4 de abril de 2006

CUADERNO DE CITAS-12

De la imaginación al poder
al poder de la imaginación


- La imaginación es un proceso mental, no una ilusión
- No existe inteligencia sin imaginación
- Qué dicen los filósofos de la imaginación
- Citas de Platón, Plotino, Giordano Bruno, Hume, Kant, Schelling, Coleridge, Wordsworth, Sartre, Wittgenstein, Morin

Por Iván Rodrigo García Palacios

La idea con estas notas no es formular una receta universal o infalible para remediar los males de la humanidad, de ello ya se encargan y lucran muchos con sus autoayudas para todos y todo. Prefiero pensar que que estoy proponiendo algunos ejemplos que estimulen a jugar y reflexionar sobre pequeños asuntos, que no por minúsculos son menos dañinos o benéficos, en especial sobre aquello de que "loro viejo no aprende a hablar", lo cual es totalmente falso, probablemente, porque demande un mayor esfuerzo, pues son muchos los vacíos, así como vicios y la información adquiridos. Pero, a la larga, si uno se divierte en el proceso, los resultados serán más fáciles y satisfactorios... hasta se aprenda a algo más que hablar.

Empecemos por el principio, y en el principio, para la mente, todo es uno. Toda percepción, convertida en sensación, que ingresa al cerebro recién estrenado es un todo que recorre la totalidad del sistema nervioso, para informarlo, formarlo y encontrar su lugar específico. Me atrevería a decir que, en esos momentos, se posee una conciencia total del objeto y del sujeto, la cual y aún más tarde, cuando ya se han desarrollado todas las condiciones y habilidades de expresión, será imposible de manifestar o explicar en su integridad, pues todavía el cuerpo humano carece de los recursos y medios adecuados para lograrlo.

Todavía no se sabe qué son las sensaciones, ni qué es la conciencia. Mejor dicho, estamos como los habitantes del mito de la caverna que Platón narra en el diálogo La República (1), o peor, como en el cuento de los ciegos que describen al elefante por lo que han percibido con sus otros sentidos.

Sin embargo, ello no impide que a partir de las pequeñas cosas no nos podamos dar el gusto de jugar con la mente y liberarla de paradigmas e ideologías, no para convertirnos en mártires de causas perdidas, sino para disfrutar conscientemente de las maravillas del universo y defenderse de las visiones alienantes y manipuladoras de los que pretenden dominar y uniformar a la humanidad.

Los LECTORES LUDI tienen la ventaja y el privilegio de poder ver en sus lecturas que no existe una sola y única manera ser y ver, pues "Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad", como bien lo dijo Platón en su diálogo La República.

Antes de continuar, a los LECTORES LUDI les sugiero algunos autores y títulos: Paul K. Feyerabend, Contra el método, Ariel (209 p.), autor que es, a su vez, criticado por Edgar Morin, a quien algunos de ustedes recordarán de su visita a Medellín, hace algunos años, y de quien recomiendo, Introducción al pensamiento complejo, Gedisa (167 p.). Y, Francois Jacob, El juego de lo posible, Grijalbo (132 p.). Con ello no excluyo a otros autores y títulos que puedan ilustrarlos sobre este asunto de ver lo simple, que no lo es tanto, sino "lo simplificado", de que hablaba el historiador de la ciencias, Bachelard.

Y, con la cita de Platón, ingreso en el tema que motiva a este CUADERNO DE CITAS: el poder de la imaginación.

LA IMAGINACIÓN AL PODER

Me imagino que que la IMAGINACIÓN es uno de los procesos mentales más amplio y poderoso de la mente. Para el manejo de la visión y las imágenes, el cerebro emplea el mayor volumen y sectores de su constitución. Ver, es el verbo y la acción que más se emplea como concepto y metáfora de conocer y comprender. Sabios son quienes mejor ven. En fin y como ya lo había comentado en textos anteriores, las imágenes y el imaginario, son asuntos bastante desconocidos y fundamentales para la existencia y supervivencia humana.

