafka dejó de leer a Dostoievski después de terminar con "El proceso". Por lo visto, no hizo lo mismo con "Don Quijote...", pues si bien, el viejo caballero murió para Kafka, no así su nueva reencarnación del escritor en Sancho Panza que, como se verá más adelante, en el relato de Kafka, "La verdad sobre Sancho Panza", continúo escribiendo "novelas de caballería y de bandoleros [...] alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin".

Como quien dice, un Kafka murió con "El proceso", pero otro renace, muy nietzscheanamente, y continúa escribiendo tal y como lo dice en su relato.

Asuntos realmente importantes que, además de servir para determinar el orden de las influencias absorbidas por Kafka, abren una nueva línea de juego al laberinto... Las transformaciones de Kafka.

Pero, ese es otro asunto que me desviaría de mi propósito y que "tiro a la jura", por si luego no vuelvo.

Sigamos con el orden de las cosas.

MENTIRAS SALVADORAS

En el momento en que Fiódor Mijáilovich Dostoievski emprendía la escritura de la última de sus grandes novelas, "Los hermanos Karamazov" (1879-1880), escribió en su "Diario de un escritor", la que considero como una "profesión de fe" de su escritura, y en la cual, también, establece las claves para la imitación e interpretación de "Don Quijote de la Mancha", al que ya había imitado, de una forma evidente y sin misterios, en "El idiota" (1868-1869). Pero este asunto que, con toda seguridad ya habrán explicado de miles de formas los críticos literarios de la señora Kovacsics, a mí me interesa por otras razones.

Se trata del breve texto "La mentira se salva por otra mentira" (1879), en "Diario de un escritor" (Ver texto **). Y, esto es lo que dice, entre otras cosas, Dostoievski (más adelante voy a mostrar, exactamente, de dónde toma a don Quijote para convertirlo en Raskolnikov):

"Los centenares de miles de hombres evocados por los magos tendrán cuerpos de moluscos, y la espada del buen caballero trabajará diez veces más deprisa en su faena. Su necesidad de semejanza quedará satisfecha. Tendrá derecho a creer en el primer sueño gracias al segundo, mucho más ridículo".

Tal y como yo lo quiero entender, el código secreto de este texto oculta la explicación por la cual Dostoievski se toma el pleno derecho de hacer de Raskolnikov un Quijote y Kafka, de Josef K. un Raskolnikov.

En fin, sigamos ahora con "don Kijote Qafka".

SANCHO-QUIJOTE

Aproximadamente, entre el 21 y 22 de octubre de 1917, cuatro años después de haber iniciado la escritura de "El proceso", Franz Kafka escribió en el cuaderno en octavo G., un breve relato que bien pudiera servir para decodificar la clave de la conexión de su escritura y de su parodia con "Don Quijote de la Mancha", esa que le permite, por acto de transmutación literaria, convertirse en el "don Kijote Qafka", el que emprende eróticas aventuras caballerescas, seduce muchachas y escribe palimpsestos de "novelas de caballería", tal y como se lo recomendara su maestro Dostoievski en "La mentira se salva por otra mentira".

Se trata del relato "La verdad sobre Sancho Panza" (¿verdad, aquí; mentira allí?):

"Sancho Panza, que por lo demás nunca se jactó de ello, logró, con el correr de los años, mediante la composición de una cantidad de novelas de caballería y de bandoleros, en horas del atardecer y de la noche, apartar a tal punto de sí a su demonio, al que luego dio el nombre de don Quijote, que éste se lanzó irrefrenablemente a las más locas aventuras; las cuales, empero, por falta de un objeto predeterminado, y que precisamente hubiera debido ser Sancho Panza, no dañaron a nadie. Sancho Panza, hombre libre, siguió impasible, quizás en razón de cierto sentido de la responsabilidad, a don Quijote en sus andanzas, alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin".

(Franz Kafka, "La verdad sobre Sancho Panza" (Aproximadamente entre el 21 y 22 de octubre de 1917).

Me llama mucho la atención y, como ni tengo la formación filológica ni idea del alemán, para decodificar esta casualidad, me contento sólo con hacerme la pregunta: ¿por qué el traductor del relato utiliza al final una vieja forma gramatical del español: "alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin"?

Si está es interpretada desde el uso que hizo el propio Kafka del alemán, podría estar, aún más, relacionada con la conexión quijotesca de la intención kafkiana.

Pero que sea otro de los asuntos para otras ocasiones. Entro ahora a decodificar el genoma cervanto-dostoiesvskiano tomado de la mano de tu método de decodificación dostokafkiano.

CAPÍTULO CUARTO:

DESPERTAR SIENDO "EL OTRO"

Tres cabalísticos despertares, al calor del verano de los primeros días de julio, y don Quijote es transmutado en Raskolnikov, quien, a su vez, es transmutado en Josef K. /Kafka:

En "Don Quijote de la Mancha":

"Apenas la blanca aurora había dado lugar a que el luciente Febo con el ardor de sus calientes rayos las líquidas perlas de sus cabellos de oro enjugase, cuando don Quijote, sacudiendo la pereza de sus miembros, se puso en pie [...]" (4).

En "Crimen y castigo":

"¿Estaré soñando todavía?", pensó de nuevo Raskolnikov, mirando con desconfianza al inesperado visitante" (5).

En "El crimen de Kafka. Caso cerrado":

[...] "una mañana" [...] "Josef K. despierta y un hombre extrañamente vestido entra en su habitación y le informa que está detenido" (6).

¿Coincidencias, casualidades...? Demasiadas y muy precisas.

O, ¿CAUSALIDADES? (y existen muchas más), Dostoievski y Kafka, dos hombres de la Biblia, de la letra, son extremadamente cuidadosos de su escritura.

EL HILO DE ARIADNA

"Una mañana", Don Quijote, Raskolnikov y Josef K. se despiertan para enfrentar un mismo destino literario:

- Asistir a una boda frustrada, y de la imposibilidad de ciertos matrimonios.
- Un crimen. Uno de engaño, uno real y uno inexistente.
- Un tribunal. La intercesión por el moribundo, la pensión, el hotel
- Un juicio o proceso.
- Un castigo.

BODAS:

- Don Quijote se despierta para asistir a las bodas de Camacho con Quiteria. Y el correspondiente banquete (Cervantes casa a Quiteria con Basilio).

- Raskolnikov se despierta para ir a una reunión-cena en la que impedirá la boda de su hermana Dunia con Lujine (él prefiere que ella se casara con su amigo Razumikin)

- Josef K. asistirá a una cena. Es el banquete del compromiso matrimonial de Kafka con Felice Bauer previo a su rompimiento, dos eventos biográficos que se trasforman en el proceso, este sí de la ficción, que se le sigue por ese rompimiento.

