20 de agosto de 2006

LECTOR LUDI-34

El Humor es el espejo
en el que se desenmascara la Estupidez


- Como todo lo demás, el Humor merece una filosofía propia
- (Ojalá se hiciera lo mismo con la Estupidez)
- La risa siniestra de los absolutos
- Un modelo y los precursores de una Filosofía del Humor


Por Iván Rodrigo García Palacios

CONFESIÓN Y PROPÓSITO

Confieso que, como no soy humorista, esto me resultó más serio y solemne de lo que yo quería, pero, junto conmigo, los invito a reírnos de la seriedad y la solemnidad.

Confieso que por mis ojos ha pasado mucho humor y que mi memoria continúa siendo buena, pero no recuerdo, ahora, haber conocido alguna propuesta, más o menos formal, para una Filosofía del Humor. Es muy posible que ya exista algo que se le parezca en ese inconmensurable océano de lo que "sólo sé que nada sé".

Sin embargo, eso no impide que proponga, así no sean más que con algunas ideas, la necesidad de que se emprenda tan risible pretensión, que de mi parte, únicamente, aspira a motivar a otros filósofos que, sin la ambición de que se coloquen sus retratos en el Salón de la Fama de la Historia de la Filosofía, y que, por el contrario, como personas sabias, le agreguen uno más de los pocos pero buenos servicios y oficios necesarios para que esta humanidad agobiada y doliente de tanta Estupidez, ilumine en algo más las cavernas de sus tinieblas interiores y el macabro escenario de su tragedia.

Tengo algunos amigos que sin saberlo y por andarle pelando el cobre a las estupideces de los demás, prefieren la práctica a la teoría y no sacan el ratico, antes de convertirse en viejos y filósofos, para ir organizando el legado de las ideas, los principios y los conceptos que nutren su actividad como los elementos sustanciales que la sostienen y le dan vida.

Los invito a todos a que, así sólo sea en pequeñas notas, escriban lo que piensan y sienten y analicen sus motivaciones, intenciones y experiencias, para conservarlas y compartirlas con quien les provoque (ojalá, incluyéndome; ya tienen mi correo electrónico).

Me confieso víctima del mismo sistema de la Estupidez que a casi todos nos ha afectado. Ese sistema que destruye el desarrollo natural del pensar en la infancia y la juventud y que condena, a los más desesperados, a tratar de reconstruirlo cuando ya la originaria plasticidad y energía de la mente se está obsoletizando y fosilizando...

... Pero, así como nunca es tarde, en la última claridad del atardecer, quiero mantener encendida la minúscula lámpara de Diógenes, esa lucecita del primer fuego encendido por los humanos, para que le permita ver un poquito más a mi hijo, quien sé que me juzgará tarde que temprano. Así como a iluminar a mi propia ceguera de Ícaro irredento, y a quienes, como en el precepto evangélico, tengan ojos... así sean burlones.

Estas son, pues, mis notas para incitar a una Filosofía del Humor, y, ojalá, de la Estupidez. Al fin y al cabo, el Humor es un héroe menospreciado en los grandes logros por alcanzar aquello que nos hace verdaderamente Humanos.

Ahora sí, a lo que vinimos.

DEFINICIONES E HISTORIAS

Como cualquier ensayo académico que se respete y como el humor, que es una cosa muy seria, es mi obligación empezar por definir y contar la historia de la materia sometida al ácido escrutinio de mi reflexión, alegando en mi contra cualquier pretensión de formalidad, pues, al fin y al cabo, mi postura filosófica se inclina al marxismo (el de Groucho) quien, de la frase de Marx (Karl), "Todo lo sólido se disuelve en el aire", con toda seguridad habría creado una hilarante parodia.

Así que vuelvo y repito la definición de Humor que ya había propuesto al iniciar:

- El Humor es el espejo en el que se desenmascara la Estupidez.

Ampliaría, así sea innecesario y redundante:

El Humor es el ácido en el cual se disuelven las vanidades, las pretensiones y las soberbias que se han atribuido los humanos a sí mismos como elementos de su condición, para legitimar un supuesto derecho divino que hace superiores a unos sobre otros y sobre todo lo demás en el universo.

En ese contexto, sería la Filosofía Política la primera en contribuir a la formulación de una Filosofía del Humor, pues han sido, el poder y el arte de gobernar, quizás los materiales primeros sobre los cuales el Humor ha ejercido ese poder disolvente de vanidades, pretensiones y soberbias.