Todavía recuerdo con simpatía el grafiti que los muchachos del 68 escribieron en las paredes de París con la ya célebre frase de Charles Fourier: "La imaginación al poder" y de cómo su sueño, en parte, se convirtió en la realidad y en las pesadillas que todavía nos afectan. Pues bien, ese recuerdo me sirve para ilustrar el poder de la imaginación, los sueños y las imágenes.

Así que, para empezar con las citas, utilizo la siguiente de Giovanni Reale, en la que explica el sentido y uso que los griegos tenían de la palabra "visión":

PRIMERA CITA

"El ejemplo más importante está en su uso de la palabra griega para "visión" o "contemplación" (theoria), que, por supuesto, se ha convertido, con toda facilidad, en nuestra palabra "teoría", por la que denotamos un nivel de discurso totalmente abstracto, pero que Platón utiliza para sugerir la "contemplación" de realidades que, una vez alcanzadas, están ahí para ser vistas" (2).

SEGUNDA CITA

"La creación se nos ha mostrado, claramente como "contemplación". Pues ella es producto de la contemplación, de una contemplación que sigue siendo pura contemplación y que no hace otra cosa que crear siendo "contemplación".
Plotino, Enéadas.

TERCERA CITA

"Es preciso que el hombre comprenda en virtud de aquella a la que se llama idea, procediendo de una multiplicidad de sensaciones a una unidad reunida mediante el pensamiento. Y esta es una reminiscencia de las cosas que nuestra alma vio en un tiempo, cuando iba en seguimiento de un dios y miraba desde lo alto las cosas de las que se afirma que son, elevando la cabeza hacia aquello que es verdaderamente".
Platón, Fedro.

CUARTA CITA

"Es ley que el alma que ha visto el mayor número de seres se trasplante en una simiente de hombre que deberá convertirse en amigo del saber y amigo de lo Bello, o amigo de las musas, o deseoso de amor"
Platón, Fedro.

QUINTA CITA

"El alma que no haya contemplado nunca la verdad no podrá alcanzar jamás la forma de hombre".
Platón, Fedro.

SEXTA CITA

"- Conviene considerar (...) que la educación no es como dicen algunos que hacen profesión de ella. Dicen, en efecto, que, aun no existiendo en el alma el conocimiento, ellos lo implantan en ella, como se implanta la vista en ojos ciegos.
- Lo dicen, efectivamente.
- En cambio, nuestro razonamiento demuestra que a esta facultad, presente en el alma de cada uno, o sea, al órgano con el cual cada uno aprende, del mismo modo como no sería posible volver el ojo de las tinieblas hacia la luz sino junto con todo el cuerpo, así es preciso apartarlo del devenir junto con toda el alma, hasta que sea capaz de resistir la contemplación del ser y del fulgor supremo del ser, o sea, a lo que decimos que es el bien. ¿O no es así?
- Sí.
- Por tanto, de esto puede existen un arte, a saber, de esta conversión, o sea, de qué modo puede girarse más fácil y eficazmente el alma. Y no se trata, pues, de implantar la vista, sino de procurársela, como si ya la tuviese pero no la orientase en la dirección debida y no mirase a donde debiese.
- Por tanto, las otras, así llamadas virtudes del alma, puede ser que sean afines a las del cuerpo, o sea que, aun no estando presentes con anterioridad, se le introduzcan después con el hábito y el ejercicio; en cambio, según mi parecer, la de la inteligencia, más que ninguna otra, está asociada a algo más divino, que no pierde nunca su propia potencia sino que se torna útil o favorable, o bien, por el contrario, inútil o dañina a causa de la conversión ¿O no has notado que la pobre alma de los que se denominan malvados, pero que son inteligentes, ve de manera penetrante y distingue agudamente las cosas a las que se dirige, en cuanto no tiene la vista en mal estado, sino constreñida a servir a la maldad, de modo que, cuanto más agudamente ve, tanto mayores son los males que produce?
-Ciertamente.
- Por tanto, dije, si a una naturaleza semejante se le podaran a su al rededor desde la infancia estos que son como pesos de plomo asociados al devenir, los que, adhiriéndose a ella mediante los alimentos, los placeres y las molicies de este género, arrastran hacia abajo la vista del alma, así pues, si, liberándose de ellos, se convirtiese hacia la verdad, esta misma naturaleza de estos hombres vería agudísimamente también tales cosas, así como ahora ve aquellas a las que, en cambio, se ha vuelto.
- Es natural".
Platón, República.