CRÍMENES (por el rompimiento de un compromiso matrimonial y por uno ideológico):

- Don Quijote presencia el supuesto suicidio de Basilio, trastornado y desesperado por ver impedida su posibilidad de contraer matrimonio con Quiteria, quien también lo desea. Pero don Quijote ha cometido un crimen peor: se ha enloquecido por creer en las ilusiones de sus lecturas, al tiempo que con ello subvierte la ideología dominante. Sancho Panza, por su parte, defiende las razones por las cuales es malo el matrimonio.

- Los crímenes de Raskolnikov. El primero, similar al de don Quijote, por sus ideas y, el segundo, por asesinar a dos viejas agiotistas para probarlas en su realidad.

- El único crimen de "El proceso", existe por su ausencia.

TRIBUNALES, JUICIOS O PROCESOS:

- Don Quijote se convierte en el abogado defensor gratuito de Basilio y de sus intenciones de casarse con Quiteria antes de morir y, más adelante, como apologista de las bondades del matrimonio, a pesar de las quejas y lamentos antimatrimoniales de Sancho Panza.

- Raskolnikov: ver capítulo: "Tribunal en la pensión" (7).

- Josef K. /Kafka: ver capítulo: "Tribunal en el hotel" (8)

UN CASTIGO (el infierno de los sueños):

- El castigo de don Quijote, después de su intervención en las bodas de Camacho, Quiteria y Basilio, pareciera consistir en descender a las profundidades de sus sueños y pesadillas en la cueva de Montesinos. Esta condena es anunciada por Sancho Panza:

"Sepa que el primer volteador del mundo fue Lucifer, cuando lo echaron o arrojaron del cielo, que vino volteando hasta los abismos" (9).

Y, don Quijote acepta su destino encomendándose a su señora Dulcinea del Toboso:

"Yo voy a despeñarme, a empozarme y a hundirme en el abismo que aquí se me presenta, sólo porque conozca el mundo que si tú me favoreces no habrá imposible a quien yo no acometa y acabe" (10).

- Raskolnikov es castigado con el remordimiento y sus delirios, sueños y pesadillas.

- El castigo de Josef K. es "Un sueño", muchos sueños y pesadillas (ver capítulo: "Donde se cuenta la historia de "Un sueño" y otros sueños" (11)

CAPÍTULO QUINTO:

DORMIR, SOÑAR, DESPERTAR

Se cierra así el círculo: dormir, soñar, despertar... Todo era sólo un sueño...

- Don Quijote:

"[...] durmió de un tirón, como dicen, más de seis horas..." (12).

... Para seguirse soñando por siempre en los sueños de sus lectores.

Pero, despertó retornando a ser don Alonso Quijano el Bueno, arrepentido de ilusorias caballerías y solicitando el perdón de la Iglesia Católica.

Habían terminado, para él, sueños y pesadillas.

- Raskolnikov:

"Un día, hacia la caída de la tarde, el prisionero, ya convaleciente, se durmió. Cuando despertó se acercó casualmente a las rejas y vio a Sonia" (13).

Sus crímenes habían sido expiados y él había sido redimido por el amor, para retornarlo a la "normalidad":

"La vida había sustituido al razonamiento" (14).

Y, un poco más allá, para abrirle la promesa de una nueva vida:

"Pero aquí comienza una nueva historia, la historia de la lenta y progresiva recuperación de un hombre, de su renovación y paso gradual de un mundo a otro nuevo" (15).

- Josef K.:

Josef K. ya había tenido su sueño y despertar últimos en el capítulo excluido, "Un sueño".

Así que, los sueños y pesadillas de Josef K. tienen su "Fin" una noche, en la que ya no dormirá, pero cuya representación será con una comparsa de teatro en un escenario de pesadilla:

O, en un teatro de pacotilla:

"Me envían viejos actores de segundo orden [...] "¿En qué teatro actúan ustedes?". "¿Teatro?" (16).

O, en uno de opereta:

"Quizás sean tenores" (17).

O, conducido al manicomio:

"¿Por qué los han enviado precisamente a ustedes?"[...] como enfermeros cuando el enfermo quiere descansar" (18).

Como en el último despertar de Raskolnikov, a Josef K., también, se le aparece la señorita Bürstner-Sonia. Pero, a diferencia de aquel, el amor ni lo redime ni lo transforma:

"[...] lo único que puedo hacer ahora es conservar hasta el final mi razonamiento sereno" (19).

En el despertar de este sueño de Abraham, si se degüella a Josef K., quien y diferente de Isaac, finalmente duerme el sueño de los justos sobre la piedra de los sacrificios...:

"De todos modos, sea lo que fuere, Kafka hizo de Josef K. un chivo expiatorio al que sacrificó sobre una piedra, al estilo de Abraham, para redimirse, pues Kafka, contrario a lo que pensaba de sí mismo, también tenía su corazocito" (20).

Pues, aquí, quien muere es Kafka el cínico (***), "¡Como un perro!" (21), ese que montó esta pesadilla, como una obra teatral o una opereta o un manicomio...

Porque, el Kafka inocente-perverso, continuará soñando otros sueños y pesadillas, pues su única redención será continuar cometiendo crímenes biográfico-literarios.

¿FINAL DE LA ESPIRAL?

Cerrando esta espiral, que no círculo, lo más probable es que, en este punto, Orfeo-Dionisio y su viaje a los infiernos y la desaparición de Eurídice, han renacido, han retornado, porque los padecimientos del amor rechazado no se perdonan jamás.

Desde "Zaratustra", de Nietzsche (Orfeo-Dionisio), quien enloqueció en Turín como en un sueño de Dostoievski, de tanto leer su obra, Kafka pasó a Dostoievski y a sus obras (22). A la vida como literatura (23). A "que la ficción hecha realidad se convierta en literatura" (24). Al don Kijote Qafka, que he explicado atrás...

En fin, ese mismo "Zaratustra" que el adolescente Kafka leía a las muchachas, porque, probablemente, sabía que ese canto de abominación del sexo y de las mujeres y, como tu bien dices, de hombres superiores, era también un canto de despecho amoroso y venganza, escrito por Nietzsche, según mi hipótesis descabellada, publicada en el Literario Dominical de El Colombiano del 1º de agosto de 2004, como un desquite por su fracaso amoroso con Lou-Andreas Salomé (*).

Y Kafka, como Nietzsche, tenía que vengar sus fracasos afectivos y el terror de sus pesadillas y culpas.

CAPITULO SEXTO:

CASO CERRADO

Cuando, hace ya mucho tiempo, nos pusimos en contacto para publicar en el LITERARIO DOMINICAL de El Colombiano, la primera historia de cómo descifraste el enigma de "El proceso", recuerdo que te dije que al leer los originales de tu ensayo me quedé con la sensación de que esa historia "tenía mucha más tela para cortar".

Como estabas en las vísperas y detalles finales, que son los más complicados, de la publicación de tu edición crítica de "El proceso", apenas si me paraste bolas y, pienso que dejaste la idea en el cajón de los pendientes.

