26 de abril de 2006

LECTOR LUDI-29

O, ser amante de la sabiduría
O, ser estudiante de filosofía


- Carta a un joven en la búsqueda de sí mismo
- Filosofar es comprender y realizar los sueños de sí mismo
- Para aprender a filosofar, también es necesario conocer a los filósofos
- La sabiduría no está en los libros, pero si algunos de sus mejores ingredientes y condimentos
- Sólo el amor tiene las respuestas
- ¿Qué tiene que ver esto con la amistad, el amor, los romances, la sexualidad...?


Por Iván Rodrigo García Palacios

Entrañable Nicanor

Desde que me contaste que una amiga te había invitado a participar en un grupo de conversaciones sobre filosofía, no hecho otra cosa que pensar en el asunto. Son incontables las preguntas y repuestas que una actividad como esta implica para jóvenes adolescentes cuya mayor preocupación existencial es la encontrarse a sí mismos y entender las necesidades y significados de relacionarse con los demás y, por supuesto, qué va a ser de ellos en la vida. Es decir, cómo encontrar la felicidad.

Sé que junto con lo anterior hay unos asuntos relacionados y quizás más importantes e imperativos, por ello, más adelante te mostraré qué tiene que ver esto con la amistad, el amor, los romances, la sexualidad... en fin, esos temas tan sensibles, tan complicados y tan difíciles de comentar con transparencia, confianza e intimidad.

Antes de hablar de las condiciones subjetivas y emocionales que una iniciativa de estas parece contener, me gustaría tratar de explicarte una fórmula sencilla que los sistemas educativos, los programas escolares, las pedagogías y las didácticas, parecen no entender, y con lo cual confunden todo y hacen imposible que en la escuela y en la juventud se aprenda a pensar, mejor dicho, a filosofar, y en consecuencia, a vivir coherentemente y mucho menos a aprender filosofía.

Resulta que para mí, como pensaban los antiguos filósofos griegos, una cosa es filosofar, o aprender a pensar por sí mismo, y otra, muy distinta, es estudiar filosofía, o aprender la filosofía. Como ya te había dicho, filosofar es comprender y realizar los sueños de sí mismo.

Los presocráticos, así como Sócrates, Platón y en la Academia, de este último, consideraban que lo más importante era filosofar. Sobre este tema son ricas, variadas y hasta agradables de leer, las explicaciones y propuestas que da Platón a través de la voz de Sócrates, en sus diálogos, Alcibíades y Fedro, entre otros y de los que ya te comentaré luego. Permíteme sólo anticiparte lo siguiente: "Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad", como bien lo dijo Platón en su diálogo La República.

Pero no vayas a pensar que la ignorancia y la vanidad son asuntos nuevos, de ahora, ya en la misma Grecia, de aquellos tan mitificados tiempos clásicos, tenían iguales problemas de enseñanza en su paideia, como bien puede deducirse por el enfrentamiento entre socráticos y sofistas.

Esos sofistas, quienes y sin desconocer la importancia que a pesar de todo tuvieron, fueron, en su época, lo que ahora, en nuestro tiempo, son esas estrellas farandulescas o "gurús" que, cobrando grandes cantidades de dinero, pretenden enseñarles, a quienes tienen con que pagarles sus seudo enseñanzas o comprar sus costosos libros, en los que ofrecen, como "el oro y el moro", los secretos sobre los misterios de la felicidad, el éxito, la fama y la fortuna, bien en temas de la vida personal y espiritual, o bien en aquellos otros temas que se supone que los convertirán en personas exitosas en la vida laboral o empresarial o económica. Por supuesto, antes como ahora, la idea era enriquecerse a costillas de los ingenuos e ignorantes En aquellos tiempos hubo mejores críticos sobre ellos: el mismo Platón o, claro y gracioso, Aristófanes, en su comedia Las nubes.

Como puedes ver, el asunto tiene su historia que será importante considerar al filosofar o aprender a pensar por sí mismo, que ya te mencioné y de lo que volveremos a hablar. Pero también es necesario explicarte qué es eso de estudiar filosofía, o aprender la filosofía, que es el punto donde parecen coincidir todas las confusiones.

Pues resulta, que también, al viejo estilo sofista, el estudio de la filosofía o el aprendizaje de la filosofía, se convirtió en un producto comercial más de la canasta académica y de ello se encargaron los comerciantes académicos que a partir del éxito de los grandes filósofos alemanes del siglo XIX, instauraron un paquete escolar llamado Historia de la Filosofía (con todo y mayúsculas), con el cual se pretendía vender a los estudiantes una síntesis al tamaño y precio de las necesidades del comprador, pero a su vez, requisito para poder acceder a las cátedras de los grandes maestros y filósofos.

Fue así como la Historia de la Filosofía se convirtió en un buen negocio para universidades y profesores, hasta el punto que hoy por hoy es un producto paradigmático que se vende obligatoriamente en las instituciones educativas tanto en secundaria como en la universidad y, del cual, por épocas de moda, viven, más o menos, los profesores profesionales de la materia y se lucran las empresas educativas.

Pero lo peor no es eso. Resulta que por esas mismas condiciones, que quien compra y se aprende la Historia de la Filosofía o alguna de sus versiones comerciales, se le considera filósofo, igual que, quien se ha informado sobre algunos lugares comunes de la psicología, la sociología, la antropología, etc., y los cita en sus conversaciones con cierta pomposidad, se cree en el derecho y capacidad de descrestar ingenuos, como la gran cosa.

Una cosa es aprenderse poemas para recitarlos y otra, ser verdadero poeta. Esta bien que para filosofar o pensar por sí mismo sea necesario conocer las ideas y lo qué pensaron y vivieron los grandes filósofos, sociólogos, antropólogos, etc., pero otra y muy distinta, es repetir sus citas como loros o reproductores de sonidos.

Para redundar en los argumentos y ejemplos. Es más fácil aprenderse las biografías y el resumen de las ideas más célebres y conocidas de los grandes filósofos que aprender a pensar como ellos pensaron: con visión, originalidad y anticipación. O, cómo ellos interpretaron y formaron las ideas y formas de verse en su tiempo y en sus mundos, para así determinar cómo sería el futuro.

Como puedes ver, al hacer el anterior análisis ya estamos filosofando, es decir, estamos haciendo la crítica de la realidad que nos toca vivir, como proponían los pensadores e intelectuales de la Ilustración en el siglo XIX, pero sin tener que llegar a los extremos ni la complejidad de Immanuel Kant y sus Críticas, por ejemplo, al que, en algún momento, es bueno conocer y criticar, un poco más allá de la simple Historia de la Filosofía comercial, de la mano de un buen interprete (y cuando digo interprete, estoy pensando también como en la buena música), pues sus obras y pensamiento ofrecen conceptos y aspectos del ser humano y sus realidades que son intrigantes, fascinantes e interesantes.

Espero que ya tengas una idea sobre lo que te estoy proponiendo, así que para dejarte pensar en ello y sugerirte otro camino para llegar a filosofar o aprender a pensar por sí mismo y antes de entrar a analizar ese tema con mayor proximidad, voy a comentarte sobre los otros asuntos que dejamos pendientes al principio: las condiciones subjetivas y emocionales de la iniciativa de formar y participar en un grupo de amigos de la filosofía.

Como ya te había dicho, la mayor preocupación existencial de los muchachos y muchachas, es la encontrarse a sí mismos y comprender las necesidades y significados de relacionarse con los demás. Y, por supuesto, qué va a ser de ellos en la vida. Es decir, cómo encontrar la felicidad. Eso merece algunas reflexiones.

NADIE ME ENTIENDE

Sé por experiencia y observación que en estos momentos estás más preocupado por otros asuntos que, aparentemente, nada tienen que ver con la filosofía o el filosofar, pero, si lo piensas bien, esos asuntos y esas circunstancias son el exacto tema y momento en el que se empieza a filosofar, es decir, a sentir emociones y sensaciones desconocidas o, por lo menos, extrañas que nos hacen actuar de maneras erráticas y, a veces, hasta violentas, sin que sepamos por qué. Es también el tiempo en que se empieza a hacerse preguntas para las que no se tienen ni conocimientos ni respuestas.

Eso es exactamente empezar a filosofar, sólo, que la mayor parte de las veces, no nos damos tiempo para "contemplar la verdad", comprender lo que sentimos, ni comenzar a construir el conocimiento o comprensión de nosotros mismos, que es el filosofar y lo que, en última instancia, será nuestra propia filosofía.

Pero, antes de seguir por este camino, que retomaremos más delante, es necesario mirar primero qué son esas preguntas, emociones y sensaciones, pues cuando tengamos conciencia y seamos conscientes de ellas, es que hemos empezado a filosofar, que es lo que se propone Sócrates cuando confronta a Alcibíades sobre lo que cree qué es él y lo qué él quiere ser.

Lo primero, es cuando empezamos a hacernos preguntas sobre nosotros mismos. ¿Cómo nos podemos relacionar hombres y mujeres, amorosa, agradable y satisfactoriamente? ¿Quién soy yo? ¿Porqué nadie me entiende (a veces, ni yo mismo)? ¿Qué voy a ser y hacer en la vida? ¿Cómo puedo ser feliz? ¿Por qué me da miedo o me siento culpable por tantas bobadas? ¿Estoy solo o es posible la verdadera compañía? ¿Por qué la gente es así? ¿Cómo funciona el mundo y por qué no funciona como debiera ser, si es tan fácil? ¿Qué es el universo, de dónde vino y cómo funcionan las cosas? ¿Fué o no creado por un dios? ¿Qué significa todo esto? ¿Qué es la realidad?, etc.