Políticos y humoristas están conectados por una trágica relación: ambos son víctimas y victimarios, los unos de los otros, sólo los diferencia el que los políticos resuelven esa diferencia de manera macabra, pues carecen de sentido del humor.

Por supuesto, la Filosofía Política debe ser tomada, salvo honrosas excepciones, con Filosofía del Humor, pues desde sus fundadores, tanto occidentales: Platón, Aristóteles y Maquiavelo, como orientales, como Sun Tzu, autor de El arte de la guerra, más para los primeros que para los segundos, ha sido tan seria y solemne que todo el poder inspirado por ella ha terminado disuelto en el aire.

Similares contribuciones y consecuencias, en sus debidas proporciones, deberían ser tomadas del resto de las artes y las ciencias que tienen como motivo el ser humano que, al fin y al cabo, pareciera no tienen otro propósito que el de legitimar y ennoblecer todas las vanidades, las pretensiones y soberbias humanas.

ESTUPIDEZ FILOSÓFICA

Antes de definir, es necesario aclarar que no es necesario decir Estupidez humana, pues la Estupidez es sólo característica de los humanos.

Ahora bien y en esas condiciones, con lo anterior ya están sentadas las bases para proceder a enunciar una definición de la Estupidez, lo que es algo estúpido. Pero, de todas maneras, me gustaría ensayar y explorar, con esa pretensión definitoria de los humanos, en otros territorios un poco más cercanos a aquella filosofía que de verdad busca la Verdad.

Para intentar tal definición de la Estupidez, voy a usar una frase de Roberto Calasso, tomada de un contexto en el que él se refiere precisamente a la Estupidez:

"El saber triunfa en cuanto ha sido enterrada toda Sabiduría" (1)

A la que agrego y para complementar mi definición:

"Y se convierte, a ese saber, en uno más de los absolutos con los cuales se determina y extermina la vida".

Lo que se confirma con la frase del célebre grabado de Goya:

"El sueño de la razón engendra monstruos".

Para darle una somera mirada a este asunto de la Estupidez, que se relaciona íntimamente con el Humor, pero que no hace parte de mi principal propósito, ahora, tengo que decir que la Estupidez pareciera ser una de las características esenciales de los humanos, que no se sabe si lo ha sido desde el momento en que el Homo devino en Humano, de lo que más bien poco se sabe, pero de lo que si es seguro, hace parte de su naturaleza a partir de lo que ya se sabe de la historia, pues ha sido marca predominante de casi toda actividad humana en todos los campos de su acción.

Una de las más populares historias de la Estupidez, es la de Paul Tabori, quien, sin necesidad de proponérselo, ofrece una lectura del más serio Humor. Y, por supuesto, texto ineludible en este asunto, es el de Erasmo, Elogio de la estulticia o Elogio de la locura, como malamente lo han titulado.

Peor todavía, si no fuera por lo aterradora que es esa historia de las estupideces, ella produciría esa risa siniestra, como aquella con la cual los nihilistas y anarquistas celebran sus ataques destructores con los que pretenden construir su utopía y, si no fuera porque ellos carecen, también, de todo sentido del humor.

Como bien puede deducirse, salvo en las pocas excepciones en las que el humano cultiva la Sabiduría, el resto de la historia humana es la historia de su Estupidez. Para empezar, la historia de los absolutos, en cuyo nombre la Estupidez reina como macabra deidad absolutamente estúpida.

Sin embargo y con beneficio de inventario, hay que reconocerle a la Estupidez ser la fuente nutricia del poder disolvente del Humor y de la balsámica risa. El humor es el anti héroe que, a contracorriente, pretende redimir lo humano de nuestra condición.

Como, a diferencia del humor, ya existen buenos libros sobre historia de la Estupidez, a los que remito y los que recomiendo leer, y que se constituyen en prueba indiscutible de la relación íntima de Estupidez y Humor, dejo el asunto para otra ocasión.

Por mi parte, continúo con mi propuesta de una Filosofía del Humor.

MODELO Y FUNDADORES

Creo recordar que alguien relacionó a los humoristas con los perros, seguramente con la intención de asociarlos con fundadores de la Filosofía Cínica en la Grecia de Platón. Una relación, tal vez no muy original y si muy explotada, que me parece intrigante por lo que ya dije antes: no creo que se hubiese intentado proponer una Filosofía del Humor, de la que considero a los cínicos sus precursores.