Pero "como no hay deuda que no se pague ni plazo que no cumpla", he recibido con emoción "El crimen de Kafka. Caso cerrado", que le hace justicia a tu esfuerzo y, al fin, a mi deseo de conocer la historia completa, con pelos y señales, que ha sido satisfecho plenamente,

Y, como cada vez que me "tocan" los influjos de tu delirio, has desatado mi lujuria literaria, pues, si bien deseas que el tuyo sea un caso cerrado, lo cierto es que ya hiciste el más maravilloso trabajo de albañilería o ingeniería o de ingenio, o de todos a la vez:

Abrir el umbral alquímico del las mil y una lecturas de Kafka, Dostoievski, Cervantes, Nietzsche y de toda la gran literatura habida y por haber.

Y eso, para mi, y espero que para los LECTOR LUDI, es el Paraíso.

Muchas gracias,

Iván Rodrigo.

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NOTAS

(1) Guillermo Sánchez Trujillo: "Crimen y castigo de Franz Kafka, anatomía de El proceso", Universidad Autónoma Latinoamericana, Medellín, 2002
(2) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo, Universidad Autónoma Latinoamericana, Medellín, 2005 (existe versión en Internet)
(3) Daniel Desmarquest, "Kafka y las muchachas", Edaf, Madrid, 2002
(4) Miguel de Cervantes, "Don Quijote de la Mancha", Real Academia Española, Bogotá, 2005, p. 697
(5) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, "Crimen y castigo", Edimat, Madrid, 2000, p. 219
(6) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado", La Carreta Editores E. U., Medellín, 2006, p. 76 (igual en p. 38, edición crítica)
(7) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., pp. 112 ss.
(8) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., pp. 160 ss.
(9) Miguel de Cervantes, "Don Quijote de la Mancha"..., p. 719
(10) Miguel de Cervantes, "Don Quijote de la Mancha"..., p. 721
(11) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., pp. 89 ss.
(12) Miguel de Cervantes, "Don Quijote de la Mancha"..., p. 1100
(13) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, "Crimen y castigo"..., p. 411
(14) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, "Crimen y castigo"..., p. 413
(15) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, "Crimen y castigo"..., p. 413
(16) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p. 241
(17) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p. 242
(18) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p. 242
(19) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p. 242
(20) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., p. 231
(21) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p. 244
(22) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., pp. 230-231
(23) Alexander Nehamas, Nietzsche, "La vida como literatura", Turner/Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2002
(24) Guillermo Sánchez Trujillo, "El crimen de Kafka. Caso cerrado"..., pp. 167 y otras


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SUGERENCIAS

(*) Sobre el tema de Kafka, Nietzsche y la genética literaria, ver LECTOR LUDI-5, 13, 18, 20, 21, 41
(**)
Fiódor Mijáilovich Dostoievski
"La mentira se salva por otra mentira"

Un día Don Quijote, el caballero tan conocido, el más magnánimo caballero que jamás haya existido, vagabundeando con su fiel escudero Sancho, tuvo un ataque de perplejidad. Había leído que sus predecesores de los tiempos antiguos, por ejemplo, Amadís de Gaula, habían tenido a veces que luchar durante años enteros con cien mil soldados enviados contra ellos por las potencias infernales o los magos. Ordinariamente, un caballero que tropieza con semejante ejército de réprobos saca su espada, invoca en su ayuda el nombre de su dama y se lanza solo en medio de sus enemigos, a los que extermina, sin dejar uno. Todo esto estaba bien claro; pero aquel día, Don Quijote permaneció pensativo. ¿Cómo querían que un caballero, por fuerte y valiente que fuese, exterminase a cien mil adversarios en un solo combate de veinticuatro horas? Se necesita tiempo para matar a cada hombre; para matar a cien mil hace falta un tiempo inmenso. ¿Cómo podía ocurrir todo aquello?

"Ya he salido de mi perplejidad, amigo Sancho, dijo al fin Don Quijote; esos ejércitos eran diabólicos; por lo tanto imaginarios; los hombres que los componían no eran más que una creación de la magia; sus cuerpos no se parecían a los nuestros; tenían más analogía con los de los moluscos, los gusanos o las arañas. De tal modo, que la espada de los caballeros los cortaba de un solo golpe sin encontrar más resistencia que la del aire. Y siendo así, podían matar tres, cuatro y hasta diez de esos guerreros de una sola estocada. Así es como resultaba fácil deshacerse, en algunas horas, de ejércitos de ese género".

En esto, el autor de Don Quijote, gran poeta y profundo observador del corazón humano, ha comprendido uno de los aspectos más misteriosos de nuestros espíritus. Ya no se escriben libros como aquel. Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más secretos arcanos del alma humana. Notad que ese Sancho, el escudero, es la personificación del buen sentido, de la prudencia, de la astucia, y que, sin embargo, se ha convertido en compañero del hombre más loco del mundo; ¡precisamente él, y ningún otro! A cada instante engaña a su amo, lo engaña como a un niño pequeño; pero al mismo tiempo se siente lleno de admiración por la grandeza de su corazón y cree reales todos sus sueños fantásticos; no duda ni un minuto el que su amo no llegue a conquistarle una ínsula.

Es de desear que nuestra juventud adquiera un serio conocimiento de las grandes obras de la literatura universal. Yo no sé lo que les enseñan hoy a los jóvenes como literatura, pero el estudio de Don Quijote, uno de los libros más geniales y también de los más tristes que haya producido el genio humano, es muy capaz de educar la inteligencia de un adolescente. Verá allí, entre otras cosas, que las más hermosas cualidades del hombre pueden llegar a ser inútiles, excitar la risa de la Humanidad, si el que las posee no sabe penetrar el sentido verdadero de las cosas y hallar la "palabra nueva" que debe pronunciar...

Aparte de eso, yo no he querido decir más que una cosa; a saber: que el hombre que puso en acción los sueños más locos, los más fantásticos, llega de pronto a la duda y a la perplejidad. Toda su fe ha desaparecido, y no porque lo absurdo de su locura le haya sido revelado, sino porque una circunstancia secundaria aclara momentáneamente su inteligencia. Este hombre de ideas de otro mundo experimenta súbitamente la nostalgia de lo real. Si libros que él venera como verídicos le han engañado una vez, pueden engañarle siempre; quizá todo lo que contienen es mentira. ¿Cómo volver a la verdad? Cree volver a ella imaginando un absurdo mayor que el primero. Los centenares de miles de hombres evocados por los magos tendrán cuerpos de moluscos, y la espada del buen caballero trabajará diez veces más deprisa en su faena. Su necesidad de semejanza quedará satisfecha. Tendrá derecho a creer en el primer sueño gracias al segundo, mucho más ridículo.

Amadís a vosotros mismos y ved si cien veces no os ha ocurrido lo mismo. ¿Os habéis sentido enamorados de una idea, de un proyecto, de una mujer? ¿Habéis tenido una duda? Os habéis cuidado de crearos una ilusión más engañosa que la primera, que os habrá permitido continuar estando enamorados y desprenderos de la duda.