En fin, son sólo algunos ejemplos para señalarte el camino que te conduzca a que te hagas tus propias preguntas

Ahora bien, si observas con detenimiento, verás que podrás organizar esas preguntas según tus propias categorías: unas están relacionadas con tu propia subjetividad, son esas que están relacionadas con lo que sientes, con lo que piensas, con lo que imaginas, etc., es decir, asuntos de tu intimidad.

Otras, se relacionan con lo que son, piensan y sienten las demás personas, bien sobre sí mismos y sobre los demás, lo que opinan sobre ti y, por supuesto, sobre el mundo en que vivimos, esos son los asuntos externos, lo que está por fuera de ti.

Y, otra categoría, de muchas otras que puedes establecer, sería para aquellas preguntas sobre las cosas que percibimos y queremos conocer: las personas, el mundo, el universo y su funcionamiento, esto último es lo que podría llamarse el conocimiento científico y es lo que tratan de enseñarnos en la escuela y la universidad, pues el conocimiento sobre nosotros mismos, nuestra intimidad, es asunto de existir, experimentar y conocernos: contemplarnos a nosotros mismos.

Encontrar las respuestas, acertada o equivocadas, a tales preguntas es filosofar y establecer el método o métodos para organizar y aprovechar esas repuestas y formular nuevas preguntas, es filosofía, es tener una filosofía propia que se alimenta con mis propios conocimientos y se complementa con los conocimientos que ha ido acumulando la humanidad.

Todo lo anterior es válido y cierto para conocer tanto para las propias circunstancias existenciales, como para el conocimiento que adquiera sobre los demás y las ciencias que se ocupan de la naturaleza del universo. A partir de todo ello se puede definir mi visión del mundo (ideología) y la forma como me comporto en él (ética).

Como puedes ver, no será tan complicado y complejo, aun cuando lo parezca en principio, que los hombres y las mujeres se relacionen amorosa, agradable y satisfactoriamente, sin tanta confusión y que, en consecuencia, podamos amarnos los unos a los otros... como pensamos, imaginamos y soñamos. Al menos, ya tenemos muchas cosas de que hablar y compartir: opiniones personales, artes, músicas, modas, juegos, gustos, confidencias, en fin, una propia filosofía.

CONÓCETE A TI MISMO

Siguiendo con el cuento de los antiguos griegos de la época clásica, estos tenían dos expresiones de distinta profundidad e intensidad para referirse al conocimiento de sí mismo y lo qué significaba para el bienestar personal y una saludable existencia.

Una, era "gnothi seauton", "conócete a ti mismo", la más popular tanto en ese entonces como también en la actualidad, que correspondían a la inscripción que estaba tallada en lo alto del templo de Delfos y que invitaba a los peregrinos a consultar sobre los sucesos de su vida cotidiana. A diferencia del significado que hoy por hoy se le da, que pretende que cada cual se conozca a sí mismo lo mejor posible, en aquella época se utilizaba para invitar a las personas a conocer sobre los sucesos y asuntos que, a su alrededor, afectaban la vida diaria, bien, tratando de anticipar o adivinar lo que podría escurrirles, basados en la interpretación de las palabras del oráculo, o bien, siendo observador de los sucesos que ocurrían en el ámbito de su vida, para así poder interpretar la realidad y anticiparse o estar atentos a lo que podría afectarlos, tal el caso de conocer las leyes para cumplirlas, conocer de los negocios para así saber cómo manejar mejor el dinero, conocer a aquellos con los que se establecen relaciones para así saber como tratarlos, saber en todo momento lo que se siente y piensa para así saber como comportarse, conocer algún arte, algún oficio o tener una profesión para así disfrutar de una vida agradable; en fin, todas esas condiciones importantes que nos permiten relacionarnos con propiedad en el mundo en que vivimos.

Como puedes ver, este conocimiento de sí mismo es el mismo que hoy te ofrece la educación, institucionalizada o no, para que conozcas y comprendas tu papel en el mundo y te adaptes al medio y la cultura en que vives; ya dependerá de ti hasta donde quieras llegar en este conocimiento.

Para ponerte un ejemplo, te diría que el "gnothi seauton", te permitiría establecer relaciones, tal vez de conveniencia, con los demás, pero no te capacita para hacer que esas relaciones sean más íntimas, honestas, próximas a tu corazón. Serían, lo que hoy se podría decir, tener buenas relaciones sociales, en la casa, en la escuela, en el trabajo, en fin, en la vida pública.

LA PREOCUPACIÓN DE SÍ MISMO

La otra, "epimelathenai seautou", "tomarse a sí mismo como objeto de desvelos", que es la que Sócrates le recomienda a Alcibíades, en el diálogo del mismo nombre, es más profunda e intensa, pues implica ir más allá de la simple superficie o conocimiento del mundo externo y las relaciones que se tengan con él. Aquí, la recomendación socrática propone que es necesario aprender a conocer y manejar la interioridad: la forma como están hechos y como funcionan nuestros procesos mentales, nuestras emociones, nuestras inteligencias, nuestros dones y talentos, en fin, para de esa manera poder responder acertadamente tanto a lo que sucede en nuestra subjetividad, nuestra realidad interna (cómo percibimos, cómo sentimos y cómo nos expresamos), así como a las dinámicas y sucesos de nuestras realidades externas (qué sucede al rededor, qué cambia y para dónde van las cosas y cómo me afectan).

Haciendo el comentario paralelo, te diría irónicamente que el "epimelathenai seautou" no se consigue en el mercado. Tanto ahora como en los tiempos de Sócrates, alcanzar ese estado de preocupación o desvelo permanente por sí mismo, demanda, por un lado, otra voluntad, otro esfuerzo, otra disposición, otra disciplina personal, en fin, un entrenamiento, un ejercitarse, un supervisarse, un evaluarse, un actuar en consecuencia y congruencia, constantes y pendientes de aquello que me sucede, me afecta o influencia, me altera o me atrae, me cambia, me mejora o me perjudica, etc., lo cual determina las formas como yo me relaciono conmigo mismo y con los demás. Para lograrlo, me necesito a mí mismo y, ojalá, un buen maestro: un amigo sabio que me oriente y me critique con total honestidad, para finalmente poder decir con certeza: Yo sé quien soy... así el proceso sea de toda una vida.

Y, para ponerte también un ejemplo. Te podría ilustrar sobre los múltiples beneficios que te atraerían esta preocupación por ti mismo en los asuntos de la vida diaria, pero prefiero dejarlos para otra ocasión, y mejor, te comento una situación más sensible y delicada para ustedes los jóvenes: las relaciones con los miembros del sexo opuesto, esos asuntos tan complicados del amor.

Lo voy a hacer comparativamente. Con el "gnothi seauton", podrás manejar con eficacia las relaciones con los otros, pertenecer y adaptarte a grupos, compartir intereses comunes, realizar actividades en conjunto, practicar deportes o divertirte, rumbiar, etc., y hasta tener ese tipo de relaciones sexuales tan comunes ahora en lo que llaman la "liberación sexual", pero, nunca, en este nivel, llegarás realmente a conocerte a ti mismo ni conocer verdaderamente a los otros. Aquí, el amor no está presente.

Es aquí donde interviene el "epimelathenai seautou"... Porque si piensas que Amor es algo más, empezaré por citarte unos versos de don Francisco de Quevedo y Villegas, un poeta español del Siglo de Oro, burlón, satírico y profundo, pero también, uno de los más acertados al hablar de amor:

"Este amor que yo alimento
de mi propio corazón,
no nace de inclinación,
sino de conocimiento".

Es de ese conocimiento que trata Amor, pues deberás saber que cuando te enamoras estarás emprendiendo el viaje más maravilloso e intenso para explorar y descubrir, en compañía, los territorios de tus tinieblas interiores, tan misteriosos que ni siquiera te imaginabas que existían en ti... Cada Amor, con sus agonías y éxtasis, te hará nuevo, te hará mejor...

CONCIENCIA Y CONSCIENTE

Y, aunque pareciera que cuando estamos enamorados sólo somos percepción, sensación, emoción e imaginación, ya te darás cuenta, si te "tomas a ti mismo como objeto de desvelos", que es en ese estado extremo en el que se manifiesta, en su máxima expresión, todo aquello que eres y serás, pero que, para aprehenderlo, comprenderlo y conocerlo, tendrás que entrenar y ejercitar tu conciencia y así poder ser consciente.

Me explico, tenemos conciencia de que somos, sentimos, pensamos, imaginamos, etc. Pero, ¿somos conscientes de ello, de su funcionamiento, de su contenido, de sus efectos en mí y en lo que proyecto ser? Cuando se responda afirmativa y honestamente a estas preguntas, se podrá decir: Soy consciente de mi mismo.

Pero, ojo, esto nada tiene que ver con eso que llaman tener identidad, tener seguridad en si mismo, tener autoestima, tener personalidad, en fin, esos asuntos que los mercaderes de la autoayuda venden como baratijas de "autoestima chatarra".

Cuando todo lo anterior te esté sucediendo, sabrás que ya estás filosofando en uno de los sentidos que le daban los filósofos griegos clásicos: la filosofía es la medicina para el alma, y eran los filósofos quienes la aplicaban a sus alumnos.