Y a ello me acojo, pues, en primer lugar, como ahora se está reconociendo, los cínicos, al igual que las otras escuelas filosóficas griegas y atenienses, hicieron importantes aportes a la Sabiduría, sólo que con otras formas, las cuales, por su sabia crudeza y corrosivo sentido del humor, fueron estigmatizadas hasta hoy, precisamente, por aquellos poderes a los que disolvían en el aire.

Y, en segundo lugar, porque fue el perro el animal con el cual los cínicos se identificaron y de los cuales obtuvieron su denominación e identidad: Cynós: Can: Perro.

Así, Antístenes, "El Verdadero Perro", como se le llamó, sea considerado el fundador de la Filosofía Cínica, es Diógenes de Sínope, al que Platón, víctima de sus burlas y furias, llamara "Sócrates furioso", es el personaje más reconocido y popular de esa escuela filosófica, de la que Michel Onfray (2) dice:

"El cinismo filosófico propone una gaya ciencia, un alegre saber insolente y una sabiduría práctica eficaz: "Tras la causticidad de Diógenes y su intención de provocar, percibimos una actitud filosófica seria, tal como puede haber sido la de Sócrates. Si se dedicó a hacer caer una tras otra las máscaras de la vida civilizada y a oponer a la hipocresía en boga las costumbres del "perro", ello se debe a que Diógenes creía que podía proponer a los hombres un camino que los condujera a la felicidad" (3). Diógenes se erige pues en médico de la civilización cuando el malestar desborda las copas y satura la actualidad".

Descripción que se aplicaría en su totalidad a una Filosofía del Humor, pero a la que es necesario diferenciar de ese honroso y precursor antecedente griego estableciendo aquellos elementos que le son propios y únicos y que conforman su naturaleza, sus principios, sus conceptos, etc.

Antes de proceder a nombrar algunos de los elementos necesarios para la formulación de una Filosofía del Humor, quiero agregar otra fuente de consulta muy moderna, amplia y afortunada sobre el cinismo. Se trata de la obra de Peter Sloterdijk, Crítica de la razón cínica (4), quizás una de las mejores y escasas investigaciones filosóficas con las que se formaliza y sistematiza esta demonizada actitud filosófica de la antigüedad y se la aplica a la condición humana como un bálsamo a las miserias actuales.

FILOSOFÍA DEL HUMOR

Como toda filosofía respetable, la del Humor posee una epistemología, un objeto de conocimiento: el ser humano. Estudia las simas, que no las cimas, del pensar y del pensamiento.

Es dueña de su propia lógica, la que se funda en el precepto evangélico: "con la vara que midiereis serás medido".

Desarrolla sus propias metafísica y teología, a partir de las cuales pretende desmitificar, con irreverente insolencia, nunca desprovista de respeto por su objeto, a las trascendencias que, de absolutos y seres superiores, aspira el hombre ser imagen y semejanza.

Su moral, podría estar inspirada en una parodia de los principios filosóficos en los cuales la saludable risa sea la máxima expresión del Bien, de la Belleza, del Amor o Ágape, del Eros.

En cuanto a las ideologías, que son una de sus materias primas, el Humor también es dueño de su propia propuesta de camino hacia la felicidad: aquel que aspira a conducir a los humanos, desnudos de toda vanidad, pretensión, soberbia, engaño o explotación, riéndose, saludablemente, de sí mismos y de los demás, hacia un cielo más terrenal que no concluya, como todas las utopías, en un reino de terror, pero en el que sean la risa y el gozo el premio eterno.

(Aclaración obligatoria: las utopías no son perversas "per se", es el Hombre, sin sentido del Humor, quien las transforma en macabras. Ejemplos inmemoriales: la Revolución Francesa y la Revolución Rusa, así hubieran logrado que los poderes seculares aflojaran un poquito la cuerda de la horca para las generaciones venideras).

Y, su psicología, quizás el aspecto más complejo de este sistema filosófico del Humor, pues al contrario de las psicologías corrientes o fraudulentas que todavía pululan, el humor estudia los comportamientos mentales de la perversidad, con el fin de disolver las máscaras por las cuales el hombre se ha convertido en el Hombre que extermina al lobo y destruye la naturaleza. Así como, igualmente, estudia los comportamientos por los cuales el Hombre ríe y es risible.

En fin, la política del Humor estudia y denuncia las flaquezas y debilidades de los seres humanos con el fin de evitar que unos abusen de otros y que, estos otros, permitan que se abuse de ellos.