Fiódor Mijáilovich Dostoievski, "La mentira se salva por otra mentira (1879), "Diario de un escritor".

(***) Cynós: Can: Perro, nombre que se daba a los filósofos que encarnaban las ideas de Antístenes, "El Verdadero Perro". Y, digo encarnaban, porque los cínicos, como el célebre Diógenes de Sínope, más que explicar su filosofía la actuaban.

6 de noviembre de 2006

LECTOR LUDI-41

2- Manual alquímico para iniciación a la lectura

- Las tareas y oficios de la segunda etapa de iniciación a la lectura:
- Desvelar los misterios de los crímenes y el castigo de Raskolnikov, así como del castigo sin crimen ni proceso de Josef K./Kafka.

Por Iván Rodrigo García Palacios

Una vez cumplida la primera etapa, el aprendiz está listo para continuar su viaje iniciático por ámbitos más complejos y oscuros, pues, los dos textos seleccionados para realizar las tareas y oficios de su iniciación lo obligarán, tanto a descender hasta las últimas entrañas de las tinieblas interiores del Ser Humanos y a los terrores de las sociedades que él mismo construye, como a ascender hasta los territorios luminosos de sus potenciales trascendencias, es decir, a comprender que, sueños y pesadillas, son, también, uno y todo.

Por otra parte y como un último escalón de esta primera escalera descendente y ascendente, el aprendiz aprenderá a leer los mapas y las cartografías de los caminos y territorios que llevan de una obra literaria a otra, así como de los vasos comunicantes a través de los cuales las obras literarias se conectan y comparten sus jugos vitales y hasta su propia existencia.

De todas maneras, es bueno advertir antes que, si bien, la crítica literaria se ha propuesto convertirse en una ciencia interdisciplinaria que abarque de principio a fin la naturaleza de los textos literarios y que sus estudios y propuestas alcanzan altos niveles de complejidad, el propósito, en principio, de este manual alquímico y del proceso iniciático, así como de las tareas y oficios que con él realicen maestro y aprendiz, no pretenden llegar hasta tales extremos. Ese será asunto para posterior oportunidad.

La idea es que, a partir de las primeras lecturas, averiguaciones, argumentaciones y conclusiones que se efectúen, maestro y aprendiz descubran la fuerza de su poder, aprehendan los métodos para alcanzarlo y usarlo, comprendan los estados de la evolución y de la transformación que van obteniendo, extiendan su horizonte hasta donde lo deseen y puedan compartirlo con los demás.

SEGUNDA ETAPA:
NATURALEZA HUMANA Y CONEXIONES LITERARIAS

Los dos textos para la segunda etapa son dos novelas que, además de ser dos clásicos de la literatura universal muy conocidos y populares, las he seleccionado por razones muy específicas: la primera, porque explora la naturaleza del individuo y sus relaciones con la sociedad; la segunda, porque, entre muchas otras cosas, ofrece una visión trágica y aterradora de la existencia del Homo-Humano en la sociedad moderna.

Pero, quizás la razón más importante es que, según la edición del texto que he seleccionado como segunda lectura, existen conexiones íntimas, conexiones genéticas, entre estos dos textos, como lo demuestra, casi hasta la saciedad, el autor en esa edición crítica del segundo, selección específica que no admite discusión.

Las dos novelas seleccionadas son:

- "Crimen y castigo", de Fiódor Mijáilovich Dostoievski

- "El proceso", de Franz Kafka. Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo, editado por la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín (existe versión en Internet).

Tienen, además, estas dos novelas cualidades muy particulares que, en primer lugar, le mostrarán a los aprendices una visión de las ideas e ideologías que han marcado el drama político y social de la civilización occidental en los últimos doscientos años, lo cual, espero, estimule a realizar un viaje de exploración por la historia y la literatura de la humanidad en su totalidad.

Y, en segundo lugar, porque al hacer la lectura alquímica que es el propósito de toda buena lectura y, en mayor medida de este taller de iniciación a la lectura, el lector sentirá la compulsión de sus tinieblas interiores y estará en el umbral hacia su exploración y a interesarse por la dedicación que propusieron los antiguos griegos y Sócrates, en particular, para la iniciación en la sabiduría a los jóvenes aprendices, es decir:

La "gnothi seauton", "conócete a ti mismo" (*)

Y la "epimelathenai seautou", "tomarse a sí mismo como objeto de desvelos" (*)

PROCESO DE TRANSMUTACIÓN DE "CRIMEN Y CASTIGO"

Como toda gran obra de arte, "Crimen y castigo", de Fiódor Mijáilovich Dostoievski, que es una de las más importantes novelas de la historia de la literatura universal y de las más populares y conocidas de su autor, inspira en cada lector una o inconmensurables lecturas, todas ellas conectadas y particulares.

OBJETIVOS PRINCIPALES

Para el desarrollo de esta primera lectura de la segunda etapa del manual de iniciación a la alquimia de la lectura, propongo dos objetivos principales:

1- El primer objetivo tiene que ver con el propio proceso de iniciación al que, Fiódor Mijáilovich Dostoievski, somete al joven protagonista, Raskolnikov, en el desarrollo de su narración y que concluye al final, cuando dice:

Para Raskolnikov, "La vida había sustituido al razonamiento" (4).

Pero que, a su vez, da comienzo a un nuevo proceso iniciático. Al fin y al cabo, Ser Humanos es estar en un permanente proceso de trasformación o transmutación o evolución, proceso siempre iniciático (**), que es lo mismo que Dostoievski pareciera afirmar en el último párrafo de la novela:

"Pero aquí comienza una nueva historia, la historia de la lenta y progresiva recuperación de un hombre, de su renovación y paso gradual de un mundo a otro nuevo" (5).

PRIMER MISTERIO

La historia que se propuso contar Dostoievski, en "Crimen y castigo", se inicia, en la Primera parte, con la presentación psicológica, ideológica y filosófica de Raskolnikov, el joven protagonista, así del propósito que él desea darle a su existencia a partir del acto o acción con el que quiere probarlo y probárselo:

Raskolnikov es un joven estudiante en la convulsionada Rusia de finales del siglo XIX, en quien, su madre y hermana, han asentado todas sus esperanzas e ilusiones para una vida mejor. Sin embargo, él, al proponerse demostrar, en la práctica, la razón y el poder de las teorías de la filosofía e ideología con las que se ha identificado en el curso de sus estudios, se propone cometer, y comete, un terrible y atroz asesinato: mata, a golpes de hacha, a dos viejas agiotistas sin intención alguna de robarles, pero sí con ilusión de demostrarse a sí mismo y demostrarle a los demás, la primacía del individuo y la razón.