Te cuento, a manera de anécdota, que para los filósofos clásicos árabes, cuya filosofía difiere de la occidental, pues en ella no se separan los asuntos temporales de los trascendentes. El alumno que quería filosofar debía realizar el viaje iniciatico que lo llevaría a percibir, como cosa propia, que las realidades materiales y las espirituales eran una y todo. Pero este será otro asunto de estudio si quieres ser, también, estudioso de la filosofía.

Como punto de partida o insinuación, te propongo un ejemplo de definición de hombre o humano, entre las imaginables e imposibles que se puedan dar, para que tu también empieces tu propio viaje iniciatico con la formulación de tu propia definición filosófica de qué es ser hombre o que es ser humano:

- "El hombre es el único animal que es consciente de tener conciencia".

Pero, mejor cierro esta asunto, por el momento, para que tratemos el otro punto que tenemos pendiente.

EL ESTUDIANTE DE FILOSOFÍA

Voy a terminar esta extensa carta con una aparente paradoja:

- La sabiduría no está en los libros, pero si algunos de sus mejores ingredientes y condimentos.

Y, te lo digo, no porque después de toda una vida dedicada a tratar de ser un LECTOR LUDI, y ya más cerca del final que del principio, comprendí lo que dijo Platón en su diálogo Fedro:

"Verdaderamente, aun los mejores escritos no son otra cosa más que medios para ayudar a la memoria de aquellos que saben".

Me explico. En los libros, por geniales o eruditos que sean sus autores o por que su contenido y calidad literaria sean excelentes, sólo encontrarás aquello que su autor pudo expresar por escrito, pues bien sabes, nunca es posible expresar total y exactamente todo aquello que se piensa, se siente y se sabe, "ese algo" que constituye la verdadera sabiduría de su autor.

Es por ello que puede pensarse que, novelistas, poetas, filósofos, científicos, etc., escriben para mantener viva y dinámica la memoria de lo que verdaderamente saben y la trasmiten a los demás para que ellos puedan seguir los caminos que los conducen a encontrar sus propias sabidurías, es decir, a filosofar, a tomarse como objetos de sus propios desvelos y, en consecuencia, a tener conciencia y ser conscientes de sí mismos.

Como sé que eres un muy buen lector, siento la tranquilidad de que ya tienes los elementos necesarios para continuar el gozoso, pero arduo, camino de la sabiduría... además de otros patrimonios que te lego en mi testamento.

A MANERA DE TESTAMENTO

Quizás si yo me lo hubiese propuesto, habría podido ser un hombre de grandes riquezas en bienes materiales o, a lo mejor, un personaje importante para los libros de esa historia efímera que inventan diariamente los medios de comunicación, y ese sería el legado que te dejaría y que, se podría pensar, te haría sentir orgulloso de haber tenido un padre adinerado y célebre.

Pero no, mi vida la hice y se fue haciendo de otra manera, unas veces más por un azar que me dirigía del caos al orden, y otras, consciente de que mis decisiones y actos determinarían mi futuro.

Una de esas decisiones, la más importante de todas y la que más afectaría tu existencia, fue la que tu mamá (si ella pudiera escribir como tú y yo, te diría un infinito de ideas y de amores) y yo tomamos desde el principio de los principios:

- Amarte por sobre todas las cosas y actuar en consecuencia y congruencia.

Éramos conscientes de que ello no garantizaría tu felicidad, pero si confiábamos y creíamos en que tú pudieras buscarla por tu propia cuenta, porque te dábamos otras, quizás muchas más opciones de aquellas que, paradigmáticamente, la cultura y las ideologías, sociales, políticas, religiosas, etc., en las que te corresponda vivir, ofrecen a cada una de esas generaciones, que se replica una y otra vez, en una evolución lenta y con pocas mutaciones. O que, al menos, le puedan ofrecer a la humanidad un mundo mejor.

Para todo lo anterior y muchas cosas más, es que sirve el filosofar, esa es la única riqueza e importancia que se pueden adquirir con ello, de ahí que ese sea el patrimonio que te dejamos por herencia.

Tu padre, que se alegra de que ya estés en edad de querer participar en grupos de estudios filosóficos, en tomarte como objeto de desvelos, y que te desea, para el resto de tu existencia, todo lo mejor de aquello que puedas adquirir por ti mismo.

Un abrazo,

Iván Rodrigo.

19 de abril de 2006

CUADERNO DE CITAS-15

Sobre la mística y las relaciones de la mística y el poder


- "La filosofía moderna ha expulsado al místico de su esfera [...]".
- Las ideologías dominan a los hombres por su ilusión de un paraíso: el miedo a desaparecer.
- Citas del libro: Las palabras del silencio, el lenguaje de la ausencia en las distintas tradiciones mística, editores: Óscar Pujol y Amador Vega, Editorial Trotta, Madrid, 2006 (130 p.). Ponencias del X Seminario Internacional de Mística, auspiciado por el Centro Internacional de Estudios Místicos del Ayuntamiento de Ávila.
- Del contenido: Silencio y habla en el budismo zen, por Shizuteru Ueda; El silencio como modo de espiritualidad en la mística judía, por Paul Fenton; El lenguaje excesivo de los místicos alemanes, por Amador Vega; El simbolismo del alfabeto sánscrito, por Óscar Pujol; De lo sensible a lo suprasensible: estética india tradicional: conceptos clave de Rasa, Dhvani y Bhâva-anukirtana, por Kamleshdutta Tripathi; Desde la ignorancia, por Chantal Maillard.


Por Iván Rodrigo García Palacios

La mística siempre me ha sido un asunto extraño, porque después de mucho oír hablar de ella, sin poder comprender mayor cosa de lo que se me decía y, porque, similar a lo que ocurre con la Metafísica (con la cual se la relaciona), en la cual, la frontera final de la razón es lo inexpugnable, lo que hace que muchos deriven en la fantasía y el delirio y, porque son muy pocos los que proponen estudios serios.

Así que decidí enfrentar mi ignorancia, gracias a una serie de textos que la Editorial Trotta ha ido publicando con la recopilación de las ponencias de los Seminarios Internacionales de Mística que periódicamente se reúnen en Ávila con el auspicio del Centro Internacional de Estudios Místicos del Ayuntamiento de Ávila, bajo la dirección y edición de reconocidos expertos de todo el mundo y de las diversas tradiciones místicas. Al igual que otros textos deliciosos.

Los títulos de algunos de los textos de Editorial Trotta:

- La experiencia mística, estudio interdisciplinario, edición de Juan Martín Velasco.
- El sol a medianoche, la experiencia mística: tradición y actualidad, edición de Luce López-Baralt y Lorenzo Piera.
- Mujeres de luz, la mística femenina, lo femenino en la mística, edición de Pablo Beneito y coordinación de Lorenzo Piera y Juan José Barcenilla.
- Asedios a lo Indecible, San Juan de la Cruz canta al éxtasis transformante, por Luce López-Baralt.

LAS CITAS

Para no extenderme más, transcribo a continuación dos citas de Las palabras del silencio. La primera, tomada de la presentación de los editores, sobre la naturaleza de la mística. La segunda y más sabrosa, para mi gusto, de la ponencia de Chantal Maillard, Desde la ignorancia, en la que hace una luminosa crítica al aprovechamiento que el poder hace de la mística para su dominación ideológica de la humanidad; además de otros asuntos que ayudarán al lector a "ver" la mística con otros ojos, y los cuales dejo para que los LECTORES LUDI se deleiten por su cuenta.

PRIMERA CITA

De la presentación del libro, por Óscar Pujol y Amador Vega:
"La filosofía moderna ha expulsado al místico de su esfera, por ser éste el único "sabio" que se ha atrevido a afirmar que es capaz de conocerlo todo tal cual es. Aunque, diría el místico, tras ese conocerlo todo no queda nada de aquello que el filósofo llamaría "conocimiento". Percibir simultáneamente la cosa, la palabra, su significado, quién la habla y quién la escucha, el acto de comunicación y el silencio como fuerza bruta detrás del sonido de las palabras es el privilegio de un acto sintético de autorreflexión que el místico realiza en el espejo de su propio ser. ¿Lo realiza, es realizado o es poseído por la palabra divina, cuyo otro nombre es silencio? ¿Y cuando se ha despojado de todo el ropaje de los verbos puede, sin lenguaje, comunicar su experiencia o queda mudo como aquel que nada ha conocido? ¿Podrían los místicos de las distintas tradiciones conversar sin palabras o serían como convidados de piedra en un banquete donde la comida es sólo arena?".

SEGUNDA CITA

Desde la ignorancia, por Chantal Maillard:
"¿Y qué hay del paraíso...? Es cierto: nada dice todo esto acerca de otro mundo. Nada acerca de otra vida. Menos acerca de un paraíso o de un más allá (de la muerte). Volvemos a la cuestión que soslayé voluntariamente: la del miedo a desaparecer. Decir paraíso es decir voluntad de permanencia, algo que siempre ha sido utilizado convenientemente por quienes tienen voluntad de gobernar. Los poderes políticos utilizan las teologías y las convierten en religiones porque facilitan el gobierno de un pueblo. Los individuos han de estar unidos para ser manejables, y ¿qué puede unirlos mejor que un credo, algo que aplaque la angustia de perderse, algo que responda al deseo de permanencia, y acorde a lo cual puedan dictarse normas de convivencia (de acogida, de pertenencia, de exclusión, etc.)? Unidos en un credo, los individuos son manejables. Así, pues, después de haberle atribuido existencia a la idea-síntesis, se la encarna para que pueda ser adorada, y el ritual, que siempre congrega, se instituye. Los supuestos religiosos no pueden ser rebatidos. Afirmarlos o negarlos depende de su utilidad y, como muy bien sostuvo William James, es a menudo más conveniente afirmarlos que negarlos.