Esas son algunas de las ciencias filosóficas de la cuales el Humor hace un buen uso y que debe usar con solvencia como requisito de su calidad.

Y, para mostrar que el Humor también tiene un espacio en las ciencias exactas y en sus filosofías, he aquí lo que dice el filósofo chino, Lyn Yutang:

"La función química del Humor es ésta: cambiar el carácter de nuestros pensamientos".

De esta manera, no sólo se relacionan las ciencias exactas con mi somera investigación, sino que se introduce un elemento budista, desde el punto de vista en el cual el budismo es también una ciencia que busca, tanto alcanzar la iluminación, como conocer de la mente humana.

Todo lo anterior conduce a otros tiempos y espacios de investigación que no son del propósito que ahora me ocupa. Así, mejor continuar con otros puntos necesarios.

ELEMENTOS Y FINALIDAD

Para seguir, la finalidad primordial del Humor es provocar la risa.

La risa es un comportamiento y expresión de exclusividad humana, con complejos y extensos significados que se manifiestan de innumerables formas, desde las saludables, como la carcajada extrovertida, la risa alegre, la sonrisa gozosa del placer anticipado o consumado, la sonrisa burlona y maliciosa que disuelve a los poderosos, hasta las risas enfermas, como la risa siniestra, ya citada antes, de los nihilistas, los anarquistas y, seguramente, los asesinos.

Queda pendiente responder a algunas de las preguntas clave: ¿Por qué el hombre es el único animal que ríe? ¿Qué es la risa? ¿Cómo se produce? ¿Cómo se provoca? ¿Qué efectos causa: interna y externamente? ¿Cuáles son sus significados?, etc.

Como dato erudito e innecesario, recuerdo el libro: La risa (1900), de Henri Bergson (1859-1941), que bien puede servir de lejano antecedente filosófico evolucionista, así las ciencias actuales ya lo hayan desvirtuado. Por supuesto, la bibliografía es mucho más amplia desde los griegos hasta hoy.

LA BURLA Y LA PICARDÍA

De los múltiples elementos primordiales del Humor que es necesario investigar, serían la burla y la picardía, los dos más próximos conocidos.

Por burla entiendo aquella habilidad humana que se ríe de la vanidad, la prepotencia y la maldad de los otros, y que, ocultando sus intensiones desenmacaradoras, logra a exponer, ridiculizándolas, la debilidad y Estupidez de los soberbios y poderosos, disolviendo sus máscaras hipócritas de falsa grandeza y poder.

Es necesario diferenciar esta burla que hace el Humor de aquella otra que pretende engañar con maldad o que se mofa del dolor o la desgracia ajena.

Familiar directo de la burla es la picardía, para cuya definición y comprensión remito a los interesados a estudiar la muy conocida picaresca española, en la cual y en los incontables estudios que sobre ella se han realizado, encontrarán los curiosos fuente inagotable de información y saludables risas.

EN FIN...

Saltando de tema en tema, habría que mencionar los géneros, los tonos, las formas, etc., que se le da al Humor, tales la sátira, la ironía, etc., pero pienso que sobre esos asuntos existe suficiente ilustración y a la que remito a los interesados.

De mi parte y para finalizar filosóficamente y al borde del abismo del absurdo camusiano, mi pretensión de proponer una Filosofía del Humor, concluyo citando la cita que André Breton (5) hace de Pierre Piobb (6):

"No hay nada, se ha dicho, que un humor inteligente no pueda resolver en carcajada, ni siquiera la nada... la risa, como una de las más fastuosas prodigalidades del hombre, y hasta los límites del desenfreno, está al borde de la nada, nos la ofrece como garantía".

NOTAS

(1) Roberto Calasso, Los cuarenta y nueve escalones, Anagrama, Barcelona, 1994 (410 p.), p. 345
(2) Michel Onfray, Cinismos. Retrato de los filósofos llamados perros, Paidós, Buenos Aires, 2005 (240 p.), p. 32
(3) Citado por M. Onfray: Goulet-Cazé, M. -O., L'Ascése cynique. Un commentaire de Diogéne Laërce, VI, 70-71, Vrin, pág. 22
(4) Peter Sloterdijk, Crítica de la razón cínica, Siruela, Madrid, 2003 (786 p.)
(5) André Breton, Antología del humor negro, Anagrama, Barcelona, 1966 (402 p.), p. 9
(6) Pierre Piobb, Les Mystéres des Dieux, Venus (Daragon, ed., 1909)

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