SÉPTIMA CITA

"Si tienes dispuesto el carro de la razón, encamínate a donde no es posible ir con los pies; únete a los lejanos astros y conoce a partir de ello lo que es un mundo: la misma sustancia de los principios lo compone. De este modo puedes reconocer allí tierras y soles, a los cuales la venerable antigüedad llama Careres y Bacos.
¿Acaso no te está permitido dirigir tu carrera mediante las alas del ingenio allí donde con los pies no puedes hacerlo desde el orbe de la tierra? Ea, pues, imagínate en primer lugar (si es cierto que no quieres confesarlo), imagínate, digo, que dejas la sede de nuestra tierra y asciendes en línea recta hacia el cuerpo vecino de la luna".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.

OCTAVA CITA

"El Nolano (...) ha liberado el ánimo humano y el conocimiento que estaba encerrado en la estrechísima cárcel del aire turbulento, donde apenas, como por ciertos agujeros, podía mirar las lejanísimas estrellas y le habían sido cortadas las alas a fin de que no volara a abrir el velo de esas nubes y ver lo que verdaderamente se encontraba allá arriba, liberándose de las quimeras introducidas por aquellos que (salidos del fango y cavernas de la Tierra, pero presentándose como Mercurios y Apolos bajados del cielo) con multiforme impostura han llenado el mundo entero de infinitas locuras, bestialidades y vicios como si fueran otras tantas virtudes, divinidades y disciplinas, aniquilando aquella luz que hacía divinos y heroicos los ánimos de nuestros padres, aprobando y confirmando las tinieblas caliginosas de sofistas y asnos".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), La cena de las cenizas.

NOVENA CITA

"No perseguimos una contemplación ligera y vano, sino gravísima y dignísima del hombre perfecto, cuando buscamos el resplandor, la fusión y la comunión con la divinidad y la naturaleza, no en un individuo egipcio, sirio, griego o romano; no en una comida, bebida o alguna materia más innoble junto con el contingente de los atónitos y nos imaginamos y soñamos que lo hemos alcanzado, sino en la augusta morada del omnipotente, en el inmenso espacio etéreo, en la infinita potencia de la naturaleza que a la vez se hace todas las cosas y hace todas las cosas".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.

DÉCIMA CITA

"Los filósofos son en cierto modo pintores y poetas, los poetas pintores y filósofos, los pintores filósofos y poetas; los verdaderos poetas, los verdaderos pintores y los verdaderos filósofos se estimas y admiran recíprocamente, pues no es filósofo sino quien imagina (fingit) y pinta, por lo que no sin razón se dice que "inteligir es especular con imágenes y el intelecto es imaginación o no es sin imaginación" (...). Del mismo modo que nada inteligimos sin imagen, tampoco recordamos nada sin imagen"
Giordano Bruno (c. 1548-1600), Sigillus sigillorum.

... Y, hablando de la influencia de Giordano Bruno:

"Ut pictura poesis erit similisque poesi
Sit pictura..."
("Un poema será como una pintura, y que también una pintura sea semejante a un poema".
Du Fresnay, De Arte Graphica.