Pero la unidad anhelada por el místico poco tiene que ver con la unidad alentada por los gobiernos y las iglesias de cuya influencia se sirven.. La religión es un instrumento de poder y, como tal, requiere de un suprema dualidad: los fieles, por un lado, unidos en su credo y en su miedo y, por otro, el objeto del credo, al que se atribuye poderes supremos. Al místico, en cambio, no le interesa la unidad con su pueblo, sino la unidad con la síntesis absoluta. El suyo es un camino personal que no atañe al grupo, antes bien, al contrario, implica que quien lo siga se margine, se aparte del grupo y contradiga, la mayoría de las veces, las normas establecidas para el buen funcionamiento de la sociedad, lo cual le hace sospechoso a los ojos de sus congéneres. Por eso el místico se ha considerado -y se ha comportado- en todas las tradiciones como un marginado, un heterodoxo (el que piensa de otro modo), frente al ortodoxo (el de opinión justa, recta). Lo que le interesa es resolver todas las diferencias, proceder a la síntesis última y vivirla. La unidad que anhela trasciende las diferencias. Esto, por supuesto, para los "doctos" de una religión dualista, es una heterodoxia. No así para las metafísicas no dualistas. Lo que ocurre, no obstante, es que los sistemas no dualistas tienden a convertirse rápidamente en dualismos, aun encubiertos. Tenemos ejemplos de esto en el budismo (el caso del yogâcâra), en el sivaísmo, en el vedanta incluso (el dualismo de Mahâdeva), sistemas que convierten el principio metafísico supremo en uno de los polos de la dualidad. Para subsanar esto, entonces, se propone una unidad superior que englobe a las anteriores: la noción de parânirvâna (en el budismo) o la de Parâsiva (en el sivaísmo) son buenas muestras de ello, nociones que salvan la unidad más allá (para) de los contrarios cada vez que el más allá se convierte en el contrario del más acá. Y es que una de las características más comunes de una metáfora es su tendencia a convertirse en metáfora muerta. Cuando se olvida lo que una palabra significa, el uso que se hace de ella puede ser muy distinto y, en algunos casos, perverso, como es el caso del término nirvâna (lit. "no soplo"), que se utiliza para designar un lugar o un estado fuera del mundo y opuesto a él.

No obstante, no por serlo se libra el heterodoxo de pertenecer a un credo, ni de seguir un código religioso".

Hasta aquí las citas, espero que las disfruten.

17 de abril de 2006

CUADERNO DE CITAS-14

El hombre: dios, diablo u otro ser

- ¿Cómo podría explicar la psicología la espiritualidad?
- Citas del libro: René Guénnon (1), El reino de la cantidad y los signos de los tiempos, Paidós, Colección Orientalia, Barcelona, 1997 (245 p.)

Por Iván Rodrigo García Palacios

Como todavía no han llegado los tiempos en los que los humanos podamos responder a las preguntas claves de la existencia: ¿Qué es el hombre? ¿Qué son los seres humanos? ¿De dónde venimos y para dónde vamos?, y ni siquiera la más sencilla: ¿Qué nos hace ser humanos?, cualquier especulación es posible, así sea con hipótesis descabelladas como las que a veces propongo.

De todas formas, se podrían simplificar y agrupar en tres clases las definiciones sobre lo qué es el hombre, de las que parten tanto las ciencias exactas como las liberales o humanísticas.

Las primeras, son las que pecan de soberbias, tan afectas al delirante intelecto de todos los tiempos que pretenden que el hombre es un ser superior, dios o demonio, o ambas cosas a la vez.

Las segundas, son las que pecan de materialistas, frutos de la ilusión científica de ser capaz de probarlo todo y que consideran al hombre un conjunto de átomos organizados funcionando de manera compleja.

Las terceras, son aquellas más prudentemente humildes que resuelven sus problemas por el término medio, sin arriesgar nada y que consideran al hombre una criatura entre dios y demonio, pero también otra clase de ser. Estas definiciones no se atreven a afirmar nada hasta tanto no se alcanza alguna que otra certeza.

Acertadas o no, estas definiciones han sido más peligrosas que útiles para la misma humanidad, porque han sido convertidas en causas de poder y dominación y, en consecuencia, utilizadas como motivos para el exterminio y la destrucción, pero, también y como excepción, para alcanzar los logros más sublimes del ser humanos.

Como las búsquedas y discrepancias por un conocimiento cierto parecen no tener fin, prefiero, mientras tanto, divertirme encontrando argumentos y denuncias que exponen los fallos y sofismas de propuestas erradas, sobre todo cuando se trata de mantenerlas como paradigmáticas.

Tal es el caso de la extensa cita que transcribo a continuación, en la que René Guénnon, critica la psicología actual, heredera de la seudo ciencia de Freud y Jung y que sus herederos pretenden mantener como irrefutable legado.

René Guénnon, en uno de los capítulos de su obra, el titulado Los desmanes del psicoanálisis, expone algunos de su fallos lógicos y algunos de sus sofismas. Transcribo el referente al uso ilógico del concepto "subconsciente":

SUPARA E INFRA

"Ciertamente se plantea algo más que una mera cuestión de vocabulario en el hecho, muy significativo en sí mismo, que la psicología actual nunca considere más que el "subconsciente" y no el "superconsciente" que lógicamente habría de ser su término correlativo; sin duda, ésta es la expresión de una extensión que sólo opera por abajo, es decir, por el lado que corresponde, en este caso en el ser humano como en otros puede ocurrir con el medio cósmico, a las "grietas" por donde penetran las influencias más "maléficas" del mundo sutil, pudiéndose incluso decir que son las que tienen un carácter más verdadera y literalmente "infernal" (*). También hay algunos que adoptan el término "inconsciente como equivalente o sinónimo de "subconsciente", si bien esta palabra, tomada al pie de la letra parece referirse a un nivel todavía más inferior aunque, ciertamente, corresponda en menor grado a la realidad: si se refiriese a algo verdaderamente inconsciente, no llegamos a comprender cómo se podría llegar a hablar de ello, sobre todo en términos psicológicos; por otra parte, ¿en virtud de qué, si no es de un simple prejuicio materialista o mecanicista, podría llegarse a admitir que verdaderamente existe algo inconsciente? Sea como fuere, también es digna de comentario la extraña ilusión que obliga a los psicólogos a considerar una serie de estados tanto más "profundos" cuanto en el fondo no son sino más inferiores; ¿no es éste ya un indicio de la tendencia a oponerse a la espiritualidad que es la única que de verdad puede ser calificada como profunda precisamente por se la única que se refiere al principio y al propio centro del ser? Por otra parte, al no haberse expandido el ámbito de la psicología hacia arriba, el "superconsciente" sigue siendo para ella tan ajeno como siempre; cuando encuentra algo que parecer referirse a él, pretende anexionarlo sencillamente por asimilación con el "subconsciente"; esto es lo que confiere a sus supuestas explicaciones referentes a cuestiones como la religión, el misticismo y ciertos aspectos de las doctrinas orientales como el Yoga, sus características prácticamente constantes; además, en esta confusión de los superior y lo inferior, también existe un factor que puede ser considerado con todo rigor como constitutivo de una auténtica subversión" (p. 202).

(*) Cabe apuntar a este respecto que al principio de su Traumdeutung Freud colocó el siguiente y significativo lema: "Flectere si nequeo superos. Archeronta movebo" (Virgilio, Eneida VII, 312).

(1) René Guénnon. Nació en Francia en 1886. Se convirtió al islamismo en 1912 y adquirió la nacionalidad egipcia en 1948. Profesor de Filosofía y prolífico autor. Murió en El Cairo en 1951.

10 de abril de 2006

CUADERNO DE CITAS-13

De la pérdida de los sueños
y sus graves consecuencias


- Citas de un estudio sobre la importancia de lo sueños para una vida saludable
- Tomadas del libro: Patricia Cox Miller, Los sueños en la antigüedad tardía, Siruela, Madrid, 2002 (391 p.)

Por Iván Rodrigo García Palacios

Un amigo, también LECTOR LUDI, tuvo la amabilidad de prestarme uno de sus libros al enterarse de mi interés sobre la importancia de los sueños y mi crítica tanto a que se les hubiese expulsado de las culturas moderna y posmoderna como a que se les hubiese trivializado y demonizado, hasta el punto de convertirlos en supercherías, por la acción ideologizante, por una parte, de las iglesias institucionalizadas, como por parte de las seudo psicologías analíticas de Freud u Jung (*).

Pues bien, voy a compartir con ustedes unas pocas citas y un par de comentarios sobre los sueños, en primer lugar, por una definición que hace la autora del estudio, que me parece importante e invita a reflexionar sobre lo que ya he dicho y, en segundo lugar, por las citas de autores antiguos que muestran lo que pensaban y la importancia que, en ese entonces, tenían los sueños para los individuos y los pueblos.