En las siguientes cinco partes y en el epilogo, Dostoievski narra el proceso y las circunstancias por medio de los cuales Raskolnikov pasa, en primera instancia, del superficial júbilo que le produjo la ejecución de su crimen y que, con ello, ha demostrado el poder ideológico y filosófico de sus ideas. Para luego pasar al proceso de asumir y padecer la culpa, así como a recibir al castigo judicial a que su acto lo condena, tanto para su consciencia como ante la sociedad.

Conjuntamente con la construcción de la personalidad de Raskolnikov, en la narración se van mostrando las conexiones de su psicología atormentada y alterada, con el ámbito cultural, histórico, social, religioso, afectivo, etc. en los cuales él se ha formado y vive.

Al igual que en la metodología sugerida para la primera etapa, al desvelar este primer misterio, maestro y aprendiz, se formularán las preguntas que todos estos temas y asuntos les inspiren; realizarán las averiguaciones e investigaciones que mejor les convengan y propondrán, argumentarán y discutirán las respuestas a las que han llegado.

Las posibilidades son múltiples y variadas:

- ¿Cuáles son la filosofía y la ideología en las que se fundamenta Raskolnikov para justificar sus actos?

- ¿Cuáles las de Porfirio, el juez de instrucción que investiga a Raskolnikov?

- ¿Cuál es el contexto histórico, social, cultural, religioso, político, etc., de la Rusia de finales del siglo XIX, en el que se desarrolla "Crimen y castigo"?

- ¿Cuál es el análisis psicológico que hace Dostoievski de la naturaleza de Raskolnikov, así como de otros personajes de la novela?

En fin, una inagotable fuente de tareas y oficios que se cruzan e interrelacionan.

SEGUNDO OBJETIVO

2- El segundo objetivo de esta lectura de "Crimen y castigo", es conocer el texto que, como lo ha propuesto Guillermo Sánchez Trujillo (***) en su edición crítica, le sirvió de fundamento o palimpsesto a Franz Kafka para la escritura de "El proceso", el segundo texto de lectura para segunda etapa en este camino de transmutación alquímica de los aprendices.

PROCESO DE TRANSMUTACIÓN DE "EL PROCESO"

Esto dice Guillermo Sánchez Trujillo:

"El proceso" es un palimpsesto de "Crimen y castigo" en el que Kafka utiliza la obra de Dostoievski para narrar de manera críptica algunos aspectos de sus relaciones con Felice Bauer, particularmente las relativas a su fallido compromiso matrimonial, cuya ruptura es el tema principal de la novela; tema que se repite, a lo largo de la obra, como una cantinela" (6)

FUENTE DE MISTERIOS

Quizás, una de las obras literarias que ha suscitado la mayor cantidad de imaginativas interpretaciones y especulaciones ha sido la de Franz Kafka, con su novela, "El proceso", así como con sus otras novelas, cuentos, relatos y sus mismos diarios y cartas.

Desde mitos y leyendas, hasta metáforas y alegorías, "El proceso" ha inspirado a críticos literarios, filósofos, estudiosos de la sociedad y la cultura, psicólogos, etc., que han considerado, a esta novela, como la representación y denuncia de los males de la modernidad, los malestares de la cultura y de la esclavización de los seres humanos por parte de los poderes de la civilización. En fin...

El argumento de "El proceso" es de una sencillez apabullante: Josef K., empleado común de un banco, es despertado abruptamente, una mañana cualquiera, por dos hombres desconocidos que dicen ser funcionarios de la justicia, quienes, sin darle información alguna sobre la causa de su detención, lo conducen ante un inspector, quien le notifica de que se ha abierto un proceso en su contra, pero en el cual no existe ni motivo ni acusación.

La novela narra los eventos en que se ve involucrado Josef K. a partir de ese momento y las relaciones que establece con sus familiares, amigos y otros personajes, todo conectado con ese extraño proceso y que, por la naturaleza misma, en el tratamiento del asunto, se verán afectados por un absurdo creciente y por los misterios que el narrador va planteando, los cuales, cada lector interpretará según su propia lectura.

Esa sería, en términos generales, la materia de la primera lectura que maestro y aprendiz realicen de "El proceso".

La segunda lectura corresponde tanto a la introducción como a las extensas notas con las que Guillermo Sánchez Trujillo acompaña su edición crítica y con las cuales busca demostrar la íntima y genética relación que existe entre "El proceso" y "Crimen y castigo".

Esta segunda lectura, con la que se concluye el propósito de este manual alquímico, obligará a maestro y a aprendiz a realizar las tareas y oficios con los cuales alcanzarán el primer grado de su iniciación a la lectura (****).

PRIMER MISTERIO

A diferencia de las tres lecturas anteriores y, posiblemente, porque siempre se ha considerado que "El proceso" es una novela inconclusa, se pueda pensar que los vacíos en su estructura, lógica y narrativa, se deban a que, al igual que con otras de las narraciones de Kafka, se extendió la leyenda de que él las dejó sin terminar.

Sin embargo y como lo demuestran, Guillermo Sánchez Trujillo y otros importantes críticos literarios, "El proceso" no es una novela inacabada o inconclusa.

El origen de esa leyenda se debe a que Kafka dejó los manuscritos originales de la novela en tres grandes bolsas de papel, ordenados y organizados según su propio criterio y personal sistema de archivo, cuya clave fue el secreto que él se llevó a la tumba. Misterio que han tratado de desvelar editores y críticos desde el mismo momento de la publicación de la primera edición.

Sin embargo, Kafka, quien era, además de un maníaco del orden, la organización y las estructuras narrativas complejas, como buen judío, fue, también, un hábil creador de complejos mitos y misterios.

Es por ello que puede pensarse -en un fascinante juego imaginativo- que toda su obra narrativa, diarios y correspondencia, son un todo unido por claves y conexiones que es necesario interpretar, descifrar y decodificar, a la manera como los escritores y rabinos hebreos hacen con la Cábala, el Talmud y el Tanakh -acrónimo de las tres partes que componen la Biblia hebrea: la Torá (los Cinco libros de Moisés), los Profetas y los Escritos, o en la búsqueda interminable de la clave secreta de las letras del nombre de Dios, Yahavé, Adonaí, etc.

Esa clave kafkiana fue la que se propuso descifrar Guillermo Sánchez Trujillo, y es sobre su propuesta que se van a realizar las tareas y oficios del maestro y el aprendiz que aspira a ser iniciado en la alquimia de la lectura.

SEGUNDO MISTERIO

El primer editor de la obra de Kafka fue Max Brod, amigo íntimo, heredero y albacea literario de su legado, quien, con la publicación de la primera edición de "El proceso", aparecida en 1925, fijó el orden, organización y estructura, con el que se publicó, por cerca de cincuenta años.

Pero, esta situación comenzó a cambiar a partir del momento en el que se hicieron públicos los manuscritos originales que habían estado inaccesibles, para el público y los críticos literarios, en poder de sus herederos y propietarios.