DÉCIMA PRIMERA CITA

"Ya se observó (...) que los hombres se hallan poderosamente guiados por la imaginación y adaptan sus afecciones más a la manera como un objeto se les aparece que a su valor intrínseco y real. Lo que les impresiona mediante una idea intensa y vivaz prevalece corrientemente sobre lo que se presenta oscuramente".
David Hume (1711-1776), Tratado de la naturaleza humana.

DÉCIMA SEGUNDA CITA

"Lo primero que se nos da es la apariencia. Cuando se combina con la conciencia se le llama percepción. Ahora bien, puesto que toda apariencia contiene una multiplicidad, y puesto que, por tanto, en el espíritu ocurren percepciones distintas, por separado y una por una, se requiere una combinación de ellas tal como no pueden tenerla en los sentidos. Por tanto, debe existir en nosotros una facultad activa para la síntesis de esta multiplicidad. A esta facultad la llamo Imaginación".
Immanuel Kant (1724-1804), Deducción trascendental.

DÉCIMA TERCERA CITA

"El ojo espiritual que penetra su casco, y siente la fuerza en acción dentro de ellas".
Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling (1775-1854), Sobre la relación de las artes plásticas y la naturaleza.

DÉCIMA CUARTA CITA

"La imaginación es ese poder reconciliador y mediador que, incorporando la razón en las imágenes del sentido, y organizando, por decirlo así, el flujo de los sentidos por la permanencia y las energías auto-circuladoras de la razón, hace nacer un sistema de símbolos, armoniosos en sí mismos y consustanciales a las verdades de que son conductores".
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), Biographia Literaria.

DÉCIMA QUINTA CITA

"Este amor espiritual no actúa ni puede existir
sin la imaginación que, en verdad,
no es sino otro nombre para el poder absoluto
y las visiones más claras, la amplitud de espíritu,
y la Razón en su forma más exaltada".
William Wordsworth (1770-1850), El preludio.

DÉCIMA SEXTA CITA

"Toda teoría de la imaginación debe satisfacer dos requerimientos. Debe explicar la discriminación espontánea hecha por el espíritu entre sus imágenes y sus percepciones; y debe explicar el papel que las imágenes desempeñan en la operación del pensamiento".
Jean-Paul Sartre (1905-1980), La psicología de la imaginación.

DÉCIMA SÉPTIMA CITA

"El cuadro que es descrito cuando alguien describe lo que imagina (...) hemos de preguntar no qué son las imágenes ni qué ocurre cuando imaginamos algo, sino como se emplea la palabra "imaginación". Pero ello no significa que sólo quiera hablar acerca de palabras, pues la cuestión de la naturaleza de la imaginación está tan relacionada con la palabra "imaginación" como mi propia pregunta. Y sólo estoy diciendo que esta cuestión no quedará decidida, ni para la persona que hace el acto de imaginar ni para nadie más, con señalar; ni tampoco por una descripción de ningún proceso".
Ludwig Wittgenstein (1889-1951), Investigaciones filosóficas.

DÉCIMA OCTAVA CITA

"Detrás de la unidad evidente de un "yo te amo", hay una multiplicidad de componentes, y es justamente la asociación de esos componentes tan diversos que hace la coherencia del "yo te amo".
En un extremo, tenemos un componente físico, y por "físico" entendemos el componente "biológico", que no es solamente sexual, sino también el compromiso de ser corporal. En el otro extremo, existe el componente mitológico, el componente imaginario; yo son de aquellos que cree que el mito y lo imaginario, no son simples superestructuras, mucho menos ilusiones, sino que son realidades humanas profundas. Estos dos componentes son moldeados por las culturas, por las sociedades".
Edgar Morin (1921- ), El complejo de amor (3).

NOTAS
(1) Para leer sobre el significado del mito de la caverna: Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 332
(2) Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 260
(3) Edgar Morin, Amor, poesía, sabiduría, Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998 (77 p.)
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