EL LENGUAJE DE LOS SUEÑOS

Cuando la autora, Patricia Cox Miller, habla del uso de los sueños como parte de las actividades adivinatorias, lo define así:

"La adivinación como una aproximación imaginal y poética de aspectos del mundo natural (incluidas las relaciones y actividades humanas) de cara a la construcción de un lenguaje de signos. Como formas de lo que podría denominarse una semiótica antigua, estos lenguajes de signos, por estar visualmente articulados, proporcionan, al darles forma y figura, un modo de explorar esas esperanzas, miedos, ansiedades y otros sentimientos que bullen bajo una superficie de la conciencia ordinaria y que, si no fuera por el modelo iconográfico proporcionado por las técnicas adivinatorias, podría permanecer incompleto y por ello, "oculto" (p. 22).

A lo anterior, yo aventuro un par de comentarios. En primer lugar, así se desconozca la palabra o sus significados, ello no significa que ni la una ni los otros existan. Y, si por casualidad, esa palabra tiene un alto peso cultural, peor, pues actuará de manera "oculta", como lo precisa la autora.

En segundo lugar, de mi cuenta y riesgo yo interpretaría esa definición de la siguiente manera:

"Los sueños son el lenguaje con el que el individuo enfrenta lo desconocido, la incertidumbre, los miedos, las culpas, las emociones, los sentimientos profundos, las esperanzas, los deseos irrealizados o por realizar, en fin, todo aquello que podemos ver y contemplar en la mente, pero para lo cual carecemos de modelos o signos adecuados para expresar".

De todas manera, Patricia Cox Miller, concluye diciendo que los sueños sirven "para comprenderse a sí mismos y comprender el mundo en que vivimos" (p. 28)

COMENTARIOS Y CITAS

Como ya lo he dicho, así todavía no haya emprendido la exploración lúdica a esos tiempos, los sueños fueron fundamentales para casi totalidad de los pueblos y culturas anteriores a la Grecia Clásica y que esta se lucró e hizo su propia síntesis de aquellos conocimientos.

Es a partir de esta cultura greco romana y helenística que la cultura occidental ha desarrollado sus conocimientos de los sueños, pero más significativo todavía, de sus prejuicios y estigmatizaciones. Por esa razón, voy a trascribir algunas citas sobre el tema de algunos autores de ese entonces.

PRIMERA CITA

De los fragmentos conservados del filósofo presocrático Heráclito de Efeso:

"La vigilia tiene un único mundo en común, mientras que cada persona que duerme regresa a un mundo privado, de su propiedad".

"El hombre enciende en la noche una luz para sí mismo. Aunque su visión se extingue".

SEGUNDA CITA

No podría faltar la cita de Platón, que si bien no escribió propiamente un tratado sobre el tema de los sueños, si hizo varios comentarios en sus diálogos. Del Timeo, lo siguiente:

"Ningún hombre logra la adivinación verdadera e inspirada cuando está en su mente racional, sino sólo cuando el poder de su inteligencia está encadenado durante el sueño o cuando ha enloquecido por la enfermedad o en razón de alguna inspiración divina. Pero corresponde al hombre cuando está en su recta razón recordar y sopesar las cosas habladas en sueños o en visión despierta por la naturaleza inspirada y adivinatoria, y todas las formas visionarias que se hayan podido contemplar, y por medio del razonamiento discernir en ellas todo aquello que tienen de significativo".

TERCERA CITA

Aristóteles escribió tres textos sobre los sueños. Invito a los LECTOR LUDI interesados a consultarlos. Ellos son:

- De somno
- De insomniis
- De adivinatione per somnus.

CUARTA CITA

Ya en el mundo judeocristiano, Patricia Cox Miller cita y dice lo siguiente de Atanasio, obispo de Alejandría:

"Ocho siglos más tarde (después de Platón), un obispo cristiano de Alejandría, Egipto, está todavía ocupado en teorizar las relaciones entre el alma y los sueños. Sin embargo, Atanasio empleaba la experiencia de los sueños ¡como prueba de que el alma es racional e inmortal" (p. 60).

Y, la cita de Atanasio, en su obra, Contra gentes:

"Cuando el cuerpo está tranquilo, en descanso y durmiendo, el hombre está en movimiento interior: contempla [theorei] lo que está fuera de él, atraviesa tierras extrañas, encuentra amigos, y a menudo a través de ellos [los sueños] adivina [manteuomenos] y se entera por adelantado de sus acciones diarias. ¿Qué otra cosa podría ser esto sino un alma racional [psuche logike]".

QUINTA CITA

Y continuando con Patricia Cox Miller, dice y cita a San Agustín:

"Para Agustín, los sueños podían introducir al soñador "en" la conversación comunal y en la experiencia compartida" (p. 62).

Y la cita de San Agustín, en La ciudad de Dios:

"Creo que una persona tiene una modalidad incorpórea que, en su imaginación o en sus sueños, adopta formas diversas a través de la influencia de circunstancias de innumerables clases. Esta modalidad incorpórea no es un cuerpo material; y, sin embargo, con una sorprendente rapidez adopta formas semejantes a las de los cuerpos materiales, y, sostengo, puede de alguna forma inexplicable presentarse en forma corporal a la percepción de otras personas cuando sus sentidos físicos están dormidos o en suspenso".

SEXTA CITA

Cicerón, en De divinatione:
"Por naturaleza quiero expresar esa actividad esencial del alma [animus] a causa de la cual nunca permanece tranquila y nunca está libre de ninguna agitación, movimiento u otra cosa. Cuando como consecuencia de la languidez del cuerpo no puede utilizar ni los miembros ni los sentidos, cae en visiones variadas e inciertas que surgen, como dice Aristóteles, de los residuos persistentes de las cosas que el alma hizo y pensó cuando estaba despierta. A veces surgen extraños tipos de sueños de la confusión [provocada por esos residuos]".

(*) COMENTARIO APARTE

Si lo piensan bien, por estas breves notas podrán ver por qué y además, de que Freud y Jung sólo llamaran la atención y pusieran de moda "el oculto universo de la mente desconocida", hasta el punto de mitificarlo (con consecuencias desastrosas), poco más aportaron y lo poco útil de sus propuestas, las pusieran a servir sus intereses y lucros particulares.

Estudios como estos y las denuncias que hicieron Mircea Eliade y Henry Corbin, sobre el aprovechamiento que hizo C. G. Jung, de sus estudios, sin reconocerles el crédito correspondiente, los ponen en evidencia.

Pero, ese es otro asunto.

Nos veremos en nuestros buenos sueños.

4 de abril de 2006

CUADERNO DE CITAS-12

De la imaginación al poder
al poder de la imaginación


- La imaginación es un proceso mental, no una ilusión
- No existe inteligencia sin imaginación
- Qué dicen los filósofos de la imaginación
- Citas de Platón, Plotino, Giordano Bruno, Hume, Kant, Schelling, Coleridge, Wordsworth, Sartre, Wittgenstein, Morin

Por Iván Rodrigo García Palacios

La idea con estas notas no es formular una receta universal o infalible para remediar los males de la humanidad, de ello ya se encargan y lucran muchos con sus autoayudas para todos y todo. Prefiero pensar que que estoy proponiendo algunos ejemplos que estimulen a jugar y reflexionar sobre pequeños asuntos, que no por minúsculos son menos dañinos o benéficos, en especial sobre aquello de que "loro viejo no aprende a hablar", lo cual es totalmente falso, probablemente, porque demande un mayor esfuerzo, pues son muchos los vacíos, así como vicios y la información adquiridos. Pero, a la larga, si uno se divierte en el proceso, los resultados serán más fáciles y satisfactorios... hasta se aprenda a algo más que hablar.

Empecemos por el principio, y en el principio, para la mente, todo es uno. Toda percepción, convertida en sensación, que ingresa al cerebro recién estrenado es un todo que recorre la totalidad del sistema nervioso, para informarlo, formarlo y encontrar su lugar específico. Me atrevería a decir que, en esos momentos, se posee una conciencia total del objeto y del sujeto, la cual y aún más tarde, cuando ya se han desarrollado todas las condiciones y habilidades de expresión, será imposible de manifestar o explicar en su integridad, pues todavía el cuerpo humano carece de los recursos y medios adecuados para lograrlo.

Todavía no se sabe qué son las sensaciones, ni qué es la conciencia. Mejor dicho, estamos como los habitantes del mito de la caverna que Platón narra en el diálogo La República (1), o peor, como en el cuento de los ciegos que describen al elefante por lo que han percibido con sus otros sentidos.

Sin embargo, ello no impide que a partir de las pequeñas cosas no nos podamos dar el gusto de jugar con la mente y liberarla de paradigmas e ideologías, no para convertirnos en mártires de causas perdidas, sino para disfrutar conscientemente de las maravillas del universo y defenderse de las visiones alienantes y manipuladoras de los que pretenden dominar y uniformar a la humanidad.

Los LECTORES LUDI tienen la ventaja y el privilegio de poder ver en sus lecturas que no existe una sola y única manera ser y ver, pues "Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad", como bien lo dijo Platón en su diálogo La República.