Como podrán notar los lectores que hagan una comparación del orden de los capítulos de la tabla de contenido que establece la edición de Guillermo Sánchez Trujillo, con el de otras ediciones que se encuentran en el mercado, existen notables diferencias entre la una y las otras.

Esto se debe a que se cambia el orden mismo en que se localizan los capítulos, se reordenan otros de los que estuvieron relegados al apéndice y que se han restituido a esta nueva propuesta de su orden lógico. Finalmente, se incluye el breve pero hermoso y fundamental capítulo, "Un sueño", que Kafka publicó en vida y que, Max Brod, sabiendo que pertenecía al manuscito, no lo incluyó en esa primera edición (es de anotar que sobre la propuesta de organización de Guillermo Sánchez Trujillo ya se ha iniciado ardorosas polémicas).

En fin, esta historia la cuenta ampliamente Guillermo Sánchez Trujillo en sus estudios. Su lectura será, esta vez, la clave para desvelar este segundo misterio.

TERCER MISTERIO

Un proceso judicial sin delito ni acusación ni juicio.

Para desvelar el tercer misterio, el mismo Guillermo Sánchez Trujillo, propone una clave: siendo "El proceso" un palimpsesto de "Crimen y castigo", es necesario averiguar: ¿cuáles son partes del texto de Dostoievski que utiliza Kafka y por qué?.

La respuesta a estas preguntas está detallado en el trabajo crítico de Guillermo Sánchez Trujillo, pero creo que es oportuno exponer algunos de los elementos que desvelan el misterio de que Kafka narre, prácticamente, el desarrollo de un proceso judicial en el cual no se presenta ni se narra delito o asesinato alguno por parte de Josef K., ni se le formula ninguna acusación, es más, ninguno de los personajes de la novela tiene la menor idea del contenido de ese proceso, ellos, como el mismo Josef K., sólo se suponen y murmuran sobre las complejidades y absurdos del aparato judicial que, se supone, emplaza y condena a Josef K.

Y, para acabar de ajustar, en "El proceso", no se narra ni tiene lugar un juicio formal... Salvo, si se considera como tal juicio al críptico y hermético cuento "Ante la Ley", inserto en el cuerpo de la novela. Otro misterio.

A manera de pistas o claves para desvelar estos misterios, se pueden establecer algunas de las diferencias de intención, necesidades narrativas y estructurales y técnicas, entre los dos escritores:

Por una parte, Dostoievski, acorde con su filosofía, ideología y creencias religiosas, se propone hacer un juicio a la convulsa y caótica Rusia de su época, sacudida por las nuevas ideas europeas que cuestionan y subvierten el totalitarismo monárquico de los zares, pero que se ven contrarrestadas por la profunda y religiosa resistencia de un pueblo temeroso y aferrado a sus tradiciones seculares.

De ahí que, "Crimen y castigo", más que un crimen de sangre, lo que se juzga es un crimen filosófico e ideológico y que, aun cuando se castiga a Raskolnikov con el peso de la ley por su crimen primero, es a juzgar y castigar al segundo, el de sus creencias, en el que se apoya el propósito oculto de la novela que, como se dijo atrás, era lograr la transformación y redención de Raskolnikov y su acceso a un nuevo mundo.

EL MISTERIO KAFKIANO

Por su parte, la intención y las necesidades narrativas y estructurales y técnicas de Kafka, son otras.

A diferencia de Raskolnikov, Josef K./Kafka, no es sometido a un juicio ni histórico, ni filosófico, ni ideológico, ni religioso.

El juicio, o mejor, el proceso al que se somete a Josef K./Kafka, tiene como origen una culpa sin crimen. El remordimiento de romper su compromiso matrimonial con Felice Bauer y las consecuencias que ello implica, según la tradición social, en detrimento del honor tanto personal como familiar, así como, también, las diversas reacciones, unas positivas y otras negativas, por parte de los amigos y familiares pertenecientes a los círculos sociales de ambos miembros de la pareja.

Como podrá deducirse de la lectura de "lector iniciado", Josef K./Kafka, es castigado con la muerte infame e indigna, pues, así como su culpa no es ni crimen, ni amerita proceso ni juicio, para él no existe redención.

Antes de concluir con este tercer misterio, es necesario hacer una anotación. Si bien se dijo antes que a Josef K./Kafka no se le sometió a un juicio religioso o por sus creencias religiosas, eso no sería del todo cierto si se tiene en cuenta que algunas de sus culpas de judío asimilado se filtran en su escritura. Aquellas culpas generadas por la contradicción en que él vive entre la tradición judía antigua, a la que aspira a pertenecer, con su identidad cultural de checo, europeo de lengua alemana, en la que ha nacido, escribe y se desenvuelve y a la que le es doloroso rechazar o renunciar.

LOS DEMÁS MISTERIOS

Lo fascinante y misterioso de las obras maestras del arte universal, es que su secreto último jamás podrá ser alcanzado ni desvelado. Pues, por cada interpretación que se proponga, siempre aparecerá otra que la desvirtúe o que la lleve un poco más allá...

Perseguir ese horizonte es la razón que ha inspirado a esta propuesta de manual alquímico para iniciación a la lectura, pues, por una parte, la lectura de los textos seleccionados nunca se agota.

Y, por la otra, es fundamento de la alquimia el que el proceso de transmutación, más que trasmutar las materias primas que se emplean, este sea sufrido por el maestro alquimista y su "iniciado", condenados a nunca alcanzar un estado final o definitivo. A estar, por siempre, en estado de iniciación.

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SUGERENCIAS

(*) Sobre este tema, ver, además, LECTOR LUDI-29, 36 y otros relacionados con el asunto.
(**) Sobre este tema, ver LECTOR LUDI-30, 31 y otros relacionados con el asunto.
(***) Sobre el tema de Kafka y la genética literaria, ver LECTOR LUDI-5, 13, 18, 20, 21
(****) Como bibliografía de apoyo y ampliación a esa lectura, sugiero los otros dos textos de Guillermo Sánchez Trujillo, "Crimen y castigo de Franz Kafka, anatomía de El proceso", igualmente, editado por la Universidad Autónoma Latinoamericana (Medellín, 2002).
Guillermo Sánchez Trujillo, El crimen de Kafka, caso cerrado, La Carreta Editores E. U., Medellìn, 2006.