Antes de continuar, a los LECTORES LUDI les sugiero algunos autores y títulos: Paul K. Feyerabend, Contra el método, Ariel (209 p.), autor que es, a su vez, criticado por Edgar Morin, a quien algunos de ustedes recordarán de su visita a Medellín, hace algunos años, y de quien recomiendo, Introducción al pensamiento complejo, Gedisa (167 p.). Y, Francois Jacob, El juego de lo posible, Grijalbo (132 p.). Con ello no excluyo a otros autores y títulos que puedan ilustrarlos sobre este asunto de ver lo simple, que no lo es tanto, sino "lo simplificado", de que hablaba el historiador de la ciencias, Bachelard.

Y, con la cita de Platón, ingreso en el tema que motiva a este CUADERNO DE CITAS: el poder de la imaginación.

LA IMAGINACIÓN AL PODER

Me imagino que que la IMAGINACIÓN es uno de los procesos mentales más amplio y poderoso de la mente. Para el manejo de la visión y las imágenes, el cerebro emplea el mayor volumen y sectores de su constitución. Ver, es el verbo y la acción que más se emplea como concepto y metáfora de conocer y comprender. Sabios son quienes mejor ven. En fin y como ya lo había comentado en textos anteriores, las imágenes y el imaginario, son asuntos bastante desconocidos y fundamentales para la existencia y supervivencia humana.

Todavía recuerdo con simpatía el grafiti que los muchachos del 68 escribieron en las paredes de París con la ya célebre frase de Charles Fourier: "La imaginación al poder" y de cómo su sueño, en parte, se convirtió en la realidad y en las pesadillas que todavía nos afectan. Pues bien, ese recuerdo me sirve para ilustrar el poder de la imaginación, los sueños y las imágenes.

Así que, para empezar con las citas, utilizo la siguiente de Giovanni Reale, en la que explica el sentido y uso que los griegos tenían de la palabra "visión":

PRIMERA CITA

"El ejemplo más importante está en su uso de la palabra griega para "visión" o "contemplación" (theoria), que, por supuesto, se ha convertido, con toda facilidad, en nuestra palabra "teoría", por la que denotamos un nivel de discurso totalmente abstracto, pero que Platón utiliza para sugerir la "contemplación" de realidades que, una vez alcanzadas, están ahí para ser vistas" (2).

SEGUNDA CITA

"La creación se nos ha mostrado, claramente como "contemplación". Pues ella es producto de la contemplación, de una contemplación que sigue siendo pura contemplación y que no hace otra cosa que crear siendo "contemplación".
Plotino, Enéadas.

TERCERA CITA

"Es preciso que el hombre comprenda en virtud de aquella a la que se llama idea, procediendo de una multiplicidad de sensaciones a una unidad reunida mediante el pensamiento. Y esta es una reminiscencia de las cosas que nuestra alma vio en un tiempo, cuando iba en seguimiento de un dios y miraba desde lo alto las cosas de las que se afirma que son, elevando la cabeza hacia aquello que es verdaderamente".
Platón, Fedro.

CUARTA CITA

"Es ley que el alma que ha visto el mayor número de seres se trasplante en una simiente de hombre que deberá convertirse en amigo del saber y amigo de lo Bello, o amigo de las musas, o deseoso de amor"
Platón, Fedro.

QUINTA CITA

"El alma que no haya contemplado nunca la verdad no podrá alcanzar jamás la forma de hombre".
Platón, Fedro.

SEXTA CITA

"- Conviene considerar (...) que la educación no es como dicen algunos que hacen profesión de ella. Dicen, en efecto, que, aun no existiendo en el alma el conocimiento, ellos lo implantan en ella, como se implanta la vista en ojos ciegos.
- Lo dicen, efectivamente.
- En cambio, nuestro razonamiento demuestra que a esta facultad, presente en el alma de cada uno, o sea, al órgano con el cual cada uno aprende, del mismo modo como no sería posible volver el ojo de las tinieblas hacia la luz sino junto con todo el cuerpo, así es preciso apartarlo del devenir junto con toda el alma, hasta que sea capaz de resistir la contemplación del ser y del fulgor supremo del ser, o sea, a lo que decimos que es el bien. ¿O no es así?
- Sí.
- Por tanto, de esto puede existen un arte, a saber, de esta conversión, o sea, de qué modo puede girarse más fácil y eficazmente el alma. Y no se trata, pues, de implantar la vista, sino de procurársela, como si ya la tuviese pero no la orientase en la dirección debida y no mirase a donde debiese.
- Por tanto, las otras, así llamadas virtudes del alma, puede ser que sean afines a las del cuerpo, o sea que, aun no estando presentes con anterioridad, se le introduzcan después con el hábito y el ejercicio; en cambio, según mi parecer, la de la inteligencia, más que ninguna otra, está asociada a algo más divino, que no pierde nunca su propia potencia sino que se torna útil o favorable, o bien, por el contrario, inútil o dañina a causa de la conversión ¿O no has notado que la pobre alma de los que se denominan malvados, pero que son inteligentes, ve de manera penetrante y distingue agudamente las cosas a las que se dirige, en cuanto no tiene la vista en mal estado, sino constreñida a servir a la maldad, de modo que, cuanto más agudamente ve, tanto mayores son los males que produce?
-Ciertamente.
- Por tanto, dije, si a una naturaleza semejante se le podaran a su al rededor desde la infancia estos que son como pesos de plomo asociados al devenir, los que, adhiriéndose a ella mediante los alimentos, los placeres y las molicies de este género, arrastran hacia abajo la vista del alma, así pues, si, liberándose de ellos, se convirtiese hacia la verdad, esta misma naturaleza de estos hombres vería agudísimamente también tales cosas, así como ahora ve aquellas a las que, en cambio, se ha vuelto.
- Es natural".
Platón, República.

SÉPTIMA CITA

"Si tienes dispuesto el carro de la razón, encamínate a donde no es posible ir con los pies; únete a los lejanos astros y conoce a partir de ello lo que es un mundo: la misma sustancia de los principios lo compone. De este modo puedes reconocer allí tierras y soles, a los cuales la venerable antigüedad llama Careres y Bacos.
¿Acaso no te está permitido dirigir tu carrera mediante las alas del ingenio allí donde con los pies no puedes hacerlo desde el orbe de la tierra? Ea, pues, imagínate en primer lugar (si es cierto que no quieres confesarlo), imagínate, digo, que dejas la sede de nuestra tierra y asciendes en línea recta hacia el cuerpo vecino de la luna".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.

OCTAVA CITA

"El Nolano (...) ha liberado el ánimo humano y el conocimiento que estaba encerrado en la estrechísima cárcel del aire turbulento, donde apenas, como por ciertos agujeros, podía mirar las lejanísimas estrellas y le habían sido cortadas las alas a fin de que no volara a abrir el velo de esas nubes y ver lo que verdaderamente se encontraba allá arriba, liberándose de las quimeras introducidas por aquellos que (salidos del fango y cavernas de la Tierra, pero presentándose como Mercurios y Apolos bajados del cielo) con multiforme impostura han llenado el mundo entero de infinitas locuras, bestialidades y vicios como si fueran otras tantas virtudes, divinidades y disciplinas, aniquilando aquella luz que hacía divinos y heroicos los ánimos de nuestros padres, aprobando y confirmando las tinieblas caliginosas de sofistas y asnos".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), La cena de las cenizas.

NOVENA CITA

"No perseguimos una contemplación ligera y vano, sino gravísima y dignísima del hombre perfecto, cuando buscamos el resplandor, la fusión y la comunión con la divinidad y la naturaleza, no en un individuo egipcio, sirio, griego o romano; no en una comida, bebida o alguna materia más innoble junto con el contingente de los atónitos y nos imaginamos y soñamos que lo hemos alcanzado, sino en la augusta morada del omnipotente, en el inmenso espacio etéreo, en la infinita potencia de la naturaleza que a la vez se hace todas las cosas y hace todas las cosas".
Giordano Bruno (c. 1548-1600), De inmenso et innumerabilibus.

DÉCIMA CITA

"Los filósofos son en cierto modo pintores y poetas, los poetas pintores y filósofos, los pintores filósofos y poetas; los verdaderos poetas, los verdaderos pintores y los verdaderos filósofos se estimas y admiran recíprocamente, pues no es filósofo sino quien imagina (fingit) y pinta, por lo que no sin razón se dice que "inteligir es especular con imágenes y el intelecto es imaginación o no es sin imaginación" (...). Del mismo modo que nada inteligimos sin imagen, tampoco recordamos nada sin imagen"
Giordano Bruno (c. 1548-1600), Sigillus sigillorum.

... Y, hablando de la influencia de Giordano Bruno:

"Ut pictura poesis erit similisque poesi
Sit pictura..."
("Un poema será como una pintura, y que también una pintura sea semejante a un poema".
Du Fresnay, De Arte Graphica.

DÉCIMA PRIMERA CITA

"Ya se observó (...) que los hombres se hallan poderosamente guiados por la imaginación y adaptan sus afecciones más a la manera como un objeto se les aparece que a su valor intrínseco y real. Lo que les impresiona mediante una idea intensa y vivaz prevalece corrientemente sobre lo que se presenta oscuramente".
David Hume (1711-1776), Tratado de la naturaleza humana.

DÉCIMA SEGUNDA CITA

"Lo primero que se nos da es la apariencia. Cuando se combina con la conciencia se le llama percepción. Ahora bien, puesto que toda apariencia contiene una multiplicidad, y puesto que, por tanto, en el espíritu ocurren percepciones distintas, por separado y una por una, se requiere una combinación de ellas tal como no pueden tenerla en los sentidos. Por tanto, debe existir en nosotros una facultad activa para la síntesis de esta multiplicidad. A esta facultad la llamo Imaginación".
Immanuel Kant (1724-1804), Deducción trascendental.

DÉCIMA TERCERA CITA

"El ojo espiritual que penetra su casco, y siente la fuerza en acción dentro de ellas".
Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling (1775-1854), Sobre la relación de las artes plásticas y la naturaleza.

DÉCIMA CUARTA CITA

"La imaginación es ese poder reconciliador y mediador que, incorporando la razón en las imágenes del sentido, y organizando, por decirlo así, el flujo de los sentidos por la permanencia y las energías auto-circuladoras de la razón, hace nacer un sistema de símbolos, armoniosos en sí mismos y consustanciales a las verdades de que son conductores".
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), Biographia Literaria.

DÉCIMA QUINTA CITA

"Este amor espiritual no actúa ni puede existir
sin la imaginación que, en verdad,
no es sino otro nombre para el poder absoluto
y las visiones más claras, la amplitud de espíritu,
y la Razón en su forma más exaltada".
William Wordsworth (1770-1850), El preludio.

DÉCIMA SEXTA CITA

"Toda teoría de la imaginación debe satisfacer dos requerimientos. Debe explicar la discriminación espontánea hecha por el espíritu entre sus imágenes y sus percepciones; y debe explicar el papel que las imágenes desempeñan en la operación del pensamiento".
Jean-Paul Sartre (1905-1980), La psicología de la imaginación.

DÉCIMA SÉPTIMA CITA

"El cuadro que es descrito cuando alguien describe lo que imagina (...) hemos de preguntar no qué son las imágenes ni qué ocurre cuando imaginamos algo, sino como se emplea la palabra "imaginación". Pero ello no significa que sólo quiera hablar acerca de palabras, pues la cuestión de la naturaleza de la imaginación está tan relacionada con la palabra "imaginación" como mi propia pregunta. Y sólo estoy diciendo que esta cuestión no quedará decidida, ni para la persona que hace el acto de imaginar ni para nadie más, con señalar; ni tampoco por una descripción de ningún proceso".
Ludwig Wittgenstein (1889-1951), Investigaciones filosóficas.

DÉCIMA OCTAVA CITA

"Detrás de la unidad evidente de un "yo te amo", hay una multiplicidad de componentes, y es justamente la asociación de esos componentes tan diversos que hace la coherencia del "yo te amo".
En un extremo, tenemos un componente físico, y por "físico" entendemos el componente "biológico", que no es solamente sexual, sino también el compromiso de ser corporal. En el otro extremo, existe el componente mitológico, el componente imaginario; yo son de aquellos que cree que el mito y lo imaginario, no son simples superestructuras, mucho menos ilusiones, sino que son realidades humanas profundas. Estos dos componentes son moldeados por las culturas, por las sociedades".
Edgar Morin (1921- ), El complejo de amor (3).

NOTAS
(1) Para leer sobre el significado del mito de la caverna: Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 332
(2) Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 260
(3) Edgar Morin, Amor, poesía, sabiduría, Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998 (77 p.)

25 de marzo de 2006

CUADERNO DE CITAS-11

Todos nacemos genios

hasta que la sociedad nos destruye

- La inteligencia no es todo lo que se cree de ella

- ¿Es posible convertirnos en SABIOS o FILÓSOFOS?: Por supuesto

- La imaginación: la Gran Vía de la inteligencia

Por Iván Rodrigo García Palacios

Tras siglos de rendirle culto a la inteligencia como supremo atributo humano, hasta el punto de haberla convertido en icono de moda y paradigma por medio del cual se condena al fracaso o al éxito a quienes se supone la poseen o no, me temo que puede resultar herético o perogrullesco afirmar que lo que supone es la inteligencia no es otra cosa que el resultado, acertado o no, de un proceso conjunto, simultáneo y continuo de procesos mentales, y no un proceso mental por ella misma, lo que en otras palabras significa que para ser inteligente es condición necesaria el adecuado desarrollo de aquellos procesos mentales, que viene a ser lo mismo que la estimulación o formación de las habilidades o inteligencias múltiples que se supone poseemos (1), así como de otras cualidades.

(Para que no se piense que el asunto de las inteligencias múltiples fue una novedad de nuestro tiempo, he aquí una referencia curiosa a las inteligencias múltiples de un humanista del siglo XV. Según Gianozzo Manetti, el hombre está destinado a "muchas operaciones de comprensión y de actuación" ("multiplices intelligendi et agendi operatines"), así como a "vivir bien y felizmente" ("bene beateque vivendum"). Algo de lo que ya, muchos siglos antes, Platón también había hablado en su diálogo Alcibíades, el mismo del que se vale Michel Foucault para su Curso en el Collège de France, 1981-1982, en el que analiza la "inquietud de sí mismo" ("epimeleia heautou"), la que luego conecta con "el arte de vivir" ("la famosa "tekhne tou biou") (2).

Y es que la inteligencia ha sido motivo de innumerables interpretaciones, todas ellas, por más críticas que se propongan, decididas a exaltar la calidad superior de unos resultados, que por muy importantes que estos sean, no dejan de ser, al fin de cuentas, más que simples habilidades. Pues, al fin y al cabo, pienso, como muchos más, que la verdadera inteligencia es aquella SABIDURÍA o FILOSOFAR del que hablaba el Sócrates de Platón en El banquete, y que más adelante transcribiré y que, como ellos se lo propusieron a la juventud griega, es posible lograr en cualquier momento y lugar, basta con proponérselo.

De todas maneras, pareciera que todavía no es posible ni definir qué es o cómo funciona la inteligencia.

Lo anterior no quiere de ninguna manera menospreciar el valor o importancia que la inteligencia o inteligencias tengan para las personas. Por el contrario, lo que deseo es demostrar, como lo dije en el título, que todos nacemos genios hasta que la sociedad nos destruye, es decir, que por la vana insistencia en obligar a las personas a ser inteligentes funcionales: lógico-matemáticos, capaces de memorizar, repetir y actuar, a partir de pautas y paradigmas establecidos y legitimados, se les niega, reprime o destruye, la posibilidad de desarrollar, manejar y controlar, los procesos mentales que los conducirían a la verdadera inteligencia, es decir, a la capacidad de pensar y actuar eficiente y eficazmente en beneficio propio y de los otros, a partir de la adecuada estimulación y desarrollo de tales procesos mentales, entre otros: las percepciones, las sensaciones, las asociaciones, las emociones, las simbolizaciones, los sentimientos, el pensamiento, el ánimo, la imaginación, la memoria y, finalmente, la expresión inteligente de sí mismo y de los conocimientos, lo que, en resumidas cuentas, permitiría que el HOMBRE IDEAL, al que aspiraron los verdaderos filósofos griegos de la antigüedad, así como los humanistas renacentistas con su "Hombre Nuevo", fuera posible en la realidad y no una mera utopía.

Como sé, por propia experiencia, que todo ello es posible tanto para que los niños desde que nacen como para los que ya son adultos, se conviertan en SABIOS o FILÓSOFOS, propongo el tema para reflexión y trascribo a continuación algunas citas que bien podrían despertar curiosidades.

PRIMERA CITA

"- Ninguno de los dioses hace filosofía, ni desea llegar a ser sabio, desde el momento que ya lo es. Y ninguno otro que sea sabio filosofa. Pero tampoco los ignorantes hacen filosofía ni desean llega a ser sabios. Pues la ignorancia tiene precisamente esto de penoso: el que no es bello ni bueno ni sabio considera serlo, sin embargo, de modo conveniente. Y aquel que no considera estar necesitado no desea aquello de lo que no considera tener necesidad.

- ¿Quiénes son, pues, Diotima, los que filosofan, si no los sabios ni tampoco los ignorantes?

- Esta claro hasta para un niño que son los que se encuentran en el medio entre unos y otros, y precisamente unos de estos es Eros. Pues la sabiduría es una de las cosas más bellas, y Eros es amor por lo Bello. Por eso es necesario que Eros sea filósofo y que, en cuanto filósofo, sea intermedio entre el sabio y el ignorante".

Platón, El banquete.

SEGUNDA CITA

"Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad"

Platón, República.

TERCERA CITA

"El alma que no haya contemplado nunca la verdad no podrá alcanzar jamás la forma de hombre"

Platón, Fedro.

CUARTA CITA

"Porque, dime, ¿de qué nos sirve conocer la naturaleza de fieras, aves, peces y serpientes e ignorar o menospreciar, en cambio, la naturaleza del hombre, sin preguntarnos para qué hemos nacido ni de dónde venimos ni a dónde vamos?"

Petrarca, La ignorancia del autor y la de muchos otros (De sui ipsius et multorum ignorantia).

QUINTA CITA

"Si tienes dispuesto el carro de la razón, encamínate a donde no es posible ir con los pies; únete a los lejanos astros y conoce a partir de ello lo que es un mundo: la misma sustancia de los principios lo compone. De este modo puedes conocer allí tierras y soles, a los cuales la venerable antigüedad llama Careres y Bacos.