NOTAS

(1) Gloria Cecilia Díaz, La bruja de la montaña, El valle de los Cocuyos, Ediciones SM, Colección El Barco de Vapor, Madrid, 1990 y 1986 (61 p. y127 p.)
(2) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, Crimen y castigo, Edimat, Madrid, 2000 (415 p.)
(3) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo, editado por la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín (existe versión en Internet)
(4) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, Crimen y castigo..., p. 413
(5) Fiódor Mijáilovich Dostoievski, Crimen y castigo..., p. 413
(6) Franz Kafka, "El proceso", Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo..., p.76.
LECTOR LUDI-40

1- Manual alquímico para iniciación a la lectura

- Para un taller de iniciación a la lectura con jóvenes aprendices
- Por la lectura de cuatro títulos asombrosos de la literatura universal:
- La bruja de la montaña y El valle de los Cocuyos, de Gloria Cecilia Díaz (1)
- "Crimen y castigo", de Fiódor Mijáilovich Dostoievski (2)
- "El proceso", de Franz Kafka. Edición crítica de Guillermo Sánchez Trujillo (3)

Por Iván Rodrigo García Palacios

Parodiando los antiguos manuales de los alquimistas orientales y occidentales, se me ha ocurrido hacer algunas anotaciones, sin el hermetismo ni el misterio de aquellos, sobre lo que podría ser el proceso de iniciación a la alquimia de la lectura con jóvenes aprendices que desean descubrir los misterios, los gustos y los beneficios, de la lectura.

Claro que, cuando hablo de la lectura, no me refiero a ese acto propiamente mecánico que es el aprender a leer, sino a ese proceso alquímico que transmuta letras, palabras, frases, párrafos, en las ideas, las visiones, las emociones, las sensaciones que exploran y desvelan los misterios del corazón humano, de la naturaleza, del sentido de la vida y del universo. Esa lectura que transmuta al lector de un ser común, a veces erudito y vacuo, en un verdadero "iniciado" en los secretos de la sabiduría y en la armonía luminosa de la mente y las emociones.

ALQUIMIA DE LA LECTURA

Por supuesto, y sin serlo por completo, la metodología de este taller para los jóvenes aprendices a iniciarse en la alquimia de la lectura, algo tendrá que ver con los métodos y resultados que desde hace siglos utilizan y logran o los chamanes o los maestros budistas, o los místicos y, por supuesto, los maestros alquimistas, pues, al fin y al cabo, la lectura es un estado mental que transforma y eleva el ánimo o el espíritu hacia un estado superior o trascendental o iluminado o místico, trátese de poder o de armonía o de Iluminación o de contemplación suprema. Un estado de aprehensión y desvelación de los misterios.

Como quien dice y para empezar desde el principio de esas metodologías, es necesario que el joven aprendiz parta desde los oficios y de las tareas más humildes de la iniciación a la lectura para ir comprendiendo y ascendiendo hacia aquellos estados superiores y más complejos, al final de los cuales experimentará el éxtasis o el nirvana... de verse y ver el mundo como un lugar maravilloso y familiar.

Esos estados ascendentes, en mínima clasificación, serían:

- El primero, es el estado en el cual el lector siente que se ha incluido o participa de lo que lee, como quien, al leer, actúa en una película que se proyecta sobre la pantalla de su propia mente e imaginación, pero, a la que el autor del texto, relato, narración, poema, etc., le ha escrito un guión.

- Un segundo estado -complementario del anterior-, es aquel que, a la lectura de cualquier texto, el lector sienta, dentro de su mente, consciente e íntimamente, el texto completo, así como con sus conexiones o relaciones con muchos otros textos, es decir que, como en una especie de "Aleph", el lector vea el tiempo y el lugar de ese texto: su contenido y significado en la historia de la humanidad.

- Un tercer estado, es aquel que, una vez alcanzados e incorporados los estados anteriores, se lee tanto el texto que se lee como también se lee uno nuevo y original, un texto que se va formando e integrando en la mente, la imaginación y el pensamiento del lector. Se podría decir, al estilo de esa paradojas tan posmodernas, que el texto hace al lector, al mismo tiempo que el lector hace al texto que lee.

En este tercer estado se incluye, ya no sólo la lectura de textos, sino la lectura de todo aquello que es interior o íntimo al lector, así como también todo aquello que le es exterior. El lector será lector de s mismo y de todo lo que le rodea. Algo como aquella lectura que llaman lectura natural.

- Un cuarto estado, es aquel en el cual el lector alcanza el poder de escribir sus propios y originales textos con sus propias creaciones, imaginaciones, ideas, estilos, técnicas, etc. Como este estado no hace parte del propósito de este taller de iniciación a la lectura con jóvenes aprendices, dejo su elaboración para otra oportunidad.

TAREAS Y OFICIOS HACIA LA INICIACIÓN A LECTURA

Una vez definido ese horizonte de la iniciación a la lectura, doy un gran salto atrás para describir, sencilla y prácticamente, aquellos primeros y humildes oficios y tareas que tanto el maestro como el aprendiz deberán realizar para introducirse y apasionarse en los misterios alquímicos de la lectura.

Pero antes y a manera de digresión: me uno al lamento de George Steiner, Harold Bloom y otros viejos-sabios-maestros que se quejan de la pérdida y abandono de aquellas antiguas tradiciones que establecían la relación de la transmisión de la sabiduría del maestro al aprendiz o a los aprendices en una conexión íntima de afectos y espíritus.

En ese ámbito y pensando la cosa, se me ocurrió que mi taller de iniciación a la lectura estaría dividido en dos etapas, cuyos límites los fija el aprendiz, y en cada una de las cuales se parte de la lectura -en principio- de sólo dos textos literarios, pero que, como mostraré, permiten comprender y ascender en la lectura de cualquier otro texto o circunstancia que se desee leer.

Aclaro que, si bien se trata de cuatro narraciones, seleccionadas a mi gusto, también podrían ser otros poemas, obras de teatro, narraciones, etc., seleccionados a gusto del maestro alquimista que desee realizar su propio taller de iniciación a la lectura con jóvenes aprendices.

PRIMERA ETAPA:
LECTURAS PARA NIÑOS

Los dos textos para la primera etapa, los he seleccionado por razones muy especiales y que, si bien existen muchos otros más famosos y reconocidos, estos, como se verá, son un verdadero tesoro de sorpresas y asombros que, sin sentimentalismos patrióticos, fueron escritos por la colombiana Gloria Cecilia Díaz. Ellos son:

- "La bruja de la montaña"
- "El valle de los Cocuyos"

(Gloria Cecilia Díaz. Nació en Calarcá (Departamento del Quindío, Colombia). Fue primero profesora de literatura. Además de esos dos títulos, escribió y publicó otro, "El sol de los venados". Editados y reeditados, los tres títulos, por Ediciones SM, en la Colección El Barco de Vapor. Y es autora, también, de cuentos, narraciones y poemas. Sus obras han obtenido premios de importancia internacional).

Por sorprendente que pueda parecer, estos textos son dos narraciones para niños. "La bruja de la montaña", es para niños que empiezan a leer y, "El valle de los Cocuyos", para lectores un poco más avanzados, pero, ambos, le ofrecen a los aprendices de lector, además de la posibilidad de explorar los grandes temas y misterios del Ser Humanos, el que están narrados desde un punto de vista muy propio, desde la cultura de la patria chica, esa que dijera María Zambrano, es el territorio de la casa natal sin fronteras.

PROCESO DE TRANSMUTACIÓN DE "LA BRUJA DE LA MONTAÑA"

Una primera lectura de "La bruja de la montaña" cuenta la historia de una bruja llamada Alina que, en su desespero por aprender a volar en su escoba, no logra controlarla y, cada que va aterrizar, se golpea y quiebra la escoba. Enfurecida, la única solución que se le ocurre es talar todos los árboles de la montaña en la cual se encuentra su casa.

Al enterarse de las intenciones de la bruja Alina, los animales que viven en el bosque se sienten desolados pues van a perder sus casas y su territorio; así que se reúnen para buscar una solución y, al no encontrarla, deciden pedir ayuda a las otras brujas, quienes hacen un aquelarre y deciden enseñarle a Alina a volar correctamente en su escoba. Finalmente y tras un proceso de aprendizaje, Alina logra manejar correctamente su escoba y todos pueden seguir viviendo tranquilos.

Y es aquí en este momento en que se emprende el proceso de iniciación, es decir, ese de empezar a desvelar los misterios del texto que, como bien dice la sabiduría oriental, "están ocultos bajo el sol". El refrán completo es: "Si tienes algo que ocultar, ocúltalo bajo el sol".

- PRIMER MISTERIO:

Este primer misterio es, quizás, el más fascinante y que, por lo común, pasa casi siempre desapercibido: ¿Por qué las brujas, buenas y malas, son personajes comunes y populares en los cuentos y narraciones infantiles? Lo mismo podría preguntarse y asociarse para los brujos, magos, hechiceros, etc., tanto mujeres como hombres.

Y, respondiendo esa y otras preguntas, en el orden que se quiera, se inicia el viaje de exploración en los territorios misteriosos de lo qué‚ es y lo qué significan las cosas para el lector y la humanidad.

Por ejemplo: ¿Qué son las brujas? ¿Cuál ha sido la historia y significado de las brujas y la brujería? ¿Qué significan y qué papel juegan las brujas en los tiempos actuales? En fin, ya se irán ocurriendo otras preguntas e irán surgiendo unas respuestas asombrosas.

A manera de ilustración rápida, que tanto el maestro como el aprendiz podrán ir ampliando a su gusto, piénsese por qué llamar brujas o brujos a algunas personas era una forma de estigmatizarlos con el fin de convertirlos en enemigos y, de esa manera, justificar su tortura y asesinato.

En distintos momentos de la historia de la humanidad con esa estigmatización se pretendía contrarrestar el poder de lo femenino y evitar la participación de las mujeres en las decisiones de la comunidad. Investigar también el origen y la historia de ese poder de lo femenino.

Como sugerencia bibliográfica, no la única disponible, pues existen muchos y asombrosos libros sobre el tema para diversas épocas y lugares, recomiendo el delicioso libro de historia "La bruja", del francés Jules Michelet, que se lee como una apasionante novela de las brujas en la Edad Media.

- LOS OTROS MISTERIOS:

Otros temas y asuntos, de los muchos que pueda sugerir la lectura de "La bruja de la montaña" y que el maestro y el aprendiz deberán explorar de la misma forma que se exploró el de la brujería, son:

- ¿Por qué las personas, así sean brujas, se enfurecen ante la frustración y quieren destruirlo todo a su al rededor?

- ¿Cuáles son las similitudes entre el desplazamiento que quería provocar la bruja Alina de los animales del bosque y los desplazamientos que provocan los hombres en todo el mundo con la violencia y la guerra?

- ¿Qué es y cómo opera la solidaridad y unión de los animales para lograr la ayuda de las otras brujas y proteger su bosque?

- ¿Cuál es el sentido de las enseñanzas de la otras brujas para que Alina aprenda a volar y deje en paz al bosque y a los animales?

- ¿Cuál es el sentido ecológico de esta fábula?, un tema de tan trágicas repercusiones en la actualidad.

Y, por supuesto, ¿Cuáles son las conexiones de esta fábula con la naturaleza humana y sus sueños de felicidad?

En fin, como puede verse, la mayoría de estos temas y asuntos son más moralizantes y éticos, pues tienen que ver con los modos y maneras de la convivencia. Sin embargo, si se explora un poco más, también se puede ir más allá y encontrar las conexiones con la naturaleza humana, la historia de la humanidad y la formación y el funcionamiento de la cultura.

En este punto y por esas razones, dejo abiertas las posibilidades para que cada maestro alquimista y sus aprendices realicen su propio proceso de transmutación de esos materiales, aparentemente, comunes en metales y piedras preciosas.

PROCESO DE TRANSMUTACIÓN DE "EL VALLE DE LOS COCUYOS"

Utilizando la misma metodología empleada con "La bruja de la montaña", es decir, convertir en preguntas y buscar y encontrar las respuestas a todos los temas que la primera lectura de "El valle de los Cocuyos" sugiera, sólo haré una breve reseña a esta bella narración.

"El valle de los Cocuyos" cuenta el proceso de iniciación del niño Jerónimo que, para encontrar la razón de su origen, debe encontrar y comprender el origen y la razón de su propia existencia y las de todo aquello que lo rodea, incluso el misterio.

Para lograrlo debe hacer el viaje -iniciático- de ida y regreso desde su valle de los Cocuyos hasta las montañas Azules, enfrentando los peligros y las aventuras del camino que lo conducirá a desvelar los misterios que lo intrigan.

En esta odisea cuenta con la memoria y la sabiduría de la vieja Anastasia y el Pajarero Perdido, quienes lo ayudarán a enfrentar a Silvo Brumoso, vencer el agua del Olvido y rescatar a su madre y a la sabiduría originaria.

Esta es una narración en la que se entrelazan, como en un código genético, mitos, leyendas, historias, el conocimiento de la naturaleza, al mismo tiempo que la exploración de las luces y las tinieblas del corazón humano.

En fin, el aprendiz de lector tendrá que vivir y descifrar los misterios y conexiones de la aventura de Jerónimo, para, de esa manera, avanzar en su propio proceso de iniciación en la lectura y alcanzar la transmutación anhelada.

FIN DE LA PRIMERA ETAPA

Una vez cumplidas las tareas y oficios de estas dos primeras lecturas, se espera que el aprendiz, alcance el primer estado de iniciación, es decir, comprender que, además de contar una o varias historias, una narración u obra literaria, como la cebolla de huevo, está conformada por múltiples capas de sentido y significación, interrelacionados. Pero que, al mismo tiempo, en su lectura se establecen innumerables conexiones en los ámbitos de la cultura, la historia, las ciencias, etc., de la humanidad.

Y, lo más importante, que la lectura se convierta para el aprendiz en un estado de visión y gozosa anticipación.

NOTAS

(1) Gloria Cecilia Díaz, La bruja de la montaña, El valle de los Cocuyos, Ediciones SM, Colección El Barco de Vapor, Madrid, 1990 y 1986 (61 p. y127 p.)

(Ver otras notas al final de la segunda parte).

CONTINÚA EN UNA SEGUNDA PARTE
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