¿Acaso no te está permitido dirigir tu carrera mediante las alas del ingenio allí donde con los pies no puedes hacerlo desde el orbe de la tierra? Ea, pues, imagínate en primer lugar (si es cierto que no quieres confesarlo), imagínate, digo, que dejas la sede de nuestra tierra y asciendes en línea recta hacia el cuerpo vecino de la luna"

Giordano Bruno, De inmenso et innumerabilibus.

SEXTA CITA

"Los filósofos son en cierto modo pintores y poetas, los poetas pintores y filósofos, los pintores filósofos y poetas; los verdaderos poetas, los verdaderos pintores y los verdaderos filósofos se estimas y admiran recíprocamente, pues no es filósofo sino quien imagina (fingit) y pinta, por lo que no sin razón se dice que "inteligir es especular con imágenes y el intelecto es imaginación o no es sin imaginación" (...). Del mismo modo que nada inteligimos sin imagen, tampoco recordamos nada sin imagen"

Giordano Bruno, Sigillus sigillorum.

(Estas dos citas anteriores serán igualmente válidas para el tema de mi próximo CUADERNO DE CITAS, que versará sobre el poder de la imaginación).

NOTAS

(1) Howard Gardner, Estructuras de la mente, la teoría de las inteligencias múltiples, Fondo de Cultura Económica, México, 1999 (448 p.)

- Howard Gardner, Inteligencias múltiples, la teoría en la práctica, Paidós, Barcelona, 1999 (313 p.)

(2) Michel Foucault, La hermenéutica del sujeto, Fondo de Cultura Económica, México, 2002 (539 p.), p. 95

15 de marzo de 2006

LECTOR LUDI-28

Tercera parte: Sueños o pesadillas de la humanidad

Del imperio de la palabra
a la dictadura de la imagen

- Los sueños que fundaron las religiones monoteístas
- Pesadillas que masacran a millones

Por Iván Rodrigo García Palacios

¿Mitos, leyendas, realidades? La historia consigna algunos sueños que por sus consecuencias han forjado o marcado, hasta hoy, la historia de la humanidad, esa imagen que se tiene del mundo, de uno mismo y de los demás. No se trata, propiamente, de aquellos en los cuales los dioses, con sus sueños, crean el mundo y con él, a los hombres, las criaturas y las plantas que lo poblarán.

Para ser más específico, son sueños que hombres o mujeres fundamentales, han soñado en algún momento fundacional o crítico para la formación y existencia de aquellos pueblos cuyas culturas todavía continúa influyendo en las culturas actuales, como por ejemplo, los sueños fundacionales de Jacob, José, San José, los Reyes Magos y San Pablo, para el judeo-cristianismo; Mahoma, para los pueblos de Oriente Medio y aquellos que árabes y turcos conquistaron por cerca de diez siglos; Buda, para buena parte de los pueblos de Asia.

Como puede verse y en principio, son las tres religiones monoteístas y una de las religiones más importantes de Oriente, para mostrar que las religiones, más que cualquier otro tipo de ideología, han sido punto de partida en la formación de pueblos y culturas y que en ellas el mito fundacional de un sueño, es elemento clave; al fin y al cabo, los sueños todavía continúan manteniendo ese halo de misterio en la relación de los humanos con lo ignoto y lo desconocido, por lo que se les ha atribuido en carácter sagrado; así como, también, es un territorio de la mente que apenas ahora empieza a desvelarse. Pero ese es otro asunto.

No voy a tratar aquí de la interpretación de los sueños, tan importante para muchos pueblos, pues era una actividad que hacía parte de su vida cotidiana tanto colectiva como individual, hasta el punto de que por ellos se decidía el destino de las personas o todo el pueblo.

Sin embargo, vale la pena aclarar algunos puntos sobre el sentido de los sueños en el nacimiento de las tres religiones monoteístas. Pienso que para el pueblo judío del Antiguo Testamento, los sueños tenían ese valor mencionado en el párrafo anterior. Similar para el nacimiento de Buda.

Pero esta situación cambia en el momento en el cual San Pablo teologiza el asunto para los cristianos; teologización que se extiende tanto al Nuevo como al Antiguo Testamento. En el caso del Islam, los sueños de Mahoma son la fuente de su inspiración divina y de demarcación de su territorio.

Voy a enumerar algunos de esos sueños para que cada cual se sienta libre de extender la lista:

FUNDACIÓN DEL PUEBLO JUDÍO
Son numerosos los sueños importantes para la vida del pueblo judío que se narran en el Antiguo Testamento, pero el primero y fundacional es el de Jacob, y como consecuencia y a continuación, la habilidad, del hijo de Jacob, José, para interpretar los sueños, determinan el destino de ese pueblo por varios siglos. Esos sueños son, y que cada cual los consulte en su propia Biblia:

1. El sueño de la escala de Jacob, en el cual se muestra la conformación que tendrá y futuro del pueblo judío.

2. José, hijo de Jacob, interpreta los sueños del faraón - y, como consecuencia,los judíos se establecen en Egipto hasta que Moisés, varios siglos después, los libera de la esclavitud a la que los someten los faraones, y los conduce a la tierra prometida... cuna de pueblos, culturas, religiones y los conflictos que todavía hoy perduran.

FUNDACIÓN DEL CRISTIANISMO
En el Nuevo Testamento, los sueños son la excepción, de ahí la importancia que se le puede atribuir a su sentido y significado.

Sin pretender de teólogo, ni mucho menos atribuirle importancia desmedida a lo que posiblemente no lo tiene, considero que los sueños fundacionales del cristianismo en el Nuevo Testamento, tienen un valor inexplorado para otras interpretaciones no teológicas. Esos sueños son:

1. Los sueños de San José, padre putativo de Jesús, quien tiene tres sueños. En el primero, un ángel le dice que no debe repudiar a María pues está esperando a Jesús. En el segundo, un ángel le advierte que debe ir a Egipto con María y Jesús para librarlos de la persecución de Herodes. Y en el tercero, le avisa que ya puede salir de Egipto.

2. Si se piensa que San Pablo es prácticamente quien da forma y extensión al cristianismo, es, además de extraño, que sea el único de los promulgadores de la Buena Nueva a quien se asocie con el tema de los sueños.
En primer lugar, existe una anécdota que no he podido verificar si aparece ni en Hechos de los Apóstoles, ni en las Epístolas paulinas, en la cual se narra el sueño de San Pablo en el que un macedonio lo llama para que visite a los filipenses.

3. Pero lo que si es cierto es que San Pablo es el iniciador de la teología cristiana y en sus epístolas trató el tema y sentido de los sueños.

FUNDACIÓN DEL ISLAM
Los sueños de Mahoma fueron fundadores y fundamentales para el nacimiento del islamismo.

1. Sus entrevistas, en sueños o en éxtasis, con el arcángel Gabriel, se persuadió de que él era el elegido de dios para reformar tanto la religión como la vida social (1). En estos sueños, también el mismo arcángel, le revela el Corán.

2. Así como se habla del célebre su sueño de Jerusalén, según el cual, el profeta viajó en caballo y en compañía del arcángel Gabriel, para posarse sobre la famosa piedra en la colina que se sitúa arriba del Muro de las Lamentaciones, hoy guardada bajo la cúpula de la mezquita de la Piedra y por el cual los musulmanes exigen su dominio sobre el lugar y la ciudad.

FUNDACIÓN DEL BUDISMO
Los budistas, por supuesto, son los seguidores de las enseñanzas del Buda y su influencia se extiende, mayormente, por Asia. Acorde con el tema de los sueños fundadores, si bien el origen de Buda es motivo de múltiples leyendas, una de las más conocidas está relacionada con un sueño:

1. El sueño premonitorio de la madre de Buda antes de su nacimiento. "Se dice que su madre lo concibió después de un sueño en el que vio al futuro Buda entrar en su seno bajo la forma de un elefante blanco" (2).

SUEÑOS QUE SON PESADILLAS
Y en vista de que es necesario continuar la búsqueda de otros sueños fundadores, esta vez laicos, suspendo por el momento, pero no sin antes anticipar, en serio y en broma, algunos de los sueños que se han convertido en pesadillas de la humanidad:

1. El sueño del espíritu alemán (3).
2. El sueño americano.
3. El sueño de los justos.
3. Por supuesto, el sueño de la razón...

En esta categoría se podrían agregar, no propiamente como sueños sino como propuestas políticas que se invocan casi como sueños, estarían:

1. Los sueños de Simón Bolívar para los pueblos suramericanos, que ya se sabe en que van.
2. Los sueños de Gandhi para la India: "satyagraha" (en sánscrito, "abrazo de la verdad").
3. Los sueños de Mao Tsé-thung para la China, reproducidos como poemas en El libro rojo y que terminaron en la cruenta pesadilla de la Revolución Cultural.
4. Y, lo más parecido a los sueños, "I have a dream", de Martin Luther King.

Todos ellos parte de la historia, sobre los que las ciencias sociales ya se han encargado.

Y, el asunto continúa...

NOTAS
(1) (2) E. Royston Pike, Diccionario de religiones, Fondo de Cultura Económica, México, 1978
(3) Igual que para C. G. Jung, el ideal ario o el sueño del espíritu alemán, tiene extensas y profundas raíces en los pueblos de origen y habla germana en el centro de Europa. Jung se identifica descendiente de esa corriente y, como podrá leerse en el libro de Richard Noll, Jung, El Cristo ario (Vergara Editor, Barcelona, 2002 (416 p.), en su delirio, se propuso ser un profeta, o mejor, un mesías de ese sueño